| 10/12/2004 12:00:00 AM

Textiles<br>Llegó la hora

En menos de dos meses, los países asiáticos podrán ingresar sin cuotas al mercado de Estados Unidos y de Europa. Esta decisión transformará la industria y ahora las empresas deben competir como cadenas de suministro. ¿Cómo afectará a Colombia?

CI Único, empresa de confecciones de ropa interior masculina, produce al año más de 900.000 unidades y exporta a Estados Unidos, Japón, España, Alemania y Singapur, entre otros. Su diferencia con otros productores es que ataca -con productos de mayor valor agregado, en diseño, colores y telas, y velocidad de respuesta- nichos de alto poder adquisitivo, en busca de mayores precios y menores volúmenes, apoyándose en canales como boutiques, e-commerce y venta por catálogo. Así, muchas de sus prendas se comercializan en el exterior por entre US$18 y US$22 la unidad.

Los empresarios colombianos pueden seguir este camino para competir, pues en 45 días, el panorama mundial del negocio textil y de confecciones cambiará. El 1 de enero de 2005 se eliminarán las cuotas a los países asiáticos que se quedarán con parte del mercado y con la producción de prendas básicas. "Estos países, en especial China, van a inundar los mercados de Estados Unidos y la Unión Europea con productos de bajo costo y van a liquidar lo que quede de la cadena textil-confección en esos países y, de paso, se van a llevar una gran tajada del ponqué de los demás productores", dice Juan David Giraldo, ejecutivo de cuentas internacionales de Coltejer.

Aunque ya hay peticiones ante la Organización Mundial de Comercio para mantener cuotas a camisas y pantalones de algodón, y se esperan disputas legales en este sentido, la decisión implica una transformación en el modelo de negocio en el sector.

Mientras en los 70, las grandes marcas de confecciones tenían su propia costura e integraban toda la operación; en los 80, compraban las telas, cortaban y mandaban coser las prendas con terceros, en un modelo de maquila simple. Ya en los 90, el negocio se transformó y se iniciaron los procesos de abastecimiento con modelos de paquete completo, en los cuales esas marcas dejaban en manos de terceros los insumos, las telas, los cortes y la confección.

Por eso, la industria mundial de la confección busca cadenas de suministro, clusters de abastecimiento que le garanticen telas e insumos regionales y cortos tiempos de entrega. "Buscamos proveedores verticales del todo para ser competitivos en precio, con propuestas de diseño, modulares, con rápida reposición de productos y que controlen los inventarios", explica un vocero de la cadena de almacenes Target.

Colombia, en este contexto, debe atacar los segmentos de mayor valor agregado, fortalecer líneas de diseño y distribución y aprovechar la ventaja de tener todos los eslabones de la cadena. El reto es construir una visión estratégica de la cadena fibra-textil-confección para que la industria sea viable en un nuevo escenario mucho más competitivo.



Cadena de valor

Con la eliminación de las cuotas a los asiáticos, se estima que los precios internacionales de textiles y confecciones caigan entre 10% y 40%. Según cálculos de Conalgodón, la industria textil nacional enfrentará grandes dificultades, "teniendo en cuenta que el 89% de sus exportaciones compite directamente con la oferta de China y hoy un metro de tela colombiana tiene un precio de un dólar por encima del mismo producto de origen chino en el mercado de Estados Unidos", sostiene este gremio.

Con ese panorama, ¿dónde están las oportunidades? Las posibilidades se pueden ver en cada uno de los eslabones de la cadena. En el de fibras, el alto costo del petróleo está encareciendo las sintéticas que han aumentado sus precios en más de 30%. Este podría ser un buen momento para el repunte de la industria algodonera. Para atender el 50% de las necesidades del mercado, Colombia tiene cultivadas unas 50.000 hectáreas de algodón -muy lejos de las 300.000 que tuvo en los 70-. Del área cultivada hoy, cerca del 15% corresponde a variedades transgénicas, que buscan mayores eficiencias en la producción. Otras 50.000 toneladas que se consumen en el país corresponden a fibras importadas en especial de Estados Unidos. "El país produce fibra larga que se usa para telas de alto valor agregado, cuando hoy el mercado necesita fibra corta, especialmente, para jeans", advierte Orlando Meneses, funcionario del Ministerio de Agricultura.

Sin duda, el ejercicio es encontrar productos de mayor diferenciación, diversos canales, más valor agregado y alianzas estratégicas que permitan que los proveedores garanticen los insumos. Por ejemplo, Coltejer y la empresa de confecciones CI Invexport tienen una alianza para ingresar al mercado de ropa de trabajo en Estados Unidos que corresponde al 30% del negocio de confecciones en ese país. Aunque ya Invexport está confeccionando para ese segmento, el objetivo en el corto plazo es que Coltejer certifique sus telas con los compradores internacionales e Invexport confeccione con insumos locales.

Por su parte, las empresas que realizan paquete completo deben incluir en su portafolio de servicios algo más que prendas. "Hay que ofrecer más valor agregado: diseño, transporte, moldes y patronajes y alcanzar una variable fundamental: velocidad hacia el mercado, responder en menos tiempo con productos de mayor valor, por lo cual es necesario, por un lado, fortalecer las alianzas con proveedores y, por otro, cambiar la estructura de la empresa dándoles más fuerza a áreas como diseño, logística y transporte", explica Juan David Rodríguez, presidente de CI Expofaro.

Protela, por ejemplo, que tenía un mercado indiferenciado y era solo textil, encontró una nueva demanda en el segmento de ropa interior femenina. Eso la llevó a comprar Antonella y una marca en Estados Unidos para desarrollar una unidad estratégica y generar una triangulación entre diseño, confección y tela, que le permite reducir el riesgo y ofrecer velocidad en la respuesta. La respuesta está en la cadena. Si los jugadores logran articular los esfuerzos, darles más valor agregado a sus productos y generar excelente interacción con sus clientes, podrán sacar provecho del nuevo orden textil.
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