| 11/14/2003 12:00:00 AM

Textiles y confecciones: Hora de coser los negocios

El Atpdea ha dinamizado el sector de confecciones que hoy exporta a Estados Unidos US$390 millones. El TLC consolidaría el proceso. La amenaza es la eliminación de cuotas a China en 2005.

Antes de mayo de 2004, entraría en operación una nueva hilandería en el país, fruto de la alianza estratégica entre la firma estadounidense Park Dale y el grupo Crystal de Colombia, que maneja marcas como Gef y Punto Blanco, entre otras. Asimismo, en los próximos días, la empresa de fibras sintéticas Fibrexa abrirá una nueva planta en Cartagena que complementará la que tiene en Bogotá y desde donde exporta a varios países de América e incluso de Asia. Esta empresa hace parte del grupo Worldtex Inc., que tiene operaciones en Estados Unidos, Europa, Asia y en Latinoamérica solo tiene sede en Colombia.

Al igual que las flores, a principios de los 90, cuando recibió las preferencias arancelarias, el sector de textiles y confecciones vive uno de sus mejores momentos. El Atpdea dinamizó este sector y a agosto ya se registraron ventas hacia Estados Unidos por US$338 millones. Según Roque Ospina, presidente de Inexmoda, al finalizar el año se podrían estar exportando US$500 millones a Estados Unidos y llegar a los US$1.000 millones, sumando los demás mercados.

La eliminación de aranceles que en muchos casos iban del 18% a más del 30%, gracias al Atpdea, y la posibilidad de utilizar telas e insumos de la región catapultaron el sector. Pero las ventajas llegaron en dos momentos complejos, uno interno y otro externo. El interno tiene que ver con la provisión de materias primas, por un lado telas, pues a finales de la década del 90 y principios de la actual, el sector textilero pasaba por serias dificultades financieras, lo que llevó a varias compañías -Fabricato, Coltejer, Fibratolima y Enka, entre otras- a acogerse a la Ley 550, lo que dificultaba su acceso al crédito y a nuevos recursos para aprovechar esta oportunidad. Además, la última gran textilera que nació en el país fue Fibratolima hace más de 15 años. A esta situación se suma el decrecimiento de la producción de algodón y la dependencia en la importación de esta materia prima básica en la industria.

Por su parte, la externa se relaciona con la eliminación de las cuotas para países asiáticos, en especial China, en 2005. A mediados de la década del 90 entró en vigencia el acuerdo mundial de textiles y confecciones -que fue el sucesor del acuerdo multifibras- en el que hubo un compromiso de terminar el tratamiento diferenciado y restrictivo que tiene el comercio de textiles. Se convirtió en un acuerdo de transición que tiene una duración de 10 años y vence en 2005, año en el que, técnicamente, no habrá cuotas. Es decir, a China le levantan las cuotas, pero como produce tan barato, incluso con arancel sus productores son muy competitivos y van a romper precio de una manera muy dura. Se calcula que China podría quedarse con el 70% del mercado de Estados Unidos, en los tres años siguientes a la eliminación de cuotas.

Multinacionales como DuPont ya han visto en esto una amenaza muy seria, al punto de escindir de su negocio, el de textiles y confecciones y ponerlo a la venta, proceso que está a punto de concretarse con la firma estadounidense Koch.

¿Esto qué representa? Una gran amenaza para Colombia, pues nuestras exportaciones de textiles y confecciones están concentradas en más del 50% en Estados Unidos.

Sin embargo, hay varias posibilidades de desarrollo del negocio. El Atpdea ha sido una ventana de oportunidad que las empresas están aprovechando para consolidar sus negocios y fortalecer las relaciones con sus clientes, incluso a pesar de los inconvenientes en la provisión de insumos, pero un TLC podría hacer más interesante esta relación en varios sentidos. De un lado, los grandes compradores estadounidenses vienen desde hace varios años concentrándose en el diseño, mercadeo y comercialización de sus prendas, dejando la parte productiva en manos de terceros en Latinoamérica o Asia. Y de otro, consecuencia de lo anterior, hay una nueva reubicación de plantas y de inversión para sacar mayor provecho de precios.

Esto ha motivado a textileras como Fabricato y Coltejer a hacer nuevas inversiones, al igual que a muchas empresas locales de menor tamaño. Ahora la tarea es consolidar esa inversión y atraer a los extranjeros para que vean en el país una forma de acceder al mercado de Estados Unidos. Además de los estadounidenses, para los asiáticos, por ejemplo, podría ser atractivo complementar su oferta desde Colombia por la cercanía con Estados Unidos y para jugadores regionales, como Brasil, también puede representar una oportunidad importante entrar a ese mercado con arancel cero.



El mercado hoy



INTERNO

El segmento de confecciones en el país experimenta profundos cambios. Además de la consolidación de empresas como Arturo Calle o de la reestructuración de otras como Jeans & Jackets, el sector tendrá una nueva dinámica. Antes de que finalice 2004, llegará Zara al mercado colombiano. Se trata de una empresa española que hace parte del grupo Inditex que en 2002 facturó US$3.500 millones, de los cuales el 73% corresponde a Zara.

EXTERNO

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