| 5/28/2010 12:00:00 AM

Textiles, confecciones, diseño y moda

El año pasado fue uno de los peores de este sector en la historia reciente.

Según Ascoltex, las ventas internas para los productores locales disminuyeron 20% y los principales mercados de destino -Venezuela, Estados Unidos y Ecuador- fueron los responsables de la caída de 45,2% en las exportaciones.

Paradójicamente, la crisis reciente y el desarrollo de la industria en la última década, donde los jugadores asiáticos coparon los mercados y la globalización aterrizó en el mercado colombiano con poderosas marcas internacionales -como Zara, Mango, Falabella, Stradivarius, entre otras-, obligaron a las compañías nacionales a iniciar procesos de ajuste y transformación para sobrevivir.

Ahora ese paso tiene que acelerarse. ¿Por qué? "Con la experiencia en Venezuela quedó demostrado que se había generado una zona de confort para los empresarios. Es necesario buscar nuevos destinos, desarrollar productos con mayor valor agregado y atender el mercado nacional con alta calidad y marcas potentes", explica Carlos Eduardo Botero, director ejecutivo de Inexmoda.

Más aún cuando la industria en el mundo empieza a mostrar una nueva dinámica de crecimiento e importantes movidas empresariales. "Nuestro negocio es un claro termómetro de la industria porque vendemos materias primas y los precios se han recuperado. La caprolactama ha crecido en un 40% y el nylon más del 30%. Asia está jalando mucho, al igual que Europa y Estados Unidos", dice Camilo Montoya, presidente de Invista en la Región Andina, empresa cuya marca líder es Lycra. De otro lado, acaba de cerrarse una de las operaciones de mayor tamaño en el mundo: Phillips-Van Heusen Corp. adquirió Tommy Hilfiger por US$3.000 millones.

En Colombia, este sector hace parte del programa de transformación productiva que lidera el gobierno nacional, a través del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, cuya meta para 2012 es alcanzar ingresos por US$6.200 millones y exportaciones por US$2.400 millones. "Hay que tener en cuenta el equilibrio entre el valor del costo del producto, la calidad y la oportunidad de entrega", dice Bertha Lucía Mejía, gerente del programa de transformación productiva para este sector.

Tradicionalmente, Colombia ha participado en modelos de bajo valor agregado, como la maquila. El nuevo modelo que busca desarrollar el país está apalancado en valor agregado en nichos que den especialización en producción para atender mercados específicos, con una respuesta a las necesidades de los clientes y los consumidores. Esto requiere cambios en habilidades y destrezas de los empresarios que ya se están viendo. Para la muestra varios ejemplos de distintos tamaños. Fabricato Tejicóndor está en un proceso de planeación estratégica para definir la continuidad o no de algunos de los negocios en los que se encuentra. "Lo que buscamos es quedarnos en negocios donde haya rentabilidad y podamos ser jugadores de clase mundial", dice Óscar Iván Zuluaga, presidente de la compañía. Coltejer, ya en manos de los mexicanos de Kaltex, podría convertirse en una planta especializada en productos de alto valor agregado para la región.

A su vez, Vestimundo -con sus marcas Gef y Punto Blanco, principalmente-, luego de un proceso de transformación interna y de ajustes frente a los requerimientos de los consumidores y mercados, le está apostando a nuevos mercados con fuerza donde México y Centroamérica son prioritarios, más aún cuando la empresa cuenta con planta en Costa Rica. Además, está buscando alianzas con algunos productores en Perú para desarrollar ese mercado, en un modelo que apenas está en estudio.

Por su parte Creytex, considerada el año pasado como una de las principales proveedoras de cadenas como el Éxito y que fabrica prendas para marcas en Colombia, Estados Unidos y Europa, fundamenta su estrategia en la diversificación de clientes, la especialización de líneas y en superar las expectativas de sus compradores. "Buscamos clientes cuya estacionalidad se complemente en Colombia y en el exterior; nos enfocamos en el negocio de prendas deportivas y tuvimos que renunciar, por ejemplo, a los clientes a los que les fabricábamos productos para venta por catálogo; y buscamos eficiencias operativas y logísticas que nos diferencien de la competencia frente al cliente en, por ejemplo, tiempos de respuesta", señala Lina Bustamante, gerente de mercadeo y ventas de esta empresa.

Las tareas para el sector son gigantes si quiere asegurar su posición en el mercado local, convertirse en líder regional y ganar participación en nichos globales.

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