| 3/14/2008 12:00:00 AM

Telecomunicaciones, lo que viene

La convergencia en telecomunicaciones va más allá de voz, datos y video. Es una convergencia de industrias, servicios y medios, de la cual no escapará ningún sector de la economía.

 
Con 24 años de edad y una cara de niño que apenas logra disimular detrás de su incipiente barba, Andrés Forero es socio de una compañía que sintetiza el momento actual de las telecomunicaciones en Colombia. Gamersco.com es un sitio en internet que desarrolla campeonatos de juegos de video y tiene ya 18.000 miembros en su comunidad de jugadores, casi la mitad de los cuales entran todos los días a la página. Los jugadores pasan largas horas acumulando puntos que les permitan ascender en la jerarquía de la comunidad y recibir como reconocimiento un pequeño ícono al lado de su nombre en la pantalla. La empresa, que funciona en una pequeña oficina al norte de Bogotá, es cortejada por Une, EPM y Telefónica Telecom para que se convierta en proveedora de contenidos para sus redes. Los grandes quieren que esas 18.000 personas sigan conectadas todo el día, no solamente a través de internet, sino también del celular.

Empresas pequeñas como Gamersco son una pieza vital en la transformación hacia el desarrollo de contenidos que funcionen bien en diferentes pantallas (computadores, celulares, televisión) y que demuestren ser exitosos en el mercado colombiano.

Los contenidos son esenciales para lograr que la nueva capacidad instalada en telecomunicaciones se utilice eficientemente. Con la llegada de varios gigantes de las telecomunicaciones a nuestro país en los años recientes (Telmex, Telefónica y Millicom) se ha desatado una rápida carrera de inversiones para ampliar las redes y generar mayor capacidad instalada para proveer servicios. El ofrecimiento de servicios de 3G por parte de Comcel, que probablemente será seguido por Tigo, es solo un ejemplo del cambio que está ocurriendo en la oferta.

Ante esta carrera de inversiones, aparece una nueva pregunta: ¿será posible dar una utilización eficiente a esta nueva capacidad, que permita dar rentabilidad a las inversiones? Colombia es un país donde los ingresos por usuario de los servicios de telecomunicaciones son bajos. Como lo dice Erasmo Rojas, director de 3G Américas, "los ingresos promedio por usuario (o average revenue per user, Arpu, como se conoce este indicador en inglés) son relativamente bajos en América Latina, con un promedio de US$15 en la región y US$10 en Colombia, y además existe un alto nivel de prepago en telefonía celular, que llega en promedio al 82% del total de celulares en la región. En este contexto, los operadores necesitan economías de escala y elevados volúmenes de usuarios para poder obtener rentabilidad".

En otras palabras, las grandes inversiones obligan a las empresas de telecomunicaciones a buscar más consumidores que utilicen cada vez más sus redes. Esto obliga a ofrecer tarifas más bajas y más servicios. Por eso, empresas como Gamersco son muy importantes para los grandes. Para estos últimos, la apuesta está en identificar hoy a los proveedores de contenido que llevarán masivamente a los consumidores a la red el día de mañana.

Cambio acelerado
Colombia sigue atrasada en telecomunicaciones. De acuerdo con el índice de E-Readiness, de The Economist, Colombia pasó de estar en el puesto 37 en la comparación internacional en el año 2003, al puesto 53 en 2007. Dentro del contexto latinoamericano, Colombia tiene 5,8 computadores por 100 habitantes, mientras que Chile tiene 15. Y si bien la penetración de internet en Colombia viene creciendo aceleradamente, y ya llega a 23% de la población, en Argentina el porcentaje es 34% y en Chile 42%.

Este atraso se está reduciendo gracias a las fuertes inversiones de los últimos años, las cuales se reflejan en un crecimiento extraordinario de las telecomunicaciones en el país. Mientras que en 2005 el sector apenas crecía a una tasa del 3%, en los dos últimos años la cifra superó el 16%. Hoy participa con más de 3% del PIB nacional, según el Ministerio de Comunicaciones.

En los últimos seis años, el sector acumuló inversión extranjera directa cercana a los US$2.500 millones. Para el período 2008-2010, ingresarán al país aproximadamente US$4.000 millones para inversiones en telecomunicaciones, lo que demuestra los agresivos planes de expansión y modernización tecnológica que tienen los operadores. Ellos buscan desarrollar sus infraestructuras de redes de nueva generación para prestar servicios convergentes sobre plataformas de internet.

La llegada de las multinacionales ha generado un reacomodo en el sector. Las empresas colombianas locales se han visto obligadas a entrar en esta carrera de inversiones. Alejandro Ceballos, presidente de Une EPM, dijo a Dinero que "en los próximos 12 meses esperamos invertir $1 billón". Por su parte, para la empresa de Telecomunicaciones de Bogotá, (ETB) la meta de llegar a un millón de suscriptores significará inversiones por US$150 millones anuales en los próximos cuatro años.

Para poder crecer, las empresas buscan nuevos mercados y mayores penetraciones en aquellos donde ya tienen presencia. Los estratos de menores ingresos están en la mira de todas las compañías de telecomunicaciones. Estos segmentos, que habían sido tradicionalmente menospreciados, tienen hoy prelación, pues es claro que allí se encuentran las masas críticas de consumidores que se requieren para recuperar las inversiones. Empresas como ETB han reconocido esta realidad; de hecho, para esta empresa el 60% de sus suscripciones de internet se ubican en los estratos 1, 2 y 3. Las empresas de celulares están en la misma búsqueda. "El 82% del negocio celular está en estratos 1, 2 y 3 y el 75% del total del mercado es prepago", dice Tulio Ángel, presidente de la Asociación de Empresas Celulares, Asocel.

Otro escenario que recibe prioridad es el de las ciudades intermedias. Telmex, por ejemplo, ha definido que esa es una de sus metas inmediatas. Mientras tanto, Une EPM está de nuevo tras la telefónica de Pereira y ETB ha manifestado su interés por Emcali. La empresa caleña trata de replantear su modelo de negocio para adaptarse a las nuevas tendencias, pero su capacidad de inversión no es alta, en medio de las dificultades financieras que enfrenta.

Por su parte, los sectores de mayor ingreso también recibirán nuevas ofertas. Sin embargo, si bien estos pueden ser segmentos rentables, generar las masas de consumidores que el sector requiere. será una gran desafío La tecnología 3G para comunicación móvil, como la que acaba de lanzar Comcel y está en los planes de Tigo, solo tiene 75.000 usuarios en América Latina y El Caribe acumulados desde 2006. Como punto de comparación, el número estimado de consumidores de 3G en el mundo llegará a 330 millones en este año.

La convergencia
Las grandes inversiones son necesarias para enfrentar la exigente demanda que vendrá en el futuro. Los consumidores, que se vieron limitados durante décadas a utilizar únicamente servicios de voz, ahora quieren también contenidos de datos, imágenes y video, y además aspiran a que estos pasen en forma fluida de un medio a otro. La era de la información se transformará en la era de la interacción, como lo predice un informe reciente de la firma Nortel.

Mumtaz Ahmed, socio de la consultora Deloitte en San Francisco, Estados Unidos, define la situación así: "El consumo se orienta ahora a contenido 'no lineal', aquel que le permite al usuario ser quien controla el flujo, como ocurre en los videojuegos o en los procesos de aprendizaje a través del computador. Los jóvenes envían contenido desde sus televisores a sus computadores o a sus teléfonos celulares. Hay un incremento muy significativo en la demanda de contenidos 'no tradicionales', como los generados por los propios usuarios en sitios como YouTube", afirma.

Es un mercado donde la microsegmentación está a la orden del día. "La tecnología permite un alto grado de especialización en la selección del contenido. El consumidor de temas especializados hoy consigue lo que quiere con tan solo un clic", dice Juan Carlos Lemus, asesor del sector. "La humanidad va a estar dividida en guetos tecnológicos con necesidades claras. Si el operador no me da el servicio que requiero, lo dejaré tan fácil como cambiar el canal", agrega.

Por su parte, los consumidores corporativos quieren tener un único contacto que sea su operador integrado de telecomunicaciones y que sea capaz de responder con gran agilidad a sus demandas. "Antes, las empresas de telecomunicaciones definían qué iba a consumir el usuario. Ahora son los consumidores los que definen lo que quieren y las empresas tienen que adecuarse a llevar la solución que ellos consideran relevante", dice Alfonso Gómez, presidente del Grupo Telefónica en Colombia.

En el frente corporativo se identifica además una tendencia hacia la aparición de actores que no son tradicionales en esta actividad y vienen de otros sectores. Hewlett Packard es un buen ejemplo. Ha entrado en el negocio de teléfonos móviles, el cual complementa su oferta de computadores portátiles en un portafolio de productos para la movilidad total. Dentro de este esquema, un mercado que antes estaba fuertemente delimitado "es ahora un modelo federal de compañías que se asocian para enfrentar las necesidades del usuario final. Estamos trabajando estrechamente con Telefónica para proveer al mercado de la pyme con una solución completa empresarial en hardware, software y servicios", dice Juan Martín Borrero, gerente de ventas de cuentas corporativas de HP.

Todas estas tendencias conducen a que la convergencia de las diferentes modalidades de comunicaciones sobre redes unificadas sea una prioridad, para llegar a transmitir todo tipo de señales a través del protocolo de internet.

Esta convergencia plantea un reto decisivo para las empresas tradicionales del sector. El dilema es "buscar la convergencia o morir", dice Rafael Orduz, presidente de ETB. El avance hacia la convergencia se puede apreciar desde ahora en la aparición de las ofertas multiple play, donde los consumidores compran a un solo proveedor los servicios de telefonía, televisión y acceso a internet y otros servicios.

El avance hacia la convergencia ha permitido a las empresas compensar las caídas registradas en ingresos por servicios que fueron vitales en el pasado, específicamente telefonía fija y larga distancia. "Antes, la telefonía correspondía al 90% de los ingresos. Hoy, datos e internet representan el 17% de nuestras ventas y en cinco años debe llegar al 40%. En 2015, la factura que llegará no discriminará servicios, sino megas de capacidad utilizada por el consumidor", dice Orduz.

Sin embargo, el proceso solo ha avanzado en forma incipiente en Colombia. En un modelo de convergencia profundo, las características de movilidad, interactividad y portabilidad son fundamentales. Para llegar a esto, se requeriría que toda la información viajara sobre las mismas redes. Las empresas ofrecerían a los usuarios numerosas modalidades para mezclar a su gusto los servicios. Esta "movilidad sin bordes", como la llama Javier León, country manager de Motorola en Colombia, será cada vez más necesaria, dado el avance tecnológico. "La capacidad y complejidad de las aplicaciones viene en aumento y será necesario hacer más eficiente el uso de las redes para que converjan entre ellas", afirma.

Todavía estamos lejos de ese punto. En Colombia apenas empezamos a tener una convergencia inicial que se expresa en temas comerciales, como la factura unificada que recibe el usuario. Sin embargo, las redes no están unificadas y los usuarios están lejos de tener acceso a las verdaderas posibilidades que brinda la tecnología.

En teoría, la convergencia fijo- móvil no debería tener dificultades en el país desde el punto de vista financiero. Los dueños de los negocios en Colombia son grandes multinacionales como Telefónica (Movistar y Telecom) y el magnate mexicano Carlos Slim (Comcel y Telmex Hogares y Corporativo), o locales con alianzas internacionales, como el caso de EPM y ETB con Millicom en Tigo. Sin embargo, las prioridades en las agendas son otras. Para Telmex Hogares, luego de la compra de seis compañías de cable el año pasado, su foco inmediato está en hacer que la tecnología y redes de estas empresas sean convergentes. "Es evidente que la potencialidad está ahí y se han tenido discusiones muy preliminares. Pero estamos en un periodo de transición, de consolidar lo que tenemos, en especial este año. Hasta que no haya una clara propuesta de valor hacia el cliente, esa potencialidad se va a demorar en manifestarse", dice Roy Burstin, presidente de Telmex Hogares. Mientras tanto, Telefónica está incorporando los servicios fijos y móviles a sus estructuras de servicios corporativos.

La velocidad del proceso seguramente se acelerará, pero aún no es claro cuándo ocurrirá esto. "El ritmo de la convergencia lo marcan los clientes", dice Alfonso Gómez.

La plataforma que todos buscan es internet y la suerte de las empresas depende de que sepan aprovechar los recursos que tienen para desarrollarse en este campo. Las empresas locales tradicionales de telecomunicaciones en Colombia están realizando grandes inversiones para sacar provecho de sus redes instaladas de cobre, con la idea de habilitarlas para transportar flujos sustanciales de información. Al mismo tiempo, están invirtiendo en el desarrollo de tecnologías inalámbricas -como WiFi y Wimax- para entregar banda ancha de mayor capacidad y velocidad. Asimismo, las redes celulares están evolucionando hacia tecnologías como 3G. Hace falta ver a qué ritmo se avanzará en estos caminos en el corto y mediano plazo.

Medios y publicidad
El auge de los contenidos implica más transformaciones en diversas industrias. Los medios de comunicación, que han sido los grandes proveedores de contenidos hasta ahora, tendrán que adaptarse a las realidades que imponen estas nuevas plataformas de difusión e interacción que ofrecen las telecomunicaciones. Como menciona Luis Andrade, director de McKinsey & Co. en Colombia, "en la medida en que el acceso a banda ancha crece, se popularizan servicios como comprar o arrendar películas o ver televisión por el celular". En este nuevo territorio, "los únicos medios que van a poder competir son los que sean capaces de proveer los contenidos como y cuando los usuarios decidan", dice Daniel Rodríguez, director de Terra, empresa del grupo Telefónica que tiene ya una propuesta de televisión por internet, donde el usuario puede ver gratis series como Lost o City Hunters.

La publicidad ya ha comenzado a migrar. "Hoy, los medios digitales son una proporción pequeña frente a los masivos. Sin embargo, en cinco años tendrán un papel protagónico", dice Juan Pablo Rocha, presidente de la agencia de publicidad JWT en Colombia. De hecho, según la consultora GroupM, el año pasado internet representó el 28% del crecimiento de la inversión publicitaria en el mundo. En Estados Unidos la cifra llegó a 41%, casi equiparando a la televisión que alcanzó 46%; mientras que en Europa fue de 51% más que la televisión, que representó el 28%. En América Latina el escenario es muy diferente: 68% para la televisión y 10% para internet, aunque en el último año se duplicó.

Para Juan Carlos Ortiz, presidente del grupo DDB para América Latina, "la publicidad y las comunicaciones tienen que competir en espacios muy cortos de tiempo por la misma atención del consumidor, donde hay muchos estímulos y mucha información a la vez". Esto explica el interés cada vez mayor de las marcas por hacer parte del contenido. Un caso reciente es el de Petrobras, cuyos biocombustibles serán la marca principal de uno de los estrenos de cine más esperados de este año, Meteoro, que también tendrá una propuesta de contenido para los diferentes medios.

La apuesta de Bill Gates por la compra de Yahoo! confirma esta tendencia. Según la firma ComScore, la fusión entre Microsoft y Yahoo! le daría a Gates más del 25% del mercado estadounidense de banners publicitarios, que según eMarketer en tres años facturará US$13.700 millones.

Las empresas de telecomunicaciones locales están creando páginas y espacios que les permitan empezar a crear mayor fidelidad, apalancadas en contenidos. ETB, por ejemplo, tiene un desarrollo nuevo en el que empieza a conformar comunidades de niños y jóvenes que juegan e interactúan y donde los usuarios encuentran videos y música. "Desarrollamos parte de nuestro contenido, como Planeta Pibit, un esquema de entretenimiento para niños. Contamos entre 180.000 y 200.000 usuarios únicos que comparten nuestra página, especialmente en juegos", dice Mauricio Ochoa, líder de contenidos e internet de ETB.

Los contenidos se están valorizando y cada vez es más difícil obtenerlos para las empresas de telecomunicaciones locales, que son pequeñas al lado de las productoras internacionales de cine y televisión. "Antes era posible llegar a acuerdos con base en esquemas de utilidades compartidas. Ahora, las productoras solo quieren compra de los derechos", dice un funcionario de una empresa local.

Entre tanto, los generadores colombianos de contenido, como los canales de televisión, ya ven con claridad la tendencia. "Nuestro objetivo es convertir a RCN en una gran fábrica de contenidos para la televisión abierta, digital, cerrada e internet. Para el modelo y medio que sea", le dijo a Dinero hace unos meses Gabriel Reyes, presidente de RCN Televisión. Sin embargo, aún no hay una oferta sólida en este campo.

El proceso de cambio y transformación de las telecomunicaciones no se detiene, La tecnología, las aplicaciones y la segmentación de los usuarios harán cada vez más compleja la competencia. La concepción tradicional, una convergencia de voz, datos y video ha sido superada. Hoy podemos ver que se trata de una convergencia de industrias, servicios y medios de la cual no escapará ningún sector de la economía.
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