| 9/16/2005 12:00:00 AM

Tabaco

Aunque hoy abundan las campañas en su contra, el tabaco sostuvo la economía colombiana durante gran parte del siglo XIX. Las tabacaleras extranjeras son generadoras de empleo y tienen un papel destacado en responsabilidad social.

El tabaco ha sido consumido desde tiempos inmemoriales, pero fue desde el descubrimiento de América que su uso se popularizó. Desde entonces, ha pasado de ser un bien de lujo a uno de consumo masivo y ha generado tal demanda que ha sostenido economías nacionales, como la colombiana en la segunda mitad del siglo XIX. Pasó de ser usado en pipas a su uso actual más común: el cigarrillo. Este invento del siglo XIX impulsó aún más el crecimiento de una industria que venía desarrollándose desde los años de la Colonia americana.

Los principales comercializadores de tabaco eran Estados Unidos e Inglaterra, y allí surgieron las principales multinacionales tabacaleras, la Philip Morris (PM) y la British American Tobacco (BAT).

La PM, comercializadora de Marlboro, nació en 1847 cuando Philip Morris, un comerciante local, abrió una tienda que vendía picadura de tabaco en Londres. Al morir, dejó su negocio en manos de su esposa y hermano, quienes decidieron ponerlo para venta pública en la bolsa de Londres en 1881. Los accionistas aumentaron y en 1902 la empresa salió de las fronteras inglesas y entró a participar en el mercado estadounidense. En 1919 pasó a manos estadounidenses y abrió una planta de elaboración de cigarrillos que dio pie a la creación de Marlboro en 1924 a partir de tabaco rubio. En la década de 1950, la compañía inició una campaña internacional que buscaba posicionar sus marcas en el mercado mundial por medio de la adquisición de marcas y fábricas que ya existían. En los años 70, se concentró en Europa, en los 80 en América del Sur y Central y en los años 90 en los países que pertenecían a la antigua Unión Soviética.

Por otro lado, la BAT surgió en 1902 de la fusión entre la American Tobacco Company y la Imperial Tobacco Company. Estas empresas se encargaban de reunir el tabaco sembrado en sus territorios para tratarlo y después venderlo. Con el creciente consumo de cigarrillos, empezó una guerra por ganar consumidores que acabó en 1902 con la fusión de estas dos empresas en lo que hoy conocemos como BAT. Durante su primera década de existencia, la compañía concentró sus esfuerzos en los mercados asiáticos, europeos y africanos. Para 1911, las acciones de socios estadounidenses fueron adquiridas por británicos y para 1913 la empresa se dedicó a adquirir empresas ya existentes en distintos países para aumentar sus mercados.

Desde la Colonia, el tabaco ha estado presente en la economía colombiana. Durante la Colonia, fue un bien suntuario que se sembraba en el norte del país. En los años de la Independencia y en los primeros años de la República, el tabaco fue la base de la economía nacional. Se sembraba y se exportaba de manera que generaba el 50% de las divisas nacionales. Sin embargo, no fue un producto de consumo masivo en el país hasta 1919, cuando se fundó la Compañía Colombiana de Tabaco, Coltabaco, que utilizaba tabaco negro proveniente de los departamentos de Santander y Tolima y tenía un amplio mercado.

En 1937, la BAT, con su deseo de aumentar mercados, trató de entrar a Colombia pero no pudo porque la Andi convenció al Congreso de impedir la entrada de esta multinacional porque iba en contravía de los intereses nacionales. Sin embargo, esta empresa compró dos tabacaleras nacionales, la Compañía Nacional de Cigarrillos y la Tabacalera Colombiana, para posicionarse en el país. Con la II Guerra Mundial y sus implicaciones económicas, la BAT vendió sus activos en Colombia a Coltabaco.

Mientras tanto, en 1947, China cerró sus puertas al tabaco importado y la BAT perdió un amplio mercado. En este momento, las ventas de la PM aumentaron.

Aunque estas dos multinacionales no tenían presencia directa en Colombia, sus productos eran consumidos en el país gracias a representaciones. La de PM estaba en manos de Camilo Sáenz e Hijos y la de BAT en las de Luis Horacio Gómez. Ambas firmas representaban el 5% del consumo nacional de cigarrillos.

En 1971, Coltabaco, gracias a un permiso del Ministerio de Agricultura que permitía la importación al país de tabaco rubio, adquirió una licencia para fabricar Marlboro, que duró tan solo seis años. PM delegó la distribución de Marlboro en Colombina.

En 2004, PM compró Coltabaco, iniciando así una nueva era de presencia definitiva en el país. Después de la adquisición de la empresa colombiana, PM quedó con el 49% del mercado nacional mientras que BAT, con sus marcas Lucky Strike, Kent, Derby, Belmont, Hollywood y Kool, tiene el 20%.

Después de la crisis económica de 1998, las ventas de cigarrillos bajaron en 5%. Como respuesta a este hecho, BAT se concentró en la venta de marcas de bajos precios, lo que trajo buenos resultados para la empresa.

Ambas multinacionales han puesto en marcha, junto con la Dian, una campaña que busca acabar con el contrabando de cigarrillos. Así, el contrabando pasó de ser el 60% del mercado de cigarrillos en 2000, hasta el 7% hoy.
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