| 6/10/2005 12:00:00 AM

Servicios públicos

El sector eléctrico es muy distinto al de hace algunos años. Dejó de ser una carga para convertirse en fuente de desarrollo. Hay tareas pendientes.

"Aunque todavía hay grandes espacios por mejorar y para desarrollar una industria energética más organizada y competitiva, es evidente que como está el sector ya no es un dolor de cabeza para el país, sino un dinamizador de la economía", expresa Bernardo Jaramillo, responsable de las operaciones de Epsa, una de las empresas del grupo español Unión Fenosa en Colombia.

Su visión sobre el desempeño del sector eléctrico es compartida por los otros ejecutivos y respaldada por los resultados. Según la reciente investigación Análisis de la evolución de los servicios públicos domiciliarios durante la última década, de la Universidad de los Andes y Andesco, el gremio del sector, el balance de las leyes 142 y 143 de 1994, que abrieron espacios para que el sector privado prestara el servicio y fijaron las reglas de juego, es positivo. La cobertura pasó de 91,8% a 95,7% entre 1992 y 2003, la capacidad de generación térmica en relación con la hídrica aumentó, con lo cual disminuyeron los riesgos por las sequías, las tarifas domiciliarias tendieron a la baja al situarse por debajo del promedio regional, al tiempo que los balances y la competitividad de las empresas mejoraron.

En términos empresariales, la recuperación es más reciente. El desempeño de este sector está estrechamente ligado al crecimiento de la economía y por ello, en 1999, las ventas cayeron cerca de 5%, lo que produjo una fuerte crisis. La recuperación empezó en 2001 y solo hasta 2004 logró consolidarse al crecer 3%. Para los próximos años, se espera que mantenga tasas similares de crecimiento. "Durante estos años, el sector eléctrico en Colombia ha funcionado muy bien en un esquema de mercado. Lamentablemente, la crisis afectó nuestras operaciones, pero ya nos hemos recuperado", afirma Lucio Rubio Díaz, gerente general de Emgesa, empresa que empezó a dar utilidades desde 1998 luego de perder por muchos años, y que hoy tiene niveles de competitividad internacionales.

En general, toda la cadena del sector eléctrico tiene buenas perspectivas. Por el momento el país tiene el horizonte despejado en generación. En la actualidad, utiliza cerca de 8.000 MW, cuando su capacidad es 13.000 MW. Con las tasas de crecimiento actuales, no hay mayores riesgos de falta de oferta. Sin embargo, como explica José María Bustillo, presidente de Unión Fenosa, el país debe mantener condiciones propicias para la inversión, de manera que se comiencen pronto los proyectos de generación del futuro. Los tiempos para poner en marcha una central eléctrica son muy prolongados y se puede llegar al límite de la capacidad antes de que se pueda tener una solución.

En otro frente, en 2004, después de mucho tiempo, se logró la operación completa del sistema nacional de transmisión porque disminuyeron los ataques guerrilleros a la infraestructura. Esto permitió que el país exportara este año US$140 millones en energía eléctrica a Ecuador y que se esperen ventas a Perú y Bolivia, y en el mediano plazo, a Mercosur y Centroamérica mediante la construcción de la línea Urabá-Panamá.

Los resultados de las empresas en la distribución de energía continúan siendo mixtos. En opinión de los empresarios, quedan aspectos por mejorar en cuanto al cobro de las tarifas. Por ejemplo, las distribuidoras de la Costa Caribe -Electrocosta y Electricaribe-, a pesar de haber hecho grandes avances en su estructura de costos y en el recaudo, aún no alcanzan su punto de equilibrio. La regulación, opinan ellos, apunta a mejorar la eficiencia de las empresas pero debe tener más presente las distintas circunstancias de las regiones.

Los dos temas más importantes en la agenda del sector para 2006 son la definición del cargo por capacidad y la aplicación de un Sistema Electrónico de Contratación, SEC, con el cual se pretende realizar todas las transacciones del sector de forma electrónica. En cuanto a la definición del cargo por capacidad, fundamental para las futuras inversiones del sector, la Creg ya presentó una propuesta y está próxima a realizar otra que incluirá los comentarios de las empresas participantes del mercado. El plazo para adoptar definiciones se vence el próximo año. Por otra parte, la aplicación del sistema electrónico de transacción le permitirá al sector desarrollar el mercado de futuros y opciones. Para algunas empresas, sería prudente que por un tiempo se les permitiera realizar contratos bilaterales pues en principio la utilización de este modelo sería obligatorio desde el primer momento de funcionamiento.



Acueducto y alcantarillado

En términos generales, la historia del sector de acueducto y alcantarillado luego de los cambios normativos de 1994 es similar al eléctrico. Según el estudio de Andesco, operando con un esquema de mercado, la industria logró crecer la cobertura de 79,6% a 86,8% entre 1993 y 2003, la calidad del servicio medida en la disponibilidad de agua para preparar alimentos llegó a 73% a escala nacional y la continuidad del servició paso de 21 a cerca de 23 horas al día en este período. No obstante, estos indicadores empeoraron ostensiblemente en los municipios más pobres del país. Pero la solución de ese problema es costosa. Para alcanzar coberturas de 100% en el servicio, se requerirían más de $8,7 billones, es decir, el triple de los recursos destinados al sector.

El efecto más positivo del capital privado en el sector se observa en ciudades con dificultades en la prestación del servicio, como Barranquilla, Tunja y Cartagena. Entre 1991 y 2004, las empresas de estas ciudades pasaron de invertir US$3 millones a US$90 millones.

En 2004, la noticia más importante fue la nueva metodología tarifaria aprobada por la CRA, su ente regulador, con la que se pretende que las tarifas reflejen los costos de las empresas para incentivar su eficiencia. Pero, infortunadamente, no se ha podido poner en práctica porque no se han calculado las curvas de eficiencia para medir al sector. Este tema está en la agenda pendiente para este año.
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