| 11/14/2003 12:00:00 AM

Servicios financieros: Van a la fija

La financiación de los flujos de comercio y las inversiones de los empresarios para entrar al mercado de Estados Unidos generarán negocios para los bancos.

Parece demasiado temprano. En el sector financiero no muchos pueden contar qué les pasará al día siguiente de la firma de un tratado de libre comercio con Estados Unidos. Es natural porque depende mucho de la negociación.

Los cambios no serían menores. Si se copiaran los resultados de la negociación de Estados Unidos con Chile, Colombia no permitiría la apertura libre -sin requisitos de capital mínimo- de sucursales de entidades financieras extranjeras en el país.

Debería autorizar la apertura de cuentas en dólares y la compra de seguros en el exterior, además de permitir que algunas operaciones de derivados y garantías se hicieran directamente con operadores en el exterior. También se firmarían acuerdos de revelación de información y transparencia.

En retorno, si las cosas salen bien, Estados Unidos facilitaría el establecimiento de agencias de bancos colombianos en ese país. Es una buena ayuda. La autorización para que Bancolombia abriera su agencia en Miami tardó tres años, mientras que un banco europeo podría iniciar operaciones en tres meses.

Algunos efectos de la negociación pueden predecirse. Primero, es claro que los bancos generan mayores ingresos y utilidades en las épocas en las que crece el comercio exterior. Si los flujos de comercio aumentan, los intermediarios tendrán más ingresos por cartas de crédito (que hoy son apenas el 0,08% de los ingresos totales), garantías y otros productos para exportación.

De otra parte, si pudieran entrar a los estados donde hay mayor concentración de colombianos, los intermediarios podrían conseguir fondos baratos que mejorarían su rentabilidad y les permitirían crecer.

Los bancos locales sienten que ya han estado expuestos a la competencia internacional durante los 90 y no perciben en eso una amenaza sustancial.



El mercado hoy



INTERNO

El sector financiero recuperó el vigor que había perdido en la crisis de 1997. Los indicadores de rentabilidad y solvencia regresaron a los niveles previos a ese año. Hoy las entidades del sector derivan una pequeña proporción de sus ingresos de las operaciones de financiación del comercio internacional, pero la cifra puede aumentar.
 

EXTERNO

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