| 10/1/1995 12:00:00 AM

Se le fueron las luces

La mayor parte de los grandes escándalos financieros y affaires econóinicos vividos por Colombia durante los últimos años han afectado directamente a pequeños grupos de ahorradores, e indirectamente a todos los contribuyentes, que con sus impuestos han debido pagar los platos rotos de los bancos y financieras intervenidas por la Nación.

Sin embargo, ningún caso ha causado tanta roncha entre los colombianos como el de la Central Hidroeléctrica del Gua

vio, que se ganó de lejos el título del "descalabro gerencial del siglo". Los sobrecostos de su construcción sobrepasaron los $350.000 millones, y su retraso, superior a los cinco años, fue el gran culpable del racionamiento eléctrico que vivió el país en 1992.

Más de 30 millones de colombianos afectados por el apagón pidieron que rodaran las cabezas de los culpables, y aunque poco de eso ocurrió, un personaje resultó señalado por todos los dedos: Fabio Puyo Vasco. Nacido en Medellín el 29 de agosto de 1945, entre el 21 de agosto de 1982 y el 30 de julio de 1985 se desempeñó como gerente de la Empresa de Energía de Bogotá, la responsable del proyecto de la represa de El Guavio.

Historiador con méritos sobrados, amante de las grandes obras de arte, nadie duda que desde hace años Puyo es un "hombre de mundo", que se da los gustos que cualquier magnate quisiera. En cosa de pocas horas podía estar en Suiza cerrando un negocio, poner al día sus apartamentos de París o Nueva York, pasar por Wimbledon para gozar de las estrellas del tenis de su

predilección, y culminar su jornada en la finca Jumafaca, en Fusagasugá, jugando en su cancha de tenis.

omo gerente de la EEB, le correspondió dar la largada a la construcción de la Hidroeléctrica de El Guavio, que en 1978 se había previsto costaría unos US$566 millones, pero que en 1981 ya había sobrepasado los US$1.300 millones.

Los predios necesarios para adelantar el proyecto no fueron adquiridos oportunamente, lo que permitió que el precio de la hectárea pasara de $40.000 a $1.1 millones en el término de un año. Después se descubriría que el 60% de las negociaciones de predios se realizaron con intermediarios, que fueron quienes hicieron su agosto.

Además de eso, los créditos fueron mal negociados, mal utilizados, mal desembolsados, los estudios geológicos no fueron completos, la capacidad de negociación ante los contratistas fue casi nula, y en medio de ese mar de desaciertos lo único que podía pasar fue lo que sucedió. Que sólo hasta mediados de 1992 entró en operación y que los costos reales para los colombianos aún están por calcularse.

En medio del apagón, en mayo de 1992, se iniciaron investigaciones contra los presuntos responsables del suceso. En junio un juez de instrucción criminal abrió investigación penal contra Fabio Puyo. Un año después, la Procuraduría culminó una investigación que pidió que la Fiscalía indagara la responsabilidad de Puyo y de otro gerente cíe la Energía, Javier García Bejarano. Sin emhargo, Puyo no era acusado directa

mente del descalabro de El Guavio o cíe irregularidades cuando gerenció la obra. Un seguimiento a sus cuentas personales y a sus propiedades había llevado a concluir un presunto enriquecimiento ilícito. Su patrimonio se había incrementado injustificadamente entre $600 y $1.100 millones entre 1982 y 1985. Más adelante la Contraloría Distrital lo condenó a pagar $1.075 millones por el detrimento que su "gerencia" le causó a la ciudad durante la negociación de los predios (le El Guavio. A eso Puyo contestó exigiendo un "amparo de pobreza" que obviamente le fue negado.

En agosto de 1994 la Fiscalía dictó auto de detención en su contra. Horas antes de que se adoptara la medida, Puyo huyó a Miami. Entonces mucho se habló que estaba en Venezuela o en alguna isla del Caribe, y después algunos juraron que había sido visto en Barranquilla, y que se presentaría si había garantías de un proceso justo.

E 1 cobro coactivo de la Contraloría prescribió, pero hoy está llamado a juicio por su enriquecimiento ilícito ante la Fiscalía, en un proceso en el que con dificultades trata de sustentar sus millonarios ingresos "extras". Actualmente se encuentra en Miami, amparado por una visa especial. El fiscal Alfonso Valdivieso Sarmiento pidió a Estados Unidos tramitar su envío a Colombia, pero la cosa no será fácil.

De aceptar Colombia la extradición de Puyo por parte de E.U., puede convertirse en el más grande gol jurídico que le hayan metido al país. Si el gobierno pide aplicar el Tratado cíe Extradición de 1979 que la Corte Suprema de justicia declaró inexequible, lo estaría reviviendo y aceptando por derecha que puede extraditar a sus nacionales, así la Constitución lo prohíba. Esa teoría dice que tratado internacional "come" Constitución Nacional.
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