| 12/17/1999 12:00:00 AM

SE ABREN LAS POSIBILIDADES

EN LOS AÑOS 30 Y 40, LOS EMPRESARIOS COLOMBIANOS APRENDIERON A MOVERSE CON MAYOR DESTREZA Y DESARROLLARON SU AMBICIÓN.

Después de su más profunda crisis a finales de los años 20, la economía colombiana pasó a unas excelentes tasas de crecimiento en los años 30. Desde el punto de vista macro, el repunte obedeció en gran medida a la rápida ganancia en competitividad en tasa de cambio que se logro cuando Colombia abandonó el patrón oro en 1931. Desde el punto deyista empresarial, el factor clave fue la presencia de un grupo de emprendedores que había invertido fuertemente en la modernización de sus empresas, que tenía una visión clara del mercado que quería conquistar y que estaba listo para aprovechar la oportunidad cuando se presentó. Esos empresarios estaban, fundamentalmente, en el sector textil.

Coltejer y Fabricato tenían avanzando con fuerza antes de la crisis y su proceso se vio fuertemente afectado por ella; pero en los años 30, se convirtieron en los líderes incuestionables de su sector. En un episodio de nuestra historia empresarial que no ha sido suficientemente estudiado, cl éxito de estas empresas generé) un efecto demostración que contribuyó a irrigar dinamismo hacia otras empresas textiles y otros productos para el consumo de las clases medias urbanas, desde ollas de aluminio hasta seguros para automóviles. Las textileras comprobaron que en Colombia había un mercado de amplios horizontes, que estaba listo para ser aprovechado por quienes ofrecieran los productos adecuados.

Pronto, las ambiciones se hicieron irás grandes. Si había sido posible producir ropa y ollas para la cocina, también se podrían fabricar llantas, químicos, acero y los bienes más avanzados de la civilización industrial. En los años 40, la protección frente a las importaciones creada por la Segunda Guerra Mundial dio a los colombianos mayor autonomía para practicar el arte de la mecánica criolla, con resultados que en ocasiones fueron muy positivos. Paradójicamente, en un momento en que la guerra aumentó la protección frente a las importaciones, Colombia aprendió sobre internacionalización. la

guerra generó problemas de escasez de café en Estados Unidos y fortaleció la posición negociadora de Colombia frente a Brasil. Por otro lado, la llegada de las multinacionales de productos industriales confirmó que el nuestro era un mercado deseable y, en sus relaciones con estas empresas, los colombianos fueron adquiriendo conciencia de las prácticas de los negocios internacionales. El horizonte mental cambió.

Pero el terreno era muy frágil para adelantar proyectos en gran escala. La volatilidad de los ingresos externos hacía difícil importar los bienes de capital necesarios para los proyectos. No había crédito le largo plazo. La solución, en boga en el mundo por aquellos días, fue diseñar un sistema en el cual el Estado se Inicia cargo de resolver las fisuras: asegurar el crédito, proteger "corte a las importaciones, atender las necesidades de los menos privilegiados. En los años 40 se maduraran estas ideas, que entraron en pleno vigor en la década del 50.
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