| 6/8/2006 12:00:00 AM

Salud

La calidad y reputación médica colombiana, además de una década de experiencia en la implementación de la Ley 100, abren oportunidades reales para este sector en el exterior.

Pocos temas despiertan tantas pasiones y sentimientos encontrados como los relativos al sistema de salud colombiano. Desde cuando entró en vigencia la Ley 100 de 1993, la constante en el sector han sido las posiciones contrarias del gobierno, aseguradores, prestadores, asegurados y médicos, que sin querer han cubierto al sistema de un permanente manto de escepticismo sobre su viabilidad y conveniencia. Sin embargo, la mirada fría de los especialistas coincide en un diagnóstico positivo y hasta promisorio. "En el mercado internacional no existe un sistema de seguridad social en salud como el colombiano, con un plan que cubre casi todos los servicios en salud y que se financia no de impuestos que van al presupuesto nacional sino de contribuciones que administran unas entidades privadas (EPS), de acuerdo con la prima (UPC) a la cual tienen derecho por el riesgo asociado a sus afiliados", destaca un analista del sector.

Diversos conceptos recogidos entre especialistas coinciden en las bondades teóricas del sistema colombiano; pero también en que en la práctica hay muchos aspectos por mejorar. "Se trata de ajustarlo hacia el mayor beneficio común posible, pero sin necesidad de recurrir a transformaciones radicales", asegura otro experto. No en vano, los resultados son satisfactorios: a diciembre del año pasado, el Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS) registró un crecimiento en número de afiliados de 3,4% con respecto a 2004 y una cobertura superior al 70% de la población del país.

Pero mientras el sistema continúa su natural proceso de afinamiento, el país logra acumular y pulir una serie de conocimientos y talentos que le abren cada vez más puertas al sector en los mercados internacionales. Por un lado, el know how ganado por las Empresas Promotoras de Salud (EPS), tras 12 años de experiencia en la implementación de la Ley 100; y por el otro, las fortalezas en calidad y precio de un número creciente de Instituciones Prestadoras de Salud (IPS), las cuales encontraron en la exportación de servicios el camino ideal para mejorar sus finanzas. "Exportamos servicios desde hace más de 15 años; hemos tenido contratos directos con gobiernos como el de Curazao, para prestar servicios especializados y con el seguro social de Panamá, para trasplantes. Casi el 2% de nuestros pacientes proviene del exterior, entre ellos muchos colombianos residentes afuera", cuenta Roberto Esguerra, director general de la Fundación Santa Fe de Bogotá.



Salud 'a la colombiana'

La oportunidad de probar un sistema inédito de salud pasó de ser una desventaja a convertirse en una oportunidad para los especialistas del sector. "Algunas EPS tienen inversiones en países de Centro y Suramérica, brindando servicios de Medicina Prepagada, ya que el modelo colombiano es un ejemplo para todos estos países que no cuentan aún con una Reforma de Salud, por lo cual constantemente se dan oportunidades de expansión internacional", afirma Carlos Palacino, presidente de SaludCoop.

Pero así como esta y otras aseguradoras colombianas entendieron que su modelo de negocio era exportable, y que en otras latitudes hay demanda de conocimiento acerca de las mejores prácticas de administración eficiente y de prestación de servicios asistenciales de calidad, las clínicas y hospitales —muy golpeadas en los últimos años— también vieron en el exterior una oportunidad de mercado gigantesca. "Las IPS de este país son las mejores de América Latina; de eso no tengo dudas", sostiene Juan Carlos Giraldo, director de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC).

Y aunque la práctica de traer pacientes del exterior no es nueva, ahora la ventaja radica en que esa exportación de servicios es estratégica en un número creciente de IPS del país. "La negociación del TLC ofrece importantes oportunidades para estas entidades si se tienen en cuenta los altos costos del servicio de salud en otros países y el gran reconocimiento internacional de nuestros profesionales en la salud", asegura un analista consultado por Dinero.



Mejor unidos

Pero en medio de tanta polémica y enfrentamientos de subsectores es claro que a esta industria le hace falta buscar más puntos de acuerdo entre las partes, suavizar diferencias y empezar a trabajar en conjunto para potenciar el sistema localmente y, en consecuencia, darles mayor consistencia y posibilidades de éxito a sus incursiones internacionales. "En contra del sector juega la falta de un mayor trabajo en equipo entre los diferentes actores del sistema, para avanzar en un mismo sentido: mejorar los estándares de la calidad de atención y ser eficientes en la administración de los recursos para que alcancen a satisfacer adecuadamente las necesidades de la población", opina Palacino, de SaludCoop.

Aunque EPS y clínicas líderes exportan desde ya su conocimiento y metodologías, una gran mayoría del sector no podrá hacerlo mientras el sistema no funcione localmente de forma adecuada. "Se sigue presentando una gran diferencia entre hospitales públicos y privados, en favor de estos últimos; aunque en general la situación de cartera es preocupante para todas las IPS. Incluso, para mejorar sus ingresos, hoy la mayoría debe recurrir a las utilidades producto de actividades no operacionales, como la administración del parqueadero, el restaurante, la cafetería, etc.", comenta Juan Carlos Giraldo, director de la ACHC.

"En la parte económica, lo que muestran los estados financieros de las EPS afiliadas a Acemi es que la tendencia del sector de salud es a un margen neto de cero, porque les delegan cada vez mayores responsabilidades que no necesariamente tienen una fuente de financiación adicional, y a veces incluso no tienen fuente de financiación en absoluto", agrega Augusto Galán, presidente de la Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral (Acemi).

Así, las oportunidades exportadoras del sector de salud en el país seguirán siendo limitadas, mientras la situación del conjunto de EPS e IPS no logre ser mayoritariamente positiva. Pero la unión de fuerzas podría lograrlo, en beneficio de los usuarios de Colombia y ahora, del mundo.

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