Carlos Palacino, Presidente SaludCoop. En 2002, SaludCoop se convirtió en la mayor promotora de salud del país con cerca de cuatro millones de afiliados en el régimen contributivo.

| 6/13/2003 12:00:00 AM

Salud: Crecimiento, a pesar de todo

Las difíciles condiciones del sector salud continuaron, pero también los reacomodos.

Las movidas

En el último año y medio, el sector de la salud continuó conmovido por la más reciente crisis del Seguro Social, las crisis hospitalarias y los paros. Pero también vio la consolidación del sector privado.

SaludCoop se convirtió en la mayor Empresa Promotora de Salud (EPS) del país, con cerca de cuatro millones de afiliados en el régimen contributivo, al comprar en mayo de este año Cafesalud, por la cual pagó US$25 millones, y que se unió a la compra de Cruz Blanca que había hecho en diciembre de 2001.

La razón que llevó a SaludCoop a hacer estas inversiones, como explica Carlos Palacino, su presidente, es que en un mercado donde la rotación de afiliados es baja, robarse usuarios insatisfechos es difícil. De ahí la necesidad de comprar compañías, para poder crecer a pasos agigantados.

Para un sistema cuyos ingresos se amarran al comportamiento general de la economía, el año 2002 no ofreció el mejor panorama. Las tasas de desempleo persistentemente altas pusieron freno a la población afiliada. En 2002, las tasas de afiliación al régimen contributivo crecieron 8%, cuando desde 1996 crecían 32% promedio anual. Y en la medida en que los empleadores buscaron maneras más creativas de evitar despidos, los salarios también tendieron a bajar, lo que afecta las contribuciones de salud por parte de empresas y trabajadores.

La reducción de los ingresos de las EPS ha afectado a todos los actores del sistema. Hasta septiembre de 2002, las EPS adeudaban a las clínicas y hospitales cerca de $900.000 millones, un aumento de 18% con respecto a marzo de 2002. Dadas las difíciles relaciones entre EPS e IPS, 2002 fue un año de silencio entre las partes, lo que dificultó las negociaciones entre ellas. Sin embargo, en 2003, las conversaciones se han reanudado y Juan Carlos Giraldo, director de la Asociación de Hospitales y Clínicas, es optimista respecto al resultado de las mismas.

Por el lado de los costos, se estima que la elusión y la evasión le dejan al sector un hueco de $1 billón cada año. En parte, por el mayor uso de contratos de trabajo a término definido, pero también por aquellos individuos que suelen afiliarse solo para el tratamiento de alguna enfermedad, la puerta giratoria de usuarios le siguió saliendo costosa al sistema. Para la EPS Coomeva, la segunda del país, solo estos reingresos representan el 45% de sus afiliados al mes.

Adicionalmente, una población que envejece y una mayor conciencia sobre la salud han aumentado la frecuencia de uso con los consecuentes costos sobre el sistema. Igualmente, la devaluación encareció las tecnologías y medicinas importadas.

Así, en un sistema de estrechos márgenes, las EPS tuvieron que combinar estrategias para mejorar su operación. Además de enfrascarse en difíciles negociaciones de tarifas con las IPS, las promotoras se volcaron a la promoción y prevención, pues a la larga un usuario sano representa la más efectiva reducción de costos. "Nos hemos dado cuenta de que la prevención es uno de los frentes más importantes en esta industria", comenta Jorge Humberto Céspedes, presidente de Coomeva EPS.

A muchas promotoras una cultura de prevención y de control de gastos las llevó a la integración de hospitales o centros asistenciales propios para buscar sinergias y ahorros. Sin embargo, en un giro bienvenido por las IPS, "las promotoras se dieron cuenta de que era necesario usar la red hospitalaria existente en lugar de expandir instalaciones propias", explica Nelsy Paredes, vocera de ACEMI, el gremio de las EPS.

Por otra parte, unas EPS encontraron ahorros gracias a sus mejores relaciones con las prestadoras. En 2002, varias promotoras y prestadoras negociaron en conjunto compras de medicamentos o incluso costosos tratamientos en términos favorables para ambas partes. Según Roberto Esguerra, director de la Fundación Santa Fe de Bogotá, "en la medida en que se cree confianza entre las partes, es probable que se eliminen sorprendentes costos ocultos resultantes de relaciones poco profundas". En medio de la mayor competencia que se ha dado en el mercado, las EPS están enfilando sus estrategias de mercadeo a ofrecer servicios segmentados para distintos estilos de vida, desde ejecutivos hasta familias. Igualmente, están invirtiendo en renovaciones operativas y tecnológicas, desde montar portales de internet interactivos hasta interconexiones en red con las instituciones prestadoras de servicios de salud (IPS), además de capacitar al personal para brindar mejores y más ágiles servicios que logren anclar al usuario.



A favor





  • Creciente competencia.


  • Política estatal de empleo.


  • EPS con mejor enfoque estratégico.


En contra





  • Traslado de enfermos de alto costo desde el ISS.


  • Desempleo.


  • Evasión y elusión.


  • Baja fidelidad de usuarios.
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