| 1/23/2004 12:00:00 AM

Renta fija<br>A corto plazo

Con expectativas de alza en las tasas de interés, el panorama para la renta fija empieza a perder atractivo en el largo plazo. Por ahora, hay por dónde ganar.

El atractivo de la inversión en papeles de renta fija en 2004 depende tanto del horizonte de tiempo que se está considerando como de si se trata de inversiones en el mercado primario, donde se transan papeles nuevos, o en el mercado secundario, donde se compran y venden papeles emitidos en el pasado. La mayoría de las personas naturales participa en renta fija por medio de fondos de inversión, cuyos portafolios se mueven en el mercado secundario.

Una baja de las tasas en el mercado primario es buena para el inversionista en el secundario, porque hace que su papel tenga una rentabilidad más apetecible. El pronóstico para Colombia es que la DTF se ubicará en promedio en 8,3%, superior al 7,9% con el que terminó 2003. Esta es una perspectiva negativa para los precios de los papeles que están en los portafolios. Por su parte, las personas naturales a quienes les interesaría comprar papeles de renta fija en el mercado primario deben tener en cuenta que, a pesar del incremento, las tasas seguirán siendo bajas en comparación con otras alternativas. Por ello, la inversión en cuentas de ahorro y CDT debe considerarse solo como una herramienta para tener liquidez dentro del portafolio.

En cuanto a los TES, hay factores a favor y factores en contra. A favor estarían las expectativas de que el gobierno logre sacar adelante el paquete de reformas propuesto en el campo fiscal, la baja inflación y la reactivación de la economía, la cual ampliaría los ingresos tributarios.

Sin embargo, a medida que aumenten las tasas en Colombia y el exterior, el atractivo de los TES se reducirá. Las dudas en torno a la sostenibilidad de la deuda del gobierno presionarían al alza las tasas de estos papeles. El aumento de la deuda interna anunciado por el gobierno colombiano (las colocaciones de TES llegarán a $13,8 billones) se convierte en una señal de alerta a este respecto. La concentración de los pagos de deuda de 2004 y el consecuente canje de deuda que habrá que hacer, también generan cierta incertidumbre sobre la capacidad de pago. Las expectativas de un aumento en las tasas de Estados Unidos, además, presionarían las tasas colombianas al alza, para evitar una salida de capitales.

Para los yankees, las dudas respecto a la situación fiscal del país, junto con el aumento en las tasas de interés de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, podrían llevar a los inversionistas extranjeros a reducir gradualmente sus posiciones en estos papeles. Las valorizaciones de más de 20% que se vieron durante el año 2003 no se mantendrán en 2004. A medida que avance el año, estos papeles irán perdiendo su atractivo.

Por otra parte, los bonos corporativos de empresas colombianas seguirán creciendo en importancia. Frente al mayor dinamismo en la economía, las necesidades de inversión de las empresas tenderían a aumentar, por lo que habría una mayor oferta de bonos. La rentabilidad de este tipo de papeles podría oscilar entre IPC+5 e IPC+8, dependiendo del plazo.

En cuanto a las inversiones de renta fija en Estados Unidos, no hay que esperar grandes retornos. Las tasas de interés en esa economía siguen en niveles muy bajos, por lo cual las tasas de captación que otorgan las cuentas de ahorro y los CDT no son muy atractivas (las cuentas de ahorros en Estados Unidos están rentando por debajo de 2%). Este tipo de inversiones son aconsejables solo para aquellos inversionistas que busquen liquidez y que le estén apostando a generar rentabilidades con la devaluación que podría ubicarse entre 7% y 8% nominal.

El pronóstico para 2004 es que la Reserva Federal aumentará sus tasas de manera gradual entre 50 y 100 puntos básicos. Una tasa más alta en Estados Unidos haría más atractiva la inversión en renta fija en ese país, pero tendría un efecto negativo sobre el precio de los papeles de renta fija vigentes. Un aumento en las tasas de 1%, por ejemplo, haría que el precio de un bono del Tesoro a 10 años cayera 8%. El efecto multiplicador en las tasas de largo plazo empeoraría aún más la valorización de estos papeles. Así pues, la recomendación sería ir saliendo gradualmente de este tipo de papeles para evitar una desvalorización cuando aumenten las tasas.

Los bonos de mercados emergentes, por su parte, han adquirido cierto glamour, gracias a las bajas tasas en el exterior. Los inversionistas han encontrado en estos mercados rentabilidades muy atractivas. Los spreads llegaron a mínimos históricos y, en consecuencia, los precios de los bonos alcanzaron niveles máximos. No obstante, para el año 2004 no se esperan las rentabilidades de 2003. El aumento en las tasas de Estados Unidos necesariamente presionaría un alza en la tasa de los bonos de mercados emergentes. Si el horizonte de inversión es a corto plazo, la compra de bonos de mercados emergentes es atractiva, mientras dure el flujo de capitales hacia este tipo de papeles. A un mayor plazo, sin embargo, los mercados emergentes dejarían de generar tan buenas rentabilidades, pues frente a las mayores tasas en Estados Unidos los capitales retornarían a ese país.

Los bonos corporativos en el exterior continúan siendo una buena alternativa si se tiene en cuenta que generan rentabilidades del orden de 5,5%, que sumadas a una devaluación de 7%, representarían un retorno de 13%.

Para 2004, la renta fija seguirá ofreciendo buenas rentabilidades. Pero hay que invertir con cautela, pues a largo plazo la situación será diferente. En general, lo más recomendable es evaluar el horizonte de inversión, la aversión al riesgo y el nivel de actividad del inversionista. Solo así se elegirá la mejor opción.
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