| 4/30/2004 12:00:00 AM

Regresan los buenos tiempos

Los pronósticos de los economistas muestran un panorama despejado para Colombia en 2004. La ausencia de reformas en impuestos y pensiones es el mayor escollo al crecimiento.

Los economistas confían en el buen desempeño de la economía colombiana este año. Así se observa en los pronósticos del grupo de analistas nacionales y extranjeros que invita trimestralmente la Revista Dinero a hacer sus proyecciones sobre las principales variables macroeconómicas del país.

En abril, todos ellos, con excepción de Fedesarrollo, aumentaron su proyección de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para finales de 2004. En promedio esperan que a diciembre la economía muestre un crecimiento de 4%, mientras que en enero último pensaban que aumentaría apenas 3,4%.

Los más pesimistas del grupo esperan crecimientos de 3,6% y los optimistas, de 4,8%.

Además, consideran que los buenos tiempos se mantendrán hasta 2005. En promedio estiman que el PIB crecerá 3,9% el año entrante. En las proyecciones de más largo plazo hay una variación un poco más amplia de opiniones, que van desde el modesto 3,5%, de Goldman Sachs y Suvalor/Corfinsura, hasta un eufórico 5% proyectado por Idea Global.

¿Qué hay detrás del cambio en la percepción? De una parte, los resultados del año pasado excedieron las expectativas. "El crecimiento de 2003 sorprendió por su alza", reconoce el Deutsche Bank. En abril de 2003, los economistas encuestados esperaban que el PIB aumentara 2,2% en el año. De hecho, el 3,7%, que terminó siendo la cifra al cierre de diciembre, no estuvo en los pronósticos de los encuestados por Dinero hace un año. Hoy, al parecer, los expertos se sienten más tranquilos con niveles de crecimiento más elevados.



A favor

Pero hay otras razones para que desde las torres de marfil, el horizonte se vea más o menos despejado. El crecimiento de las economías industrializadas, en particular el 4,7% esperado para Estados Unidos, generará un entorno de buena liquidez internacional y una demanda sostenida que mantendrá los precios de los bienes básicos de exportación colombianos.

En opinión de los encuestados, los aumentos de producción de Venezuela (más de 8%) y de Ecuador (más de 3%) también tendrán un efecto favorable sobre las exportaciones nacionales. Además, el Índice de Tasa de Cambio Real, que mide la competitividad del peso frente a las monedas de los principales socios de negocios del país, se mantiene por encima de 130 desde diciembre de 2002, lo que señalaría que las exportaciones tienen una buena posibilidad de venderse en el exterior.

De otra parte, dicen, las bajas tasas de interés locales apoyarán el crecimiento del año. "Las tasas de interés están por debajo de su promedio histórico de 6% en términos reales, alcanzando niveles mínimos cercanos al 0% real", afirma Gustavo Ramírez, de Corfivalle. Ese factor, agrega, estimulará la reactivación del crédito y la demanda interna.

La confianza, esa mezcla de factores que mueve a los inversionistas a realizar sus proyectos, también aparece como uno de los elementos fundamentales de peso en las proyecciones. La seguridad y las condiciones de la demanda son los elementos que más mencionan los economistas cuando se refieren al fortalecimiento de la confianza.



En contra

En el recorte del crecimiento económico juegan los elementos estructurales. En particular, las demoras en el ajuste fiscal y en las reformas a las pensiones y a las transferencias. "A pesar de que el gobierno y el FMI desestimaron la urgencia y la importancia de las reformas económicas, creemos que aún son necesarias y no deberían ser aplazadas. 2005 puede ser un año difícil y es mejor estar bien preparados con anticipación", dice Felipe Hernández, de Santander Investment.

Citibank Colombia piensa que el problema fiscal se agravará en 2005 por efecto de los grandes vencimientos de deuda pública, las mayores necesidades de gastos de defensa y los problemas de caja del ISS. "Además, el gobierno ha agotado los instrumentos para realizar el ajuste fiscal, que se ha basado en mayores tributos", afirma. Si no se ajusta ya, más adelante se debería recortar la inversión pública, un elemento que Corfivalle considera grave en un entorno más abierto a los negocios internacionales.

De otra parte, la mayoría de los economistas teme una salida de capitales provocada por el aumento en las tasas de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos, o por un ataque terrorista de gran magnitud. La fuga presionaría una devaluación, aumentos en la tasa de inflación y con ello un desajuste que podría ser severo.

No obstante, los números parecen mostrar que los analistas se juegan su prestigio a la posibilidad de que 2004 sea un año próspero. Por el bien de todos, ojalá estén en lo cierto.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?