| 6/11/2004 12:00:00 AM

Químicos: En busca de fórmulas

Aunque el mercado interno es importante y mueve más de US$2.000 millones anuales, la capacidad exportadora del sector es baja. ¿Tiene remedio?

El sector químico en Colombia ha sido tradicionalmente más importador que exportador. Las razones son diversas y están plenamente justificadas, pues la producción de este tipo de insumos requiere tecnologías, estándares ambientales, conocimiento e inversiones de muy alto nivel que el país está lejos de ofrecer. Sin embargo, hay muchas sustancias y productos que la industria química local sí comercializa y que aún tienen mucho mercado por conquistar, a pesar de la amenaza que para todos representa el libre comercio.

En esos nichos específicos, que siempre fueron bien atendidos por las empresas del país, Colombia deberá concentrarse no solo para ampliar su capacidad exportadora sino para defender su territorio de los países que, en adelante, fijen su mirada en el suculento mercado interno nacional.

Para ello hay una ventaja competitiva fundamental -el conocimiento local del negocio-, pues los jugadores que han logrado sobrevivir a la crisis del país -que durante mucho tiempo golpeó el consumo interno- llegan ahora fortalecidos porque dominan además las particularidades que da operar en un lugar con tantos controles policivos como el nuestro, pues la permanente lucha contra el narcotráfico y el terrorismo seguirá marcando la pauta en regulación.

Adicionalmente, en los últimos tiempos, la industria local consolidó una infraestructura acorde con las necesidades del mercado interno, lo cual le ha permitido comenzar a manejar volúmenes mayores de producción y beneficiarse de paso con el buen comportamiento de las industrias textil y agrícola, entre otras, pues requieren cada vez más insumos químicos para satisfacer sus crecientes demandas.



Situación actual

Incluso sin la entrada de nuevos competidores internacionales, la coyuntura del mercado interno es bastante compleja y encarna grandes amenazas para la producción colombiana. Los precios del sector químico vienen siendo muy presionados hacia arriba, porque la mayor parte de sus materias primas depende del petróleo. Además, la oferta de química básica o intermedia -en la que participa la industria local- alcanza ahora tal grado de homogeneidad que sus productos son vistos como commodities.

En ese orden de ideas, aunque el negocio viene creciendo, Colombia deberá competir por el segmento con países que pueden manejar economías de escala mucho mayores, como China, India y Brasil, lo cual constituye una gran amenaza para sus productos y presiona a su vez los precios hacia abajo. Es decir, el sector químico del país está atrapado en una difícil disyuntiva: o subir precios y recuperar algo de los márgenes perdidos por el incremento coyuntural de sus costos (aunque el fenómeno es mundial) o bajarlos y ser más competitivo en el exterior. "Ninguna de las dos parece muy viable, así que el camino por ahora será esperar a ver qué pasa", afirma una fuente del sector.

Los exigentes requerimientos ambientales que se están imponiendo en el mundo y que formarán parte de cualquier acuerdo internacional actual y futuro en el país son otro punto vital para esta industria.

El problema es que solo las grandes compañías del sector podrían responder a esas condiciones para producir, pero muchas empresas pequeñas estarían condenadas a colapsar si no toman cartas de inmediato en el asunto. De ahí que sea tan importante desarrollar cuanto antes la industria local, pues por los estándares de la integración económica podría perder gran parte de su mercado interno. "El camino inevitable, por la premura del tiempo, serán las alianzas y las sinergias", anota una fuente del sector.



La estrategia

El tema prioritario es la competitividad. Y tener un mercado interno importante ha permitido el mayor progreso de las empresas colombianas, que han tenido que disputar una demanda exigente y acostumbrada al servicio y los estándares que manejan las multinacionales. Pero ahora, con libre comercio, los nichos, la infraestructura y la capacidad de producción serán asuntos prioritarios para conservar ese terreno ganado por la industria nacional.

Igualmente, será clave explorar nuevos segmentos de mercado en industrias relacionadas, de tal manera que el sector químico se pueda beneficiar con el crecimiento exportador que la integración comercial deberá traer también para otros sectores. "La demanda será más grande y así como en el mundo la tendencia de la industria química apunta hacia la especialización, en Colombia el sector deberá encontrar su especialidad para competir con los jugadores fuertes de la región", dice Henning von Koss, presidente del grupo Bayer, gigante mundial que tiene plantas en Colombia y que maneja ahora unificadamente sus tres negocios (materiales de alta innovación; salud humana y animal, y agroquímicos).

Las multinacionales de la región se dedican a ofrecer más que productos, servicios de consultoría especializada a las empresas. Es decir, soluciones completas. Esta alternativa comercial ha resultado muy exitosa para las compañías dedicadas a la investigación e innovación. En cuanto a los commodities -que les interesan a los productores locales colombianos-, este esquema también podría tener aplicabilidad, pues el servicio deberá contar con ese factor diferenciador que tanto necesita la industria química en Colombia.

Pero ninguna estrategia comercial será viable sin la capacidad de producción y distribución suficientes para atender eficientemente los mercados interno y externo del país. De hecho, los productos químicos son parte vital para mejorar eficiencias en las cadenas productivas de cualquier especialidad. Por eso, esta industria tendrá ahora la oportunidad de apostarle a servir a otros sectores exportadores colombianos. Así, incluso sin crecer las exportaciones químicas del país, el efecto del TLC para el país podría ser mucho más positivo de lo esperado.



Fortalezas

- Estabilidad y tamaño del mercado interno.

- Calidad de la industria nacional con respecto al mercado andino, donde los productos colombianos son muy reputados.

- Legislación local avanzada, en materia de control y protección de propiedad intelectual.

- Jugadores internacionales muy fuertes y con amplia presencia en el mercado, los cuales deben transferir conocimiento al país.

- Estados Unidos es el mayor proveedor de la industria, lo cual traería ventajas frente al TLC.

- Las compañías nacionales más grandes son también muy competitivas.

- Varios sectores, que requieren materiales químicos, en auge (agropecuario, textil, construcción, etc.).

- Ubicación estratégica del país.

- Sector acostumbrado a bajo arancel y competencia internacional.



Debilidades

- Los productos colombianos de exportación son commodities, pero el precio continúa sin hacer diferencia en favor del país.

- Exigencias ambientales difíciles de aplicar para la industria local, y que podrán sacar a muchos jugadores del mercado.

- Capacidad de producción insuficiente para afrontar los nuevos retos del comercio exterior.

- Competidores directos muy fuertes como China, India y Brasil, entre otros, los cuales manejan economías de escala sustancialmente mayores.

- Capacidad de innovación muy baja.

- Las importaciones son mucho mayores que las exportaciones.

- Barreras naturales como la inseguridad, la violencia y la tramitomanía debido a la lucha estatal contra el narcotráfico y el terrorismo.
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