| 6/8/2006 12:00:00 AM

Químico y farmacéutico

El crecimiento de estas industrias en el país sigue impulsado por una altísima demanda interna. Sin embargo, dado su desarrollo, las empresas locales deben mirar más al exterior.

Durante los últimos 3 años, la industria química colombiana ha experimentado un positivo desarrollo, consolidando una infraestructura que en la actualidad logra atender las necesidades del mercado interno y explorar nuevas oportunidades en el exterior. La especialización lograda por las empresas del país, principalmente en agroquímica, química básica o intermedia e incluso, química polimérica, comienza a dar sus frutos en términos de prestigio —por la calidad de los productos colombianos— y de apertura de mercados.

Sin embargo, analistas del sector consideran que para el nivel que tiene la producción química colombiana son muy pocas las empresas que en la actualidad se atreven a exportar. Y en esa tarea es necesario establecer una política sectorial dirigida no solo a apoyar las iniciativas de otras empresas, sino también a buscar soluciones conjuntas para aminorar el impacto en los costos de producción local, por causa de la extrema dependencia de las materias primas importadas y su permanente tendencia al alza.

Ese es el cuello de botella de la industria nacional. Aunque se origina en fenómenos internacionales que afectan a todos por igual —alza en precios del petróleo y del gas natural—, en el caso colombiano tienen el agravante de que aquí la dependencia de las importaciones es prácticamente total. "No hay materias primas básicas para el mercado nacional, y los precios de lo poco que hay dependen de 4 ó 5 empresas que casi siempre prefieren exportarlas a otros países", asegura el vocero de una compañía local. "Los aumentos del precio de los insumos para la industria química no solo son elevados en muchos casos, sino impredecibles, que es lo peor", agrega un analista del sector.

Por eso, en esta industria ya hay iniciativas para lograr políticas gubernamentales que al menos garanticen al mercado nacional un mínimo de materias primas básicas, y así evitar que sean exportadas, a pesar de la alta demanda local.

No obstante, "la industria química en general viene creciendo, y en el último año lo hizo nuevamente a doble dígito", asegura un ejecutivo de una compañía local del sector. Las causas son en primera instancia la reactivación de sus sectores demandantes de productos químicos, como textiles, construcción, alimentos, etc., por obra y gracia del crecimiento económico del país. Y en segunda instancia, la consolidación de las exportaciones de empresas líderes a países de Sur y Centroamérica, el Caribe e incluso Europa.

El comercio con Estados Unidos, a propósito del TLC, es incipiente en materia de exportaciones. "Las oportunidades con el tratado son pocas, pues el mercado siempre ha estado abierto en Colombia —bajos aranceles a los productos químicos— e incluso, ellos son el mayor proveedor de nuestra industria. Tal vez la única diferencia serían algunas ventajas arancelarias en algunas materias primas", explica un experto del negocio químico.

La meta entonces es que más empresas le apuesten a su internacionalización y que las que ya lo han hecho, se consoliden en sus mercados. Es importante contrarrestar las bajas economías de escala colombianas con mayor inversión de las propias compañías o estrategias de asociatividad entre varias de ellas. La competencia es difícil, teniendo en cuenta que en el área de especialización de las exportadoras del país compiten gigantes como China, India y Brasil, por mencionar algunos. Pero la calidad de nuestro producto amerita el reto, y pocos países tienen una ubicación geográfica tan privilegiada —para producción y distribución— como Colombia. Y tampoco, su biodiversidad.

Los exitosos

Un ejemplo de mostrar en el país lo encarna la industria cosmética y de aseo, que el año pasado registró un crecimiento de 10,2% en producción y 5,5% en ventas, y pasó de exportar US$114 millones en 2004 a US$175 millones en 2005. "Los principales aspectos favorables están asociados con las estrategias empresariales de competitividad y con la buena situación de la economía colombiana", afirma Jaime Concha, director ejecutivo de la Cámara de la Industria Cosmética y de Aseo, de la Andi.

Pero el sector también enfrenta dificultades por la competencia de productos asiáticos, los aumentos en los costos de algunas materias primas y el contrabando y la competencia desleal. "Los retos en que se están involucrando los empresarios son la diversificación de mercados de exportación, y para ello estamos trabajando con todas las autoridades sanitarias de Latinoamérica en un proceso de armonización de la legislación, con el objeto de eliminar barreras de acceso en algunos mercados. También trabajamos proyectos asociativos, encargados de desarrollar nuevos productos para nuevos mercados, y se está iniciando un trabajo para la construcción de un centro de desarrollo tecnológico para el sector", agrega Concha.

Así, el TLC es una gran oportunidad y no una amenaza. "Las fortalezas están en el talento humano, especialmente desde el punto de vista técnico; en la biodiversidad, y en que se está perdiendo el miedo a conquistar nuevos mercados y a desarrollar nuevos productos. De otra parte, creemos que la firma de este tratado, además de los que ya se han negociado previamente o se están negociando, deja a Colombia en una posición privilegiada para montar centros de producción y de distribución para llegar a esos mercados", finaliza el director de la Cámara sectorial de la Andi.

El caso de la industria farmacéutica colombiana es distinto, por la gran porción de mercado que dominan los locales. Incluso, ante las restricciones que podrían tener por patentes y protecciones de uso negociadas en el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, es claro que el camino para los fabricantes de medicamentos del país, ahora más que nunca, son los mercados externos. Y allá, sin duda, tienen mucho terreno por ganar.

Medicina exportadora

"En 2005, el mercado farmacéutico creció 10% en pesos, pero permaneció casi estancado en unidades. En este contexto, Tecnoquímicas creció a una de las tasas más altas del mercado, hasta convertirse, por sus valores en ventas, en la segunda más grande del país y la única de capital nacional entre las cinco primeras del ranking", afirma un vocero de la compañía.

El terreno ganado por estas empresas es inmenso. "La industria nacional, luego de grandes inversiones en la década del 90, hoy es una de las más productivas, competitivas y capacitadas del país y de América Latina. Gracias a la existencia de esa amplia competencia nacional (271 laboratorios), los consumidores colombianos pueden acceder a medicamentos con uno de los precios más bajos en el continente. De hecho, en un mercado interno de US$1.357 millones, la producción nacional ya participa con un 68% en unidades y 44% en valores, frente a la industria multinacional que participa con un 32% en unidades y un 56% en valores", asegura Alberto Bravo, presidente de la Asociación de Industrias Farmacéuticas Colombianas (Asinfar).

Pero, a partir de la firma del TLC, el panorama en el sector cambió. "Luego de conocer los textos publicados por el Ministerio de Comercio, a principios de mayo, la industria nacional tiene varias preocupaciones. Entre los temas destacados como contraproducentes no solo para la industria sino para la salud en general están avances tal vez negativos y no contenidos en el Decreto 2085 sobre protección de datos, la ampliación del espectro patentable, la consolidación del denominado linkage y la flexibilización de los criterios de patentabilidad, entre otros", explica Alberto Bravo, de Asinfar.

"La colombiana es la peor negociación que país alguno ha firmado con Estados Unidos en este continente. Un sector amenazado de esta forma y limitado en sus posibilidades de crecimiento por acciones de su propio gobierno deberá entonces volcarse a otros países de América Latina, en busca de escenarios que estimulen la competencia legítima. No obstante, aún se espera que la sociedad y sus representantes, el Congreso y las Cortes pongan por encima de cualquier presión externa la posibilidad de tener medicamentos de calidad a bajos precios, y no permitan que el país quede a merced de los monopolios de transnacionales", reclama el vocero de Tecnoquímicas.

En contraste, los laboratorios internacionales consideran que "con el TLC Colombia ha avanzado en la dirección correcta, en concordancia con las tendencias internacionales, incluyendo elementos que garantizan la correcta y eficiente aplicación de dos normas vigentes en Colombia: Patentes, desde 1991 y Protección a los Datos de Prueba, desde septiembre de 2002. Es importante tener en cuenta que los tiempos de protección hasta ahora establecidos no cambiaron, siempre y cuando las entidades del gobierno sean diligentes en el trámite de solicitudes", afirma María Claudia García, presidenta ejecutiva de la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos de Investigación (Afidro).

Mientras el gremio internacional considera que la industria local debe mejorar su competitividad y productividad, garantizando la calidad de los productos farmacéuticos pero desde la selección y análisis de las materias primas, hasta la administración y formulación del medicamento, es decir, controlando todos los eslabones de la cadena; los nacionales anuncian mayor decisión para competir, y con ese fin desarrollarán esfuerzos en materia de innovación; creación y consolidación de marcas; acompañamiento en materia de regulación, vigilancia y control; adopción de estándares internacionales, y búsqueda de nuevos mercados. Llegó la hora de la verdad.
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