| 6/8/2006 12:00:00 AM

Proyectos inmobiliarios

¡Llegó la globalización! Entran pesos pesados al negocio inmobiliario en Colombia, proyectos de colombianos en México y Panamá, y complejos en la Costa para el exterior.

Tarde o temprano tenía que suceder. Se trata de la globalización del negocio de la construcción y de la actividad inmobiliaria, y Colombia no podía ser la excepción. Hasta hace algunos años, muy pocas constructoras de Bogotá se aventuraban a construir en Cali o Medellín, y viceversa. Derribar esas barreras de las ciudades fue el primer paso que se dio en este proceso de apertura que ahora sobrepasa las fronteras colombianas. Por eso, hoy no es raro ver que una constructora, como Colpatria, tenga proyectos no solo en estas tres ciudades sino también en Cartagena y Barranquilla.

Los constructores coinciden en que en esta apertura, primero nacional y luego hacia el exterior, influyó la crisis de finales de los 90. Carlos Alberto Serna, de Espacios Urbanos, reconoce que comenzaron en 1997 a mirar proyectos en otros países no como parte de una estrategia de crecimiento sino más bien por una necesidad de supervivencia. Y muchas otras empresas del sector hicieron lo mismo en países como Panamá, México, Perú, Costa Rica y Venezuela, hasta que a partir de 2002, con la recuperación de la economía, se reactivó nuevamente la construcción en el país.

Si bien todas las empresas que sobrevivieron a la crisis y las que nacieron luego con el boom se concentraron nuevamente en el mercado colombiano, siempre han tenido sus ojos puestos en el exterior. De ahí que Eduardo Saravia, de Arias Serna Saravia, sostiene que la construcción entró sin reversa en la era de la globalización, y que en este sentido los constructores colombianos siguen promoviendo proyectos en otros países con inversionistas extranjeros, al mismo tiempo que a Colombia están llegando comercializadoras multinacionales.

Hace poco aterrizaron George Kastner y Century 21. La primera, con 100 años en el negocio, maneja 3.700 franquicias en 32 países y cuenta con 127.000 consultores inmobiliarios. La segunda tiene 35 años de experiencia y 142.000 agentes en 42 países. Y hace tres años había llegado la consultora de servicios inmobiliarios corporativos Colliers International, que hace poco vendió a una multinacional un edificio en el sector del Chicó, en Bogotá, de 6.031 m2 y 300 estacionamientos, por un valor de $13.500 millones. Además, se sabe que muy pronto van a llegar al país constructoras multinacionales como el Grupo Sambil, de Venezuela, que se especializa en oficinas, edificios empresariales y centros comerciales. También vendrán los grupos Roble y Poma, de El Salvador, con proyectos concretos que muy pronto se darán a conocer.

Para Andrés Arango, gerente de Ospinas y Cía., la llegada de estas firmas de corretaje y constructoras demuestra lo maduro que está el mercado de la construcción en el país, que según él hoy ofrece grandes oportunidades en bodegas, centros logísticos, terminales de carga, vivienda para estratos 4, 5 y 6, además de proyectos de vivienda de interés social para arrendar, y que interesan al mercado de capitales. Sin embargo, el empresario advierte que las empresas nacionales están preparadas para competir, pero sin el suficiente músculo financiero, y para salir a buscar nuevos negocios afuera. Con respecto a esto último, Arango destaca lo que han venido haciendo firmas como Cusezar, Colpatria y Soluciones Inmobiliarias en México, y Pijao en Panamá, donde lidera varios proyectos. Ospinas, entretanto, va a consolidar los desarrollos que tiene en marcha en Colombia, y en 2007 buscará oportunidades por fuera del país "con propuestas creativas tanto comerciales como de vivienda".

Otra tendencia que está tomando fuerza, y que hace parte también de la globalización del negocio, es el de las ferias inmobiliarias para que colombianos compren propiedades en Colombia desde el exterior. Ya se han realizado con éxito en ciudades como Miami, Nueva York y Madrid. En esta ciudad, del 15 al 18 de junio, las lonjas de propiedad raíz de Bogotá, Medellín, Antioquia, Cali y Valle del Cauca realizarán la II Feria Inmobiliaria para el Inmigrante Colombiano en España. La primera, realizada hace un año, contó con una asistencia de 8.600 personas y 110 expositores. Las ventas superaron los US$5 millones.

Con Donald Trump

Entre los proyectos que empresas colombianas de la construcción están promoviendo en el exterior, uno que llama mucho la atención es el del Trump Ocean Club International, en Panamá. Los desarrolladores son las firmas Espacios Urbanos y Arias Serna Saravia. Se trata de un complejo residencial y turístico con un área construida de 227.000 m2 y 62 pisos de altura, ubicado en la península de Punta Pacífica, uno de los sectores más exclusivos de Ciudad de Panamá. Uno de los hechos más significativos es que participa como inversionista el empresario estadounidense Donald Trump, promotor de las construcciones más prestigiosas de Nueva York, quien sostuvo recientemente que "se trata de un megaproyecto que será insignia en Latinoamérica y el Caribe". El proyecto está dirigido al mercado internacional, como el de Estados Unidos, Canadá, Europa y Latinoamérica.

Con esta misma filosofía, la de atraer compradores internacionales, se están construyendo modernos edificios, entre 15 y 58 pisos, en las zonas de Boca Grande, El Castillo, El Laguito y el corredor de la Boquilla, frente al Hotel de las Américas, en Cartagena. En esta zona, por ejemplo, Hoteles Royal participará como operador en el proyecto Casa del Mar. Se trata de un concepto que por primera vez se desarrolla en Colombia, el de condominio hotel y resort, el cual se venderá principalmente en el exterior. El constructor será Conconcreto y el promotor, Miami Brokers.

Entretanto, varios factores están haciendo que el panorama para el desarrollo de la vivienda en el país siga siendo alentador: las tasas de interés siguen bajas, la inflación cediendo y el ingreso de las familias continúa en aumento. Este último hecho es para Fedesarrollo el principal motor que moverá el negocio de la construcción en el país, que según sus cálculos tendrá un crecimiento promedio de 8,5% en los próximos cinco años. De otra parte, la disputa de la banca por el crédito hipotecario de vivienda va para rato, pues muchos creen que aún las rebajas en los intereses no han tocado fondo.

Y se abren grandes oportunidades para los constructores en materia de obras civiles, que a propósito el año pasado mostró el crecimiento más alto dentro del sector de la construcción: 27,87%, muy por encima de las edificaciones que reportaron un incremento del 5,43%.
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