| 12/17/1999 12:00:00 AM

PRIMERO, LA INFRAESTRUCTURA

Durante las primeras décadas del siglo XX, el país acometió una sustancial modernización de su infraestructura de comunicaciones y servicios. Bajo el gobierno de Rafael Reyes, 1904-1909, en una política fuertemente criticada por los beneficios entregados a compañías privadas, se amplió la red férrea. Su máxima expresión fue el empalme del ferrocarril de Girardot con el de la Sabana, en Facatativa, uniendo Bogotá con el río Magdalena. Reyes también prolongó la carretera central del Norte, que comunicó a la capital con Boyacá; la vía fue inaugurada por el presidente en el primer automóvil que llegó a Bogotá. En 1909 se estrenó el tranvía en la ciudad. Fue también una época en que proliferaron las empresas de teléfonos y energía eléctrica en las principales ciudades del país.

Pero la ambición de construir un sistema de comunicaciones que elevara el crecimiento económico se centraba en los ferrocarriles. En la década del 20, cuando el acceso al crédito fue abundante, la construcción de líneas férreas concentró el 60% de la inversión en obras públicas. Hasta ese momento, los ferrocarriles estaban dedicados a conectar las zonas cafeteras con los puertos; a partir de entonces, el objetivo fue conectar las ciudades y los centros de producción para desarrollar un mercado interno. Entre 1925 y 1930 casi se duplicó la cantidad de kilómetros de vía férrea construidos y en explotación.

La crisis mundial de 1929 puso fin a esta etapa de desarrollo de infraestructura. El endeudamiento contraído para emprender las obras fue uno de los factores que profundizó la crisis. Pero la inversión estaba hecha. La red férrea en funcionamiento hizo posible el rápido desarrollo industrial que tuvo Colombia en la década de los 30.

Los Samper y el cemento

Hacia 1900, Miguel Samper estaba poniendo en operación una empresa de generación hidroeléctrica en Bogotá. En 1909, su: hijos Santiago, Antonio y José María Samper Brush emprendieron la construcción de una Fábrica de cemento. Este era un producto de lujo que se importaba y se vendía por cucharadas para trabajos de extrema delicadeza. Cementos Samper gozaría de una posición de privilegio en el mercado nacional durante las décadas siguientes. las sucesivas oleadas urbanizadoras garantizaron su crecimiento casi ininterrumpido, afectándose en forma mínima por las crisis económicas.

Electricidad, ferrocarriles, telégrafos, motores de gasolina... no había límites. Un grupo de pioneros se empeñó en poner a Colombia a la par con el mundo.

La mina de El Zancudo

Si bien la explotación aurífera de El Zancudo llegó al apogeo n el siglo XIX, su influencia en la generación de infraestructura en Antioquia se extendió al siglo XX. Coriolano Amador, mayor accionista, fue pionero y difusor de las técnicas modernas de construcción y administración en boga en Estados Unidos y Europa. Amador pensaba en grande Cuando de Inversiones, herramientas, maquinarias y administración se trataba. Hacía es frecuentes en busca de tecnología. Dejó muchas obras en Medellín y Antioquia: urbanizo el barrio Guayaquil, proyecto que demandó una considerable adecuación de terrenos y el montaje de la ladrillera de Belén. La plaza de mercado fue la mayor obra civil realizada hasta el momento en la ciudad. Muchos constructores y empresarios antioqueños se formaron en El Zancudo.
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