| 4/30/2009 12:00:00 AM

Pedro Pablo Kuczynski

Ex ministro peruano y posible candidato a la Presidencia del Perú en 2011.

Pedro Pablo Kuczynski, posible candidato a la Presidencia del Perú en 2011, explica en entrevista con Dinero las razones del éxito peruano, así como sus motivos para afirmar que la recesión mundial acabará este año.

Kuczynski es economista de la Universidad de Oxford y en Princeton realizó su postgrado. En el Perú ha sido gerente del Banco Central de Reserva, ministro de Energía y Minas, ministro de Economía y Finanzas y presidente del Consejo de Ministros.

Además, ha sido empresario durante más de 25 años, en los cuales se ha desempeñado en sectores como la banca de inversión. En el sector académico ha sido catedrático de la Pontificia Universidad Católica en el Perú y de la Universidad de Pittsburg en Estados Unidos. También fue director de varias empresas peruanas e internacionales, incluyendo el directorio internacional de la Toyota Motor Company en Tokio.

- ¿Qué es lo que está pasando en Perú?

Después de muchos años de ensayo error en lo político y en lo económico, los peruanos hemos construido un consenso implícito sobre reglas de juego básicas en ambos ámbitos. El resultado directo de ese consenso es la calidad del crecimiento que hoy se observa y que fue afinado con arte, más que con ciencia, por el presidente Alan García.

- ¿Qué impulsa al Perú?

Perú tiene hoy una economía con dos motores: crece por la fuerza de la demanda interna y crece por la fuerza de la demanda externa. Si uno se desacelera, tenemos la posibilidad de acelerar el otro. En lo interno, el gobierno supo aprovechar el boom económico mundial para construir fajas de transmisión hacia dentro y luego crear condiciones para generar una dinámica propia a partir de sectores como la infraestructura y la construcción.

- ¿Qué pasa con el gasto público?

También fue clave el esfuerzo terco y explícito del Gobierno por distribuir la capacidad del gasto público en beneficio de los gobiernos regionales y locales mientras hubo recursos. A pesar de la poca capacidad de gasto sub nacional, se crearon dinámicas regionales de crecimiento y ciudades en las que unos venden a otros bienes y servicios y que ya no dependen de la gran mina o los agroexportadores. En cierta manera, se crearon clusters "a prueba de recesión".

- ¿Y la pobreza?

El tratamiento del tema de la pobreza extrema ha sido crucial en la construcción de las bases del crecimiento endógeno. Programas como "Agua para todos" no solo han resuelto necesidades básicas de los más pobres e históricamente relegados sino que han liberado recursos para que estos sectores satisfagan necesidades de consumo que también han dinamizado la demanda interna. Por ejemplo, los 700.000 limeños y chalacos que ya acceden y accederán a agua y desagüe antes de fin de año, pagaban alrededor de US$3 por metro cúbico de agua a los camiones cisterna. Ahora solo pagan algo más de US$0,30 al estar conectados a la red. A través de la reducción de costos para los más pobres, se ha logrado un incremento del ingreso disponible de este sector de la población de hasta 40%. Algo clave: este incremento es sostenible aún con crisis externa pues no es el típico programa de subsidio condicionado. A todo esto que, insisto, tiene más de arte que de ciencia, le llamaría políticas mesoeconómicas exitosas: contribuyeron a romper aquella maldición del bienestar macro y malestar micro.

- ¿Cuál ha sido la visión internacional de Perú?

En el frente externo, el Perú, sus empresarios, los tradicionales y ese gran sector de los emergentes, entendió el reto de volcarse al mundo y conquistarlo. Una agresiva política pro inversión y de Tratados de Libre Comercio han propiciado grandes inversiones en el sector primario que hoy gracias a la buena ley de los minerales que se trabajan pueden defenderse en el nuevo contexto. En el frente de la demanda externa lo más importante ha sido la construcción de una oferta dirigida a nichos: espárragos, pimiento piquillo, paltas (aguacates), conchas de abanico, joyería, turismo de aventura, turismo de naturaleza (desde birdwatchers a fanáticos de orquídeas), turismo cultural de lujo (trenes de US$480 dólares por el tramo Cuzco-Macchu Picchu que antes se vendía por US$50 y habitaciones de US$750 la noche impensables hace pocos años) y hasta turismo culinario (¡visitantes que vienen a comer!). Más que grandes valores lo que ya se ha alcanzado es la construcción de una base para una oferta menos vulnerable a las crisis internacionales y una estrategia exportadora de naturaleza microeconómica. Esa nueva base ha sido puesta a prueba y ha probado ser un buen derrotero para el futuro.

Además, los empresarios peruanos, como nunca antes, han salido a invertir exitosamente fuera del país y esto ha reforzado en nuestro imaginario la autoestima que, a su vez, ha alimentado, inclusive a los que no tienen posibilidades aún de salir, con el sueño que algún día lo harán.

- ¿Por qué crece hoy el Perú?

Como economista, puedo decir que el Perú crece hoy más por razones que superan la economía: el país tiene un sueño: recuperar el derrotero de nuestra historia y reencontrarnos, como nación, con el que siempre fue nuestro destino.

- ¿Qué papel puede tener Colombia en este escenario peruano?

Más allá de cualquier retórica integracionista, Colombia y Perú son dos países muy parecidos en el alma. Cuando Colombia termine muy pronto con su problema de narcoterrorismo, será con el Perú, la otra gran potencia de América Latina: por su gente y su idiosincracia y por sus recursos. Las complementariedades entre ambas economías son infinitas. Lo que los colombianos saben de gas, petroquímica o vivienda social es solo comparable con lo que nosotros sabemos de minería, pesca o turismo de nichos. Lo curioso es que los empresarios colombianos siempre han mirado al norte. Ahora están descubriendo al Perú. Y nosotros estamos descubriendo todo lo que podemos hacer juntos.

- ¿Qué oportunidades ve?

En las últimas semanas he participado de conversaciones para llevar Bembos y China Wok a Colombia y traer Archie’s y Juan Valdez al Perú; para traer ferrocarrileros colombianos al Perú y llevar ferrocarrileros peruanos a Colombia; para que colombianos ingresen a las concesiones de aeropuertos en el Perú; para que compañías de servicios en áreas de comunicaciones, seguros, hoteles y aerolíneas se asocien en ambos lados de la frontera. He estado con diseñadores colombianos en el Perú y con artistas plásticos peruanos en Colombia. Y no porque los gobiernos los hayan invitado sino porque todos ellos creen que es lo mejor para sus intereses. Como Ministro de Salud vi como el Putumayo es lo que nos une y no lo que nos separa: que no tiene sentido tener hospitales uno frente a otro sino una sola red para ambos países. Como dijo el poeta Vallejo: hay hermanos muchísimo que hacer. Y sé que Colombia tiene las ganas y nosotros también... y eso es lo mas importante. Echémosle corriente y veremos pronto los resultados.

Aquí en el Perú, hemos estudiado cuidadosamente las cifras y los pronósticos de la crisis económica internacional y, con mucha cautela, hemos decidido no participar en ella.


D– ¿Qué hace que Perú sea un país tan atractivo para las empresas colombianas?


Perú, desde hace varios años, está trabajando para convertirse en un destino de inversión importante. Todo empezó en la década pasada con las reformas económicas de principios de los noventa, que llevaron a una economía abierta, con parámetros macroeconómicos bastante transparentes. Luego, en la época de Fujimori se aprobaron varias leyes de promoción de inversiones, depreciación acelerada y estabilidad tributaria, entre otras, que iniciaron este proceso.

En la presente década, además de fortalecer la parte social, se trabajó en el saneamiento fiscal. La deuda pública se redujo tremendamente y hoy es de menos de 25% del producto interno bruto. Así mismo, los aranceles han bajado unilateralmente. Todo esto facilita los grandes proyectos de importación de equipos y el ambiente para la inversión es en general bastante bueno.

Adicionalmente, está el TLC con Estados Unidos, que terminamos de negociar en diciembre de 2005, hace ya bastante tiempo. Tomó dos años para que lo pasara el Congreso estadounidense y la implementación ha sido muy larga. Pero bien, el TLC está vigente y andando, aunque ha empezado en un momento no muy bueno de la economía mundial.

D– Sí, pero ya está y es un incentivo para que las inversiones lleguen al país.


Claro. Ahora, muchas de las inversiones en el Perú, al igual que en Colombia, están en el sector minero y no son afectadas por los TLCs. Es un sector que no enfrenta aranceles afuera y tiene un tratamiento fiscal favorable.

El sector eléctrico, donde está ISA, tiene un esquema estable y regulado, aunque no perfecto. Aquí ha habido un crecimiento muy grande del consumo, debido a que, entre 2002 y 2008, Perú creció alrededor del 6,5% en promedio anual. Incluso, en los dos últimos años el crecimiento fue superior a 9%. Esto, en electricidad, se ha traducido en un incremento de la demanda del 12% al 15%.

Para la gente que está en transmisión es muy atractivo porque hay que poner más plantas y aumentar la transmisión.

Las inversiones de tipo industrial, como la de Nacional de Chocolates, son actualmente mucho más atractivas que hace diez años. Por ejemplo, el consumo de cárnicos, como salchichas y embutidos, que era muy bajo, ha aumentado considerablemente en los últimos años. Lo mismo ocurre en otros sectores, como servicios médicos, fármacos, seguros, servicios financieros, etc.

Básicamente, creo que todo se puede resumir en dos palabras. Una economía que crece a tasas buenas y una economía que es bastante abierta. Y las dos son muy atractivas para la inversión extranjera.

D– ¿Cómo podría afectar la crisis mundial el ambiente de inversión?

Estamos en un periodo muy difícil en la economía mundial. Perú, debido a que tenía una situación fiscal fuerte, reservas internacionales altas y poca deuda ha logrado capear el temporal, más o menos, honorablemente. Este año no sabemos realmente cuál va a ser el crecimiento porque hay gran incertidumbre, pero considero que la proyección del FMI para el Perú, que es 3,5%, está en un rango correcto. Debe estar entre 3% y 4%.

El consumo a nivel de clase media baja es fuerte. Hay mucha construcción de vivienda barata. Donde sí se está debilitando la economía es en los sectores más altos. Los departamentos de lujo, los autos, los supermercados de alto nivel. Todavía hay incertidumbre, pero al Perú le va a ir mejor que a los otros.

Aquí y en el mundo es muy difícil hacer proyecciones. Sin embargo, en Perú las cosas van bien y la gente en la calle no siente la crisis. Hay indicios de que el consumo ha bajado. Por ejemplo, las ventas de cerveza en el primer trimestre crecieron un 2% a 3%, mientras que en este periodo del año anterior habían crecido 14%. Lo cierto, sin embargo, es que el primer trimestre del año pasado, con el cual se hace la comparación, fue boyante y cualquier comparación lleva a grandes reducciones.

Ahora, si esto dura otro año más y la crisis se extiende a 2010; sin duda, vamos a tener una frenada.

D– ¿Cuánto cree usted que va a durar la crisis?

Creo, y esta es una opinión que ni el FMI ni el Financial Times comparten, que todo esto se va a voltear a fin de año. La expansión monetaria en Estados Unidos y Japón es tan grande que es inevitable que esto se devuelva. Vamos a ver al final quién tiene la razón.

D– The Economist, en su última edición, dice que, aunque hay señales positivas, lo más probable es que el periodo de contracción se extienda e incluso vuelva a caer.

Puede ser, aunque yo creo que eso no es así. En todas las crisis se dice que esto va para largo, pero en ninguna crisis ha habido una expansión monetaria tan grande como la actual. El paquete de estímulo fiscal, más todos los programas monetarios ascienden a casi US$10 trillones para una economía cuyo valor es de US$13 trillones. Ya se han desembolsado más de US$3 trillones, o sea un 25% de la economía norteamericana. Es una expansión monetaria que hace historia y creo que al final esto va a darle vuelta a la situación.
Muchos analistas se refieren a la posibilidad de que haya un double dip recession con inflación y aumento de los precios del petróleo y luego una segunda recesión. Pero creo que, estando Paul Volcker en la Casa Blanca desde hace más de un mes, no hay tanto peligro de que esto suceda porque él ya vivió una situación similar y es muy consciente del problema.

D– ¿Qué está haciendo el gobierno para enfrentar la crisis?

Nosotros tenemos que mantener la estabilidad en el Perú y esto es lo que está haciendo el ministro de Economía, Luis Carranza. Claro está que el Congreso busca formas de crear cosas especiales que no van a tener mucho efecto y que tampoco son buenas.

D– Además de enfrentar los riesgos de la economía mundial, ¿qué más tiene que hacer Perú para continuar el ciclo de expansión?

Lo que más hace falta en Perú es la ejecución rápida de obras pequeñas que son de gran impacto y bienestar en zonas pobres, como caminos vecinales, agua y alcantarillado y electrificación rural donde estamos progresando, pero seguimos atrasados.
La inversión pública ha crecido de un año para otro, en 2008 más de 40%, pero aún así, si queremos hacer cosas de rápido impacto, nos falta capacidad de ejecución en los proyectos pequeños. Los grandes, como las carreteras interoceánicas, la Panamericana, los proyectos de electricidad andan bien.

D– ¿Cómo está la financiación para estos grandes proyectos?

Aquí la financiación no ha parado. El mercado interno de bonos para las compañías de primer nivel sigue fuerte, obviamente a tasas más altas que el año pasado. El gobierno acaba de colocar mil millones de soles en el mercado interno, muy bien. Las grandes concesiones se pueden financiar en su mayoría internamente.
Este es también el resultado de haber tenido una economía con baja inflación.

D– ¿Cómo es la situación de pobreza en Perú?

El índice de pobreza está en 37%, mientras que en 2001 estaba en 54%. Es una reducción importante, aunque no suficiente. Se podría reducir más y el objetivo es que al final del siguiente gobierno, en 2016, haberlo reducido a 25% ó 20%, si se puede. Es el gran reto.

D– ¿Qué más hay que hacer?

Hay que reformar los procesos del Estado. Ha habido cierta mejora en el poder judicial, pero la descentralización sigue desordenada. Unas regiones reciben mucha plata de las regalías mineras y no la saben gastar. Está mejorando, pero todavía estamos atrasados.

D– Muy similar a lo que pasa en Colombia

Yo diría que Perú y Colombia se parecen mucho, aunque con algunas obvias diferencias, como que Colombia es un país con una población mucho más grande. Los indicadores sociales, sin embargo, se parecen mucho.
Ustedes han progresado mucho más en agua y alcantarillado que el Perú. Nosotros estamos mejor que Colombia en temas macro. Son los dos países, que junto con Chile llamo el eje pensante de Suramérica. Hay otras partes que no piensan demasiado.

D– ¿Cuándo termina el periodo presidencial de Alan García?

En julio de 2011 y las elecciones son en abril de ese mismo año.

D– Y, ¿también va a cambiar la Constitución para ser reelegido?

No. Aquí hay toda una historia. Fujimori trató de hacer una tercera reelección, la logró y fue muy controvertida. Su gobierno lamentablemente terminó muy mal, con muchas acusaciones de corrupción. La reelección aquí no tiene apoyo de nadie.

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