| 1/16/2006 12:00:00 AM

Otro buen año

El panorama estable que se prevé para el sector constructor hace que la inversión inmobiliaria se mantenga como una interesante alternativa de inversión.

La inversión en finca raíz será una excelente alternativa de inversión durante este año. En un ambiente de bajas tasas de interés, revaluación y escasez de activos con buenas rentabilidades, la compra de inmuebles muestra buenas perspectivas de valorización, a pesar de los incrementos de precios en los últimos cuatro años. En la actualidad en Bogotá, en términos reales, los precios de las viviendas están del orden de los presentados a mediados del año 1997, de modo que los aumentos de precios ocurridos representan apenas un desatraso. Habría espacio para mayores aumentos.

Beatriz Uribe Botero, presidente de Camacol, indica que "2006 será un año de consolidación de un sector inmobiliario más maduro, caracterizado por unas empresas más eficientes y con un manejo más adecuado del riesgo", refiriéndose a cómo los esquemas de preventa con fiducia han logrado ajustar el mercado a la demanda, sin caer en la acumulación de inventarios y manteniendo una oferta estable. Es recomendable comprar solo en proyectos de constructores reconocidos que manejan estos esquemas y sobre planos.

Según Sergio Mutis, presidente de Fedelonjas, la valorización de la finca raíz en 2006 podría estar alrededor del 18% en promedio, que se descompone en 10% por valorización -el doble de la inflación esperada- y 8% por canon de alquiler. Es una rentabilidad promedio igual a la presentada el año anterior, lo que mostraría una estabilización en el rendimiento de este tipo de activos.

Algunas de las recomendaciones del año anterior se mantienen. Se recomienda ser más selectivo y cuidadoso en la inversión de viviendas de estrato alto, pues en ciudades como Bogotá se presentó un crecimiento más rápido de la oferta que la demanda, lo que se reflejó en una disminución de la velocidad de las ventas.

Las mayores valorizaciones pueden estar aún en viviendas de estratos medios (4 y 3) en las ciudades principales y en el estrato medio alto y alto de ciudades intermedias que tengan proyectos de renovación urbana o sistemas de transporte masivo.

La segunda casa en sitios turísticos y de recreo puede constituir también una opción atractiva. Por ejemplo, la mayor cercanía que tendrán Melgar y Girardot a la capital del país con la doble calzada, podría mejorar los precios en la zona. De la misma manera, Cartagena presenta un buen número de proyectos.

Según Humberto Zapata, presidente de la Sociedad Colombiana de Avaluadores, aún hay oportunidades en oficinas y bodegas -lo último que reacciona en el ciclo- pero con una perspectiva de largo plazo. Además, recomienda ser cuidadoso con la inversión en locales de centros comerciales, pues no ve suficiente mercado para todos los proyectos que se emprendieron.

Por el lado de la vivienda campestre, que tuvo valorizaciones muy encima del promedio (50-60%) en ciudades como Bogotá y Medellín, prevé un crecimiento pero a menor ritmo.

Mayor impulso A pesar de que las tasas de interés hipotecarias han disminuido y los desembolsos de crédito hipotecario han aumentado, el uso de la financiación sigue siendo bajo. De los inmuebles nuevos, solo el 60% usa financiación hipotecaria y financia en promedio el 35% del valor del inmueble. No obstante, la confianza en el sector financiero viene aumentando paulatinamente y se espera una mayor competencia en este segmento con la adquisición del Granahorrar por parte del BBVA.

Otro factor que le dará un impulso al sector y generará oportunidades de inversión diferentes a las tradicionales es la aparición de los Fondos de Inversión Inmobiliaria FINMO y las sociedades especializadas en arrendamiento. Este año se espera que se presenten proyectos de vivienda para alquiler, producto de los beneficios contemplados en la Ley de arrendamientos expedida en 2003, la cual volvió atractiva nuevamente la inversión inmobiliaria para arrendar. La inversión tiene además beneficios tributarios, si parte del portafolio de estos fondos se invierte en vivienda de interés social.

Además, no hay que olvidar que las cuentas AFC tienen beneficios tributarios iguales a los de los fondos voluntarios de pensiones y que los créditos hipotecarios son deducibles de la base gravable. Además, una parte de la inversión en vivienda se puede deducir del impuesto al patrimonio.
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