| 9/1/1994 12:00:00 AM

Oh confusión inmarcesible

El actual gobierno quiere volver a los controles y a los sistemas de intervención del pasado. Se prevén importantes efectos sobre su bolsillo.

Con la apertura, los agentes económicos se habían acostumbrados a invertir en negocios en acciones y en finca raíz. A partir de 1992 se presentó un período de bajas tasas de interés que se extendió hasta junio de este año. Dejó de ser negocio poner el dinero debajo del colchón y en un papel oficial. Se volvió negocio asumir riesgos. Las condiciones de liquidez eran tales que la figura tradicional del rentista viviendo de los interéses perdió vigencia y la colocación de dinero en los papeles de renta fija se convirtió primordialmente en una reserva de liquidez. El rumbo predecible de la política económica durante el gobierno Gaviria era una invitación adicional a pensar en inversiónes de riesgo a mediano plazo.



BIENVENIDOS AL PASADO

Con el nuevo gobierno empezó un ambiente de incertidumbre sobre el futuro inmediato de la economía. Controles al crédito externo y a la inversión extranjera, licencias previas y mayores aranceles sobre las importaciones agropecuarias, cuotas de absorción de cosechas nacionales, pactos sociales para validar inflaciones altas, anuncios acerca de una mayor devaluación y de un gasto público infinito, todo eso y lo que todavía falta ha llevado a pensar que los patrones de ahorro e inversión se modificarán significativamente.

Lo primero que hay que preguntarse es qué va a pasar con la inflación y la devaluación. El nuevo gobierno está empeñado en resolver el problema del desfase entre las dos I aumentando la devaluación en lugar de reducir la inflación. En las economías abiertas del resto del mundo el desfase se ha cerrado bajando la inflación a un dígito. El gobierno de Samper es proteccionista y quiere compatibilizar, a punta de controles e interferencias, una inflación alta con una devaluación alta y con un alto gasto público.

En estas circunstancias el comodín de turno será el sector privado, especialmente aquellos sectores no favorecidos con el gasto público y aquellos que no van a recibir subsidios o protecciones especiales. El primer afectado será el consumidor que pagará, con mayores precios, el aumento del gasto público y las protecciones especiales (con el llamado impuesto de la inflación). Los otros afectados serán los empresarios sin capacidad de lobby, aquellos que trabajan en sus fábricas o comercios y no en los corredores del Palacio de Nariño o de los ministerios haciendo antesala para conseguir privilegios en detrimento de los consumidores y de sus más inmediatos competidores.

Prosperarán nuevamente los lobbistas y gestores, duramente afectados durante el gobierno anterior. También prosperarán los expertos en burlar controles como los que se están imponiendo sobre el ingreso de capitales externos.

Ahora bien, si se mantiene la actual independencia de la junta Directiva del Banco de la República y su compromiso constitucional de bajar la inflación, será inevitable un enfrentamiento entre el banco y el gobierno.

Si las políticas fiscales, salariales y de comercio exterior no son consecuentes con el objetivo de bajar la inflación, la única salida para la junta será restringir al máximo el crédito al sector privado, ya sea con mayores encajes, o con aumentos en la posición propia en moneda extranjera de los bancos, o con una política más agresiva de operaciones de mercado abierto (colocación de OMA's). Aumentarán necesariamente las tasas de interés y habrá una menor disponibilidad de crédito para financiar la adquisición de finca raíz y de bienes de consumo durable (automóviles y electrodomésticos).

Cuando se disparan las tasas de interés, la tentación de todos los gobiernos y más aún del actual, es la de imponer controles a las tasas, con lo cual volverá a adquirir vigencia ese otro concepto tan popular en años previos a la apertura: el crédito "dirigido". Es decir, el crédito dirigido hacia los grupos que presionen más.

Por otro lado, con los aumentos en las tasas de interés y con los mayores controles estatales, prosperaría lo que puede denominarse el mercado de capitales "paralelo" y la desintermediación financiera en general. De todas maneras, si el gobierno no puede reducir significativamente la brecha entre inflación y devaluación y si las tasas de interés continúan incrementándose como ha venido sucediendo en los últimos meses, la repatriación de capitales por vías ilegales se acrecentaría, lo cual, a su vez, atizaría la hoguera inflacionaria. La tentación, entonces, para un gobierno de corte intervencionista, sería la de tratar de tapar el sol con las manos, imponiendo todavía más controles cambiarios, y en el peor de los escenarios, fijando controles de precios a los productos de la canasta familiar.



Dada la incertidumbre que están ocasionando las actuales políticas económicas y la rapidez con la cual el gobierno de Samper está revirtiendo el modelo de su antecesor, se requiere cambiar la estrategia de colocación del dinero con respecto a lo que se vislumbraba hace un año. Para hacerlo se deben tener en cuenta los siguientes elementos:

1. Ante la perspectiva de aumento adicionales en las tasas de interés y dada la falta de compromiso del gobierno Samper con el objetivo de bajar la inflación, los papeles con tasas variables son más atractivos que los de renta fija. Paralelamente, es aconsejable endeudarse a tasas fijas.

2. La colocación de dinero en el exterior, que no sea por razones distintas de rentabilidad, seguirá siendo poco atractiva, por lo menos hasta que el gobierno demuestre que puede cerrar la brecha entre la inflación y la devaluación. Los anuncios de mayor gasto público y las restricciones a las importaciones agropecuarias harán difícil a corto plazo reducir dicha brecha.

Los controles oficiales se traducirán en faltantes de recursos en sectores específicos que solamente podrán suplirse con créditos "caros".

3. Las actuales políticas económicas no son lo suficientemente estimulantes o claras para la inversión extranjera en acciones. De la misma manera, los inversiónistas colombianos deben esperar con prudencia e invertir en este mercado solamente hasta cuando haya una mayor precisión con respecto a cuáles son los sectores que serán los más perjudicados y cuáles los más favorecidos con las políticas intervencionistas del gobierno Samper. Si a lo anterior se agrega que las acciones alcanzaron altos precios relativos a comienzos del año y que los inversiónistas extranjeros están reacios a invertir en este momento en América Latina, es predecible un mercado ofrecido en los próximos meses.

4. El impulso que trae el negocio de la edificación urbana en varias ciudades se mantendrá todavía, pero la menor disponibilidad de crédito afectará eventualmente la rentabilidad del negocio. La construcción y compra de vivienda, oficinas y locales, aunque continuará siendo una de las mejores alternativas de inversión, debe hacerse con un estricto criterio selectivo en cuanto a localización y tipo de producto.

5. Dado que las señales iniciales sobre la política de comercio exterior son altamente confusas, los empresarios deben instrumentar un previsivo manejo de inventarios de materias primas. La composición de estos inventarios debe reflejar una cómoda dotación de aquellas materias primas críticamente susceptibles de ser encarecidas por las políticas proteccionistas del nuevo gobierno. Lo mismo puede decirse de la actividad importadora de bienes en sectores donde los productores nacionales tienen una alta capacidad de lobby.

6. Como la política del gobierno es de un confuso corte intervencionista, cabe esperar modificaciones de acuerdo con las presiones en uno u otro sentido que reciban tanto el presidente como los demás funcionarios públicos. El recordado "pare y siga", acompañado del "siga y pare", volverán a estar a la orden del día. Bajo tales circunstancias, lo mejor es concentrar su portafolio líquido en papeles de muy, muy corto plazo, con el objeto de tener flexibilidad de maniobra ante cambios repentinos en las reglas de juego y en el entorno monetario y cambiario. Los servicios financieros tendrán que sofisticarse aún más para permitir esa mayor flexibilidad.

7. Hay que tener presente, finalmente, que los gobiernos en sus etapas iniciales introducen mucho ruido en la política económica y que solamente en los dos últimos años de su gestión la polvareda se asienta. Lo otro que hay que tener presente es que la economía colombiana se encuentra enrumbada por un sendero próspero, que debe consolidarse con los mejores precios internacionales del café y eventualmente, con los ingresos de Cusiana. A menos que el gobierno actual la embarre demasiado, las perspectivas del muy largo plazo seguirán siendo halagüeñas.



ECONOMÍA PARA ILEGALES Y VIUDAS

Así las cosas, serán negocio prácticas desechadas en el pasado y enterradas en el baúl de los recuerdos. Por ejemplo, ante las restricciones a la entrada de capitales, será muy rentable sobrefacturar exportaciones y vender cupos de reintegro en el exterior.

Con los pactos de absorción de cosechas y aumento en aranceles, los productos agrícolas subirán inexorablemente de precio, lo que estimulará las exportaciones "legales" de los países vecinos. Lo mismo sucederá con otros productos que son candidatos a una mayor protección, tales como los petroquímicos. Se implantará con mayor fuerza la modalidad de facturación "con IVA o sin IVA".

Otro excelente negocio será el de la intermediación financiera altamente innovativa. En efecto, con el alza en las tasas de interés del sistema financiero tradicional y la escasez de crédito externo, será atractivo el montaje de "financieras" tipo Furatena y J. Glottmann. Ojo, es negocio montarlas, no colocar el dinero allí. Esto último es demasiado riesgoso y además innecesario. Los interéses del sistema legal estarán tan altos que no habría necesidad de recurrir a "Furatenas".

Por último, será buen negocio no pagar impuestos. Una inflación superior al 25% durante los próximos cuatro años constituirá de por sí un impuesto suficientemente alto. Pero, además, piense que lo que usted pague se repartirá entre exportadores y agricultores bajo la forma de subsidios. Más bien adopte una de esas dos profesiones y puede comenzar a exportar aserrín, bajo el nombre de "muebles de madera" para ganarse el Cert y vender el cupo de reintegro. Y no dude en adquirir local en uno de los miles de Sanandresitos del país, los cuales cuentan con el apoyo de por lo menos la mitad de los senadores y representantes del Congreso.



Todos estos negocios obviamente son ilegales, por lo que no los recomendamos ni aprobamos. La alternativa que queda es manejar su dinero como una viuda. Para ello hay que seguir los siguientes principios:

./ No tome riesgos innecesarios. Invierta únicamente en papeles de renta variable, preferiblemente amarrada al DTF. No invierta en Certificados de Depósito a Término a 90 días; es demasiado tiempo. Invierta en CDAT, que es lo mismo, pero a un mes. Así usted podrá ir de entidad en entidad buscando quién le da mayores interéses cada mes. Para información histórica sobre cuáles son las entidades financieras que rentan más, mire los cuadros, pero no confíe demasiado. Con la ¡liquidez que viene habrá una rapiña por sus ahorritos entre las entidades. Ello lo coloca en una buena posición negociadora.

./ Si quiere invertir en acciones, piense a largo plazo. Evidentemente, con la descolgada de la bolsa llegará el momento de comprar acciones, pero siempre y cuando no tenga afán de venderlas. El mercado todavía tiene mucho espacio para caer, como se ve en la gráfica respectiva, por lo que puede postergar todavía su decisión de compra. Pero si insiste en hacerlo como inversión de corto plazo, hágalo a través de un fondo de inversión manejado por un corredor de bolsa o una fiduciaria. Ellos saben más que usted.

./ La finca raíz siempre es buen negocio, pero, como se ve en la gráfica, se ha desacelerado su ritmo de valorización. Invierta en proyectos de finca raíz, pero también pensando en venderlos a largo plazo, o sea cuando ingrese realmente Cusiana, hacia 1997.

- Si confía en lo que dice el nuevo gobierno compre papeles en dólares hoy y véndalos en tres meses, aprovechando la temporada de vacaciones de diciembre. Los dólares son una inversión de corto plazo porque el ministro de Hacienda está empeñado en acelerar la devaluación nominal en los próximos tres meses (y cerrar el año con una devaluación anual del 8%). Toda la devaluación de este año se dará de aquí a diciembre, pero no apueste de ahí en adelante.

J Compre el carro de sus sueños y cambie su nevera por una "americana de dos puertas". Aproveche los bajos aranceles actuales y la disponibilidad de créditos a tasa fija.

- Como el UPAC sube por la escalera y su sueldo por el ascensor, es evidente que se desmontará el UPAC. Eso no significa nada. Simplemente se los reemplazará por el DTF. Habrá financiación abundante para vivienda si usted es pobre y moroso.

- Conviértase en microempresario para hacerse acreedor a los créditos blandos del nuevo Banco Popular, el cual, ahora sí, de acuerdo con los anuncios oficiales, hará honor a su nombre.
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