| 5/27/2009 12:00:00 AM

No se crea ni se destruye, se transforma

Por potencial y crecimiento, este sector se está convirtiendo en jalonador de la economía y de las inversiones del país.

Tras el apagón de 1992, Interconexión Eléctrica S.A. (ISA) inició un proceso de transformación que la convirtió en la primera multinacional del sector público colombiano y la llevó a ser, hoy por hoy, el mayor transportador de energía de la región.

En la actualidad controla 38.223 kilómetros de circuitos, y viene adelantando proyectos que le permitirán ampliar su infraestructura en 6.535 kilómetros adicionales, con lo cual ya tiene la participación del 77% del mercado de transporte de energía en Perú; el 35% en Bolivia; el 17% en Brasil y el 82% en Colombia; y avanza en la interconexión de Colombia con Panamá, que le permitirá acceder al mercado de Centroamérica.

La historia de ISA es uno de los mejores ejemplos que tiene hoy el sector de energía para transformarse en un modelo de talla mundial. Según cifras del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, el sector en Colombia anualmente genera ingresos por US$7.000 millones en el eslabón de agentes (generadores, distribuidores, transmisores y comercializadores), en empresas de bienes eléctricos alcanza los US$1.300 millones, y en servicios cerca de US$300 millones. La meta es generar en el año 2032 ingresos por US$21.000 millones, consolidando al país como líder en América Latina y con presencia en Estados Unidos.

¿Por qué puede convertirse en un sector de talla mundial? De acuerdo con el Ministerio, en el planeta la demanda de energía viene creciendo a una tasa del 4% y en América Latina se empiezan a dar procesos de integración energética y la internacionalización de países emergentes como China e India podrá generar potenciales alianzas para la producción de bienes desde Colombia para la región.

Ya varias empresas siguen el ejemplo de ISA. La Empresa de Energía de Bogotá (EEB) empezó a recorrer este camino y atiende dos frentes en su internacionalización: es socio de ISA en el negocio de transmisión de energía en el Perú y ha entrado en el negocio de transporte de gas también en el vecino país. Además, está analizando su participación en mercados como Brasil y Chile.

Empresas Públicas de Medellín (EPM) para cumplir la meta de obtener ingresos por US$5.000 millones en 2015, tiene como foco adquirir negocios de distribución y generación en países de América Latina y no descarta su ingreso a Estados Unidos. Isagen ya está vendiendo energía a Venezuela y, fondos de inversión colombianos, como Colinversiones, tienen como estrategia de crecimiento el sector de energía.

Por su parte, empresas colombianas de bienes y servicios tienen visiones propias de internacionalización. Electroporcelana Gamma, Eléctricas de Medellín o Centelsa, entre otras, tienen puestos sus ojos en los mercados externos. "El 70% de nuestras ventas corresponde a exportaciones a mercados como Estados Unidos, Latinoamérica y estamos llegando a países del lejano y medio oriente", explica Mauricio Yepes, gerente de Electro Porcelana Gamma. Además, el papel de las multinacionales es cada vez mayor en generación con Emgesa, Epsa o Aes y en distribución con Codensa y Electricaribe, sectores en los que vienen ampliando sus inversiones; mientras que proveedores como ABB, Siemmens y Scheneider también crecen y tienen a Colombia como eje de sus operaciones en la región.

¿Cuáles son las oportunidades para convertir a este en un sector de talla mundial para el país? Según el Ministerio, para los agentes, a través de las exportación de energía en un mercado regional y con inversiones directas en otros países; para los proveedores de bienes, en nichos especializados y para los de servicios en ingeniería, construcción, administración y operación de mercados.

"De acuerdo con un análisis de la consultora McKinsey que comparó a Colombia con Estados Unidos, nuestro país es altamente competitivo en generación de energía y eso tiene que ver con la alta participación de la fuente hídrica. De otro lado, en trasmisión ha demostrado su capacidad técnica y económica", dice Astrid Martínez, quien está participando en el desarrollo de la estrategia del sector desde la firma Consultoría Colombiana.

Sin embargo, el sector enfrenta varios retos. Uno tiene que ver con la regulación para la exportación de energía. El caso más reciente ha sido la venta de energía a Ecuador, que se da sobre la base de excedentes. "Hay que desarrollar mercados de largo plazo con intercambios y contratos bilaterales", explica un analista. Ese es el punto de la discusión hoy de los reguladores de Colombia y Panamá.

Otro reto está representado en la visión internacional de los agentes, que en gran parte está motivada por los topes de participación de mercado en negocios como el de distribución y generación. Esto hace que busquen crecer rápidamente con adquisiciones de empresas y donde los proveedores tienen poco margen de maniobra.

En ese sentido, para Yepes, de Electro Porcelana Gamma, más allá de exportar energía o invertir en el exterior, Colombia debería aumentar su consumo per cápita de energía. "Creo que la oportunidad más grande que tiene el país es la de utilizar el enorme recurso hidrológico que tiene y la enorme competitividad que podemos alcanzar en generación de energía, para atraer inversión en sectores altamente consumidores, que además tienen la característica de ser grandes generadores de empleo y que entregan un mayor incremento en el ingreso per cápita. "La energía tenemos que considerarla como una materia prima que es susceptible de ser transformada y vendida como un producto terminado y no solo exportar la materia prima en kilovatios", dice Yepes.

Y un tercer reto, que las empresas alcancen una escala mayor para competir en mercados desarrollados. "ISA, con su proceso de expansión -en especial en Brasil- ya tiene un tamaño mucho mayor al que tenía hace pocos años", dice Martínez.

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