| 3/14/2008 12:00:00 AM

Movilidad relevante

Las empresas de telefonía celular apuestan por el desarrollo de nuevas tecnologías que les permitan acceder a la banda ancha y a más capacidad en el espectro.

Las telecomunicaciones móviles han transformado todo, aportan económica y tecnológicamente, cambiaron los conceptos de tiempo y espacio, se metieron en la cotidianidad de la gente y se han convertido en un poderoso instrumento de trabajo”. Así describe José Manuel Astigarraga, presidente de Tigo, la evolución del mercado celular.
La penetración de esta industria en el país viene en ascenso. A diciembre del año pasado el número de usuarios llegó a 34 millones, es decir casi tres de cada cuatro colombianos tiene un teléfono móvil.
Aunque la cobertura es alta, aún hay espacio para crecer. La guerra de precios dinamizó el mercado y la penetración del servicio lo ubica entre los principales cuatro mercados de América Latina. Además, las empresas empiezan a migrar hacia la venta de nuevos productos y aplicaciones, jalonadas por el servicio celular, para el cual el acceso a internet de banda ancha y todas las facilidades que entrega, será el mayor atractivo.
Comcel acaba de lanzar la tecnología 3G, que permite estos avances, Tigo lo hará en el transcurso del año y MoviStar está adecuando su infraestructura. “Este año los tres operadores tendremos redes de tercera generación, y con esta tecnología el límite es la imaginación”, dice Astigarraga, de Tigo.
El foco es el usuario. Para Sergio Regueros, presidente de MoviStar “a la gente no le interesan las tecnologías ni las siglas. Quiere servicios que tengan sentido, le sean relevantes y le cumplan sus expectativas”.
Sin embargo, no para todos es claro el proceso que viene. Para Tulio Ángel, presidente de Asocel, todavía hay necesidad de crecimiento basado en voz. “El 82% del negocio celular está en los estratos 1, 2 y 3, y del total del mercado cerca del 80% es prepago. Primero intentemos cubrir voz a la totalidad de colombianos, y posteriormente lleguemos con datos”, señala el dirigente gremial.
De hecho, según cifras de 3G Américas, esta tecnología ha logrado altas penetraciones en Norteamérica (diez millones de usuarios) y en Europa y Asia (200 millones) y se espera que al final de este año, los usuarios lleguen a 330 millones. Pero en América Latina apenas ha llegado a 75.000.
El desarrollo de esta tecnología debe traer nuevos contenidos y servicios que llenen la banda ancha y permitan a las empresas tener nuevos ingresos por ellos. Pero en un escenario de países con altos niveles de pobreza, el desarrollo puede demorar, al igual que los retornos sobre las inversiones.

Pero Regueros cree otra cosa. “No debemos subestimar el mercado y su potencial. El mercado siempre nos sorprende. La gran habilidad está en entender las expectativas de todos los segmentos y llevarles servicios relevantes, no solo en voz sino en contenidos de producción, información, conocimiento, entretenimiento y esparcimiento. Y el mercado está en condiciones de recibir esos productos. Nuestra experiencia reciente demuestra que en el mercado prepago hay una explosión de consumos de datos de mayor conectividad. En la medida en que las empresas segmenten adecuadamente, el nivel de ingresos no será una barrera”, dice el presidente de MoviStar.

Por su parte, Astigarraga considera que el impacto que tendrá esta transformación será vital en la economía. “Tigo participa en un proyecto liderado por la Universidad Pontificia Bolivariana para avanzar en el monitoreo de enfermedades del corazón a través de redes Tigo. También apoyamos la reciente Red Sismológica de la Sabana que creó el primer y único observatorio que monitorea en tiempo real el movimiento de la tierra a través de nuestras redes”, dice.

Sin embargo, para desarrollar esquemas como estos, la necesidad es de espectro. Los desarrollos y proyectos que se hagan sobre la movilidad, una de las tendencias de mayor impacto en las telecomunicaciones, requerirán de este recurso. Hoy el gobierno está depurándolo, reubicando frecuencias y definiendo cómo se va a manejar en el futuro. La ley que hoy se tramita busca promover la apertura del sector. “Los nuevos jugadores llegarían en unas condiciones más favorables y tendrían la oportunidad de descremar el mercado. La reventa mayorista que se haga en el modelo no debe ser obligatoria y los que llegan deben traer servicios de valor agregado, como lo hace Virgin en Estados Unidos”, dice Ángel.

Para Regueros es importante tecnificar la utilización del espectro. “Es un recurso escaso, indispensable para la prestación de servicios. La falta de espectro no puede ser el gran impedimento para el desarrollo del sector. Sin embargo, nos preocupa la comercialización del espectro con el que se pueda especular y que no sea usado en forma eficiente”, explica. La discusión apenas comienza.
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