| 6/8/2006 12:00:00 AM

Mejora la evaluación

En 2005 se completaron siete años de mejora en el EVA. No obstante, aún falta un largo camino por recorrer pues las empresas más grandes del país siguen destruyendo valor. Hay que hacer de la inversión rentable el camino para continuar mejorando.

La continua mejoría en la generación de valor que mostraron las empresas más grandes del país en los últimos 7 años obedece a un aumento del margen operacional y a una leve recuperación de la rotación del capital.

El indicador por excelencia de generación de valor, el EVA (la sigla de Economic Value Added, o Valor Económico Agregado) mostró mejoras en sus componentes, el margen y la rotación, que claramente superaron los niveles anteriores a los años de la crisis (ver gráfico). El margen operacional pasó de 5,2% en 1996 a 8,7% en 2005, pues a pesar de que el costo de ventas se incrementó en 7 puntos porcentuales, los gastos administrativos se redujeron drásticamente al pasar del 31% al 20% en ese período. Por su parte, la rotación de capital cambió en el período al aumentar de 0,8 veces a 0,9 veces.

Esto concuerda con lo que se esperaría de empresas que entran y luego salen de la recesión. "Lo primero que hacen las empresas en una crisis es reducir los gastos sobre los que tienen control, como los de personal y los administrativos. Reducir los costos es más difícil pues se requiere un menor precio de la materia prima o aumentar la utilización para lograr economías de escala", dice Luis Eduardo Otero, consultor de Stern Stewart & Co., firma que desarrolló el concepto del EVA y que desde 1998 realiza los cálculos de este indicador para Dinero.

En 2005, tanto el margen operacional (utilidad operacional / ventas) como la rotación del capital (ventas / capital invertido) de las 5.000 empresas de Dinero permanecieron prácticamente estables frente a 2004, por lo que el retorno sobre el capital, que se calcula como el producto de las dos, se mantuvo estable durante los dos últimos años en alrededor del 6,5%. A pesar de que esta rentabilidad es un poco superior a la exhibida por el sector empresarial antes de la crisis aún está muy por debajo del mínimo que espera un inversionista para hacer negocios en Colombia, 12,8%, que es el costo de capital ajustado por riesgo. Por tanto, el sector real sigue destruyendo valor para sus accionistas. El EVA de 2005 fue de -$15,2 billones, esto es 5,3% del capital total de las 5.000 empresas, menor proporción al 2004 cuando destruyeron valor por el 6,3% del capital. La diferencia significa una creación de valor de $1,8 billones adicionales.

El 76% de las empresas de Dinero mejoró su EVA en ese período y ya son muchas las empresas con EVA positivo (ver ranking). Además, son cada vez más las que no solo miden este indicador, sino que lo utilizan como herramienta de gestión e incluso de compensación (ver columna página 73).

¿Cambio de instrumentos?

La reducción de costos también tiene su límite, sobre todo al entrar en la fase de recuperación. Al parecer, ese límite se alcanzó en las empresas colombianas en 2005, cuando la leve mejora en el EVA comenzó a darse más por el lado de la inversión que por reducciones en los gastos de operación. De hecho, los gastos administrativos y de ventas aumentaron 3%.

En 2005, las palancas que se movieron para generar valor (drivers, como se conocen los elementos sobre los cuales la empresa influye para crear valor) fueron el mejor manejo de inventarios, el aumento de la financiación operativa y en una menor medida la disminución de los activos improductivos.

De una parte, la rotación de inventarios pasó de 57 a 55 días, con lo cual también mejoró la gestión de los activos corrientes, incluso a pesar de que no mejoró la rotación de cartera.

La financiación de proveedores sustituyó la caída en el endeudamiento financiero. La deuda con las entidades financieras pasó en los últimos 7 años del 21% al 17% del capital invertido. Pero, según Stern Stewart, por cada peso que las empresas bajaron la deuda con bancos, refinanciaron $0,62 con sus proveedores. A parte del hecho de que la financiación de los proveedores no es la óptima —porque los distrae de su negocio principal que no es financiero—, firmas como la consultora Meritum señalan que la estructura de financiación de la mayoría de las empresas del país no es la más adecuada porque muchas de ellas están subendeudadas.

Además, disminuyó el valor del renglón de propiedades, plantas y equipo. Cayó $1,3 por cada $100 vendidos, lo que podría mostrar una gestión sobre los activos improductivos.

Y por último, hubo un leve aumento del capital invertido. Pero, ha sido lento. En 1996 se tenían $13 invertidos por cada $100 de las ventas y en 2005 la cifra llegó a $19. Además, se podría estar dando el caso de que las inversiones no se hacen en la actividad principal de la compañía sino en inversiones financieras o de finca raíz. Incluso que solo sean el registro contable de valorizaciones más o menos inciertas. El aumento del rubro "otros activos" en casi 6 puntos porcentuales, podría mostrar que eso es cierto, debido a que muchas empresas contabilizan allí las valorizaciones de sus activos.

Invertir rentablemente

Para avanzar en la generación de valor se deberán mantener tendencias iniciadas en 2005. La reducción de gastos ya no es una opción para generar valor. Ahora se perfila mejor la inversión rentable.

Mejorar desde una situación crítica es relativamente más sencillo. El 80% de los sectores está mejor que hace 10 años (ver gráfica sectorial). Por eso, ahora mejorar requerirá mucho más esfuerzo, sobre todo considerando el entorno cada vez más competitivo que tienen nuestras empresas.

Los ejemplos están a la vista. Sectores como minería, hidrocarburos, plásticos primarios y vehículos, entre otros, han invertido y esto se ha reflejado en mayores rentabilidades. De hecho, son precisamente estos sectores los que siguen presentando los mayores niveles de EVA a Capital. La mejor inversión parece ser la que abre posibilidades de mercado internacional. No parece coincidencia que todos estos sectores tengan un alto coeficiente exportador.

La inversión no puede ser indiscriminada. Sectores como aceites y grasas, telecomunicaciones, confecciones, flores y arroz, entre otros, han invertido sin generar mayores rentabilidades y mayor valor económico.

Encontrar las actividades en las que se debe invertir, pero sin discusión, invertir, parece ser la receta generadora de valor para los próximos 4 ó 5 años.
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