| 6/11/2004 12:00:00 AM

Madera y muebles: Con madera para crecer

Con el empuje de la construcción, la madera en Colombia salió de una fuerte crisis. Este sector vivió una reorganización que hoy puede dar sus frutos.

El negocio de la madera es altamente dependiente del desempeño de la construcción. Con la crisis de los últimos años, prácticamente todas las empresas se vieron afectadas; muchas de ellas desaparecieron y las que no lo hicieron, aún están golpeadas. Se estima que el sector decreció 9% en 1999 y mantuvo cifras negativas hasta 2002. Por ello, ahora que el panorama es distinto, los madereros pueden afirmar que hay una profunda recuperación. Si el crecimiento en la construcción fue cercano al 19% en 2003, la industria de la madera siguió una tendencia similar pero con tasas menores. Aunque el dinamismo del sector es inferior al de los años de auge entre 1994 y 1996, la crisis dejó enseñanzas que en los nuevos tiempos podrían ser valiosas.

En esta industria, las amenazas son tan grandes como las oportunidades. El país presenta uno de los consumos por metro cúbico más bajos de la región: la mitad del de Ecuador y cinco veces menor que en Chile. Esto contrasta con el inmenso potencial de bosques que hay en Colombia, sin duda, el principal activo en este negocio. Ante este escenario, los nacionales vieron en las exportaciones y la industrialización el camino para salir adelante. En los primeros meses del año, las exportaciones crecieron 40%. "Hoy nuestros industriales están exportando muebles tipo RTA, ármelo usted mismo, y en madera sólida a países como Estados Unidos, México, Centroamérica, Ecuador, Venezuela, Perú y hasta Chile, siendo este último una potencia maderera", afirma Mario Galindo, presidente de Tablemac.

Pero el potencial nacional también llamó la atención del exterior. En poco tiempo ingresaron al país productores venezolanos, chilenos y ecuatorianos. Antes de la crisis había 3 grandes fabricantes de tableros Pizano, Tablemac y Tableros de Colombia. Han llegado otros productores como Terranova, Arauco y Cotopaxi. Para Enrique Camacho, presidente de Pizano, "el sector logró avances importantes en calidad y en la producción de muebles modulares, pero se requiere continuar invirtiendo en tecnología pensando en la gran oportunidad que representa Estados Unidos, un mercado que exige calidad y volumen".

Un tema destacable es la constitución de un gremio con la participación de los distintos jugadores del sector. Con la crisis desaparecieron algunos gremios que operaban por separado y parte de la industria se quedó sin representación. Por esta razón, en diciembre de 2003, se creó Fedemaderas con representantes de las empresas reforestadoras, los bosques nativos, los transformadores de la madera, los mueblistas y los proveedores. Adolfo Aristizábal, su presidente, resalta la necesidad de unificar al sector en momentos tan cruciales como la negociación del TLC y de una política que estimule la reforestación. "Estamos hablando de un sector con un universo empresarial muy grande -grandes, pyme y micropyme-, en el que es fundamental cuantificar su impacto e importancia en el país", afirma Aristizábal.

Para este año está previsto el trámite del Estatuto Único Forestal. Colombia y Chile iniciaron una política de reforestación al mismo tiempo con las mismas directrices. Hoy Chile tiene 2 millones de hectáreas sembradas y Colombia, 150.000.

Es prioritario dar mayor seguridad a los inversionistas en este tema vital para el país.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?