| 10/1/1995 12:00:00 AM

Los Pombo

Es el 10 de agosto de 1988 y una decena de personas golpea iracunda, con lo que encuentran a mano, un Mercedes Benz 500 SL automático, color rojo, abandonado en una de las calles de un exclusivo barrio del nororiente bogotano. Los agitados ciudadanos acaban de leer la prensa y (le enterarse que el dueño del lujoso automóvil, Jorge Esteban Pombo Jiménez, huyó del país 24 horas antes, con los ahorros de sus vidas.

Pombo, un ex gerente bancario, propietario de la firma de asesorías financieras Cofinza, en sociedad con su esposa Jeanette María Gertrudis Uribe, se había dedicado durante la última década a recibir en depósito los dineros de un centenar de prestigiosas familias bogotanas. Captaba pesos y los invertía en dólares. Como contragarantía entregaba cheques en divisas.

Era casi que el quinto golpe que recibía en menos de un mes lo más granado de la sociedad capitalina asaltado por inusitadas fugas

de quienes por años habían hecho rendir sus ahorros, sin tener que someterse al escrutinio de las autoridades tributarias. Los Pombo eran de esos matrimonios encantadores, amigos de las grandes fiestas, el buen gusto, al tanto de todo lo que oliera a influencia y buenas conexiones.

Dos automóviles Mercedes Benz, un BMW para su hijos, tres apartamentos, una finca en Tabio, un lote en Suba y otro en La Calera, una casa en Villa de Leiva y obras de arte costosas, hacían parte de su inventario personal. A eso había que sumar otros "detallitos": el reloj Cartier de oro de 12 mil dólares que Jorge Pombo le había regalado a su esposa durante una fiesta inolvidable en el restaurante San Isidro Monserrate, durante la cual Jeanette lució un aderezo de diamantes avaluado en más de 25 millones de pesos.

Los invitados, más de 60, eran recibidos en la puer

ta del teleférico con una copa de champaña viuda de Cliqot. Una vez en el San Isidro todos los asistentes, se dio la orden de que el teleférico no podía bajar a nadie antes de las cinco de la mañana. Fue uno de hechos sociales más comentados en la "high" capitalina por varios días.

in embargo, la admiración cambió por odio el nueve de agosto de 1988. Los Pombo huyeron hacia Brasil con 20.000 dólares en el bolsillo, y no 10 mil millones de pesos que se dijo en ese momento habían

esquilmado a los ahorradores. El castillo cíe naipes se había esfumado en medio de malas inversiones, las altas tasas de interés y la desconfianza provocada por todo lo que estaba aconteciendo entonces en la bolsa.

Se demostró entonces cómo engañaban las apariencias. Su forma de vida era en el fondo una "clásica simulación. Hicieron aparecer lo que no se tenía cuando en realidad era producto de ficción o simulacro", aseguró la justicia en el fallo de condena. Los Pombo llegaron a Río de Janeiro y luego conectaron a Grecia vía Lisboa.

Cuando el dinero se acabó y las joyas no dieron para más decidieron regresar al Brasil. Se instalaron entonces en el villorrio conocido como Armacao Do Buzios, localidad veraniega situada a 191 kilo-metros de Río de Janeiro, en donde abrieron una pequeña boutique de fantasías. Hasta allí llegaron agentes de la Interpol que los detuvieron el 10 de agosto de 1990.

1 24 (le mayo de 1991 fueron entregados a detectives del DAS por la Interpol. Jorge Pombo y Jeanette Uribe pagan hoy una condena dispuesta el 12 de diciembre de 1992, de 60 y 54 meses de prisión, respectivamente. Fue dictada por el juez 38 penal del circuito, tras la reducción de una sexta parte de la pena, por captación ilegal de ahorro del público. Según el fallo, la dureza de la condena obedece a que los Pombo abusaron de la credibilidad del público y para completar huyeron del país.

En total se determinó que en el caso estaban comprometidos ahorros por $2.684 millones y 160 ahorradores perjudicados. El abogado de Jorge Pombo Jiménez ofreció recientemente pagar parte de las acreencias con las regalías a que tiene derecho por el descubrimiento de Cusiana. La familia de Pombo dispone del 3% de la conocida Comunidad de Santiago de las Atalayas, bajo cuyas propiedades están los yacimientos petroleros cíe Cusiana.
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