Revista Dinero

| 4/16/2004 12:00:00 AM

Los mejores colegios

Las pruebas del Icfes son el mejor instrumento para elevar la calidad de los colegios. Bogotá muestra el camino para avanzar.

Cuando se evalúa la calidad de los colegios, dos preguntas concentran el interés. La primera: ¿cuáles son los mejores colegios? Esta preocupación ocupa el número uno en la lista de los padres de familia. La segunda: ¿es posible incrementar la calidad y lograr que más colegios lleguen a la lista de los mejores? Esta preocupación desvela a maestros, rectores y funcionarios responsables del desarrollo de la educación en el país. Podrían parecer preguntas sencillas, pero para responderlas hace falta contar con una concepción clara de calidad en la educación que deben brindar los colegios, un sistema de amplio alcance para medirla y un liderazgo que una a todos los actores alrededor de una visión del problema. Colombia, por fortuna, viene avanzando para cumplir estas condiciones y los resultados ya se ven.

En este informe especial sobre la calidad de los colegios en Colombia (el cuarto que realiza Dinero desde 2001), encontramos que el país se ha adaptado a la nueva definición de calidad de la educación implícita en los exámenes de Estado para el ingreso a la educación superior que realiza el Icfes. Desde 2000, estos exámenes evalúan las competencias básicas de los estudiantes, en lugar de la acumulación de conocimiento, como ocurría en el pasado. El examen es la medición universal que permite identificar el nivel de calidad de los colegios y su avance.

Los resultados del Icfes revelan varias tendencias. En primer lugar, hay un grupo de colegios que consistentemente se ubican en los primeros lugares de la clasificación. Hay una fórmula para lograr alta calidad, y estos colegios la conocen. De hecho, hay diversas fórmulas, puesto que estos planteles, prácticamente todos privados, siguen distintas orientaciones pedagógicas y religiosas. Una vez que un colegio logra la combinación de factores adecuada (ver recuadro), puede replicar los resultados año tras año en forma consistente manteniendo su enfoque y su filosofía individual.

En segundo lugar, es posible mejorar. En 2003, 15 colegios entraron por primera vez en los últimos cuatro años en la categoría de desempeño "muy superior" en los exámenes del Icfes, y si se analizan los resultados frente a 2002, esta cifra aumenta a 44. El porcentaje de colegios en Muy superior, Superior y Alto pasó del 14,5% al 18% en los últimos tres años, mientras que las tres categorías de menor desempeño (Bajo, Inferior y Muy inferior) cayeron del 60,4% al 55,6%.

Adicionalmente, se hace evidente que es posible mejorar en gran escala, y en particular, se puede mejorar en los colegios oficiales. Los resultados de Bogotá, donde los puntajes promedio vienen creciendo en forma sistemática, así lo demuestran. Estos son los frutos de un trabajo de cinco años, en el cual la Secretaría de Educación se comprometió con la medición de competencias y con un sistema de incentivos a los profesores y los planteles basado en esta medición.

La percepción de los padres de familia sobre la calidad de un colegio está sujeta a muchos factores subjetivos, como la importancia que cada uno le dé al logro de un nivel académico, al énfasis en determinadas áreas del conocimiento, o a la visión del mundo y los valores que imprime la institución. Sin embargo, los padres están aprendiendo a calibrar la importancia de estos factores subjetivos con otros que salen de mediciones objetivas y modernas de desempeño académico. Esto servirá para que sigan mejorando sus decisiones y actúen como consumidores informados, lo cual se constituirá en la herramienta para mejorar la calidad de la educación en el país.



Los mejores

El Icfes agrupa los colegios en 7 categorías (Muy Superior, Superior, Alto, Medio, Bajo, Inferior y Muy Inferior). En el núcleo común de las pruebas se evalúan resultados en biología, matemáticas, filosofía, física, historia, química, lenguaje y geografía.

Al identificar los mejores colegios del país, Dinero presenta los resultados para los 134 colegios ubicados en la categoría Muy Superior en los resultados del Icfes del año 2003 (ver página 46). Además, el informe identifica 50 colegios que durante los últimos cuatro años han estado ubicados en este rango. De ellos, 49 son privados. El único oficial es el Instituto Alexander von Humboldt, de Barranquilla.

En los cinco primeros puestos, cuatro son de Bogotá (Instituto Alberto Merani, Liceo Navarra, Liceo Cervantes y Colegio San Carlos) y uno de Floridablanca, La Quinta del Puente, que se ubicó en el tercer lugar.

Bogotá es la ciudad que ha mantenido el mayor número de colegios con desempeño muy superior (26) durante todo el período de estudio. Por otra parte, Floridablanca, en el área metropolitana de Bucaramanga, se destaca por tener más colegios en esta categoría (6), que Cali (4) o Medellín (3). Yumbo, Duitama, Cúcuta, Manizales, Bucaramanga, Neiva y Cota (Cundinamarca) aportan cada una un colegio, mientras que Barranquilla y Pereira lograron incluir dos cada una.

De los 50 colegios, al menos 22 son dirigidos por comunidades religiosas. Sobresalen los de la Compañía de Jesús, que tienen en promedio más de 100 alumnos (San Bartolomé en Bogotá, San Ignacio de Loyola en Medellín, San Pedro Claver en Bucaramanga ), y los de los padres escolapios, con los Calasanz de Cúcuta, Bogotá y Pereira.

Otra manera de ver los resultados es comparar los colegios que tienen un mismo número de alumnos. Al tener en cuenta este factor, se destaca la Fundación Colegio Mayor de San Bartolomé, de Bogotá, entre los colegios con más de 100 alumnos. En el rango entre 70 y 100 se destaca el Liceo de Cervantes; en el de 50 a 70, el Calasanz de Cúcuta; en el de 30 a 50, el Liceo Navarra y en el de menos de 30, el Instituto Alberto Merani, que ocupa el primer puesto en el ranking general. Vale aclarar que si cambian los rangos, se destacarían otros colegios.

Por otra parte, son mayoritarios los colegios de calendario A (32), mixtos (29) y las instituciones con jornada única (35).



Sí se puede mejorar

También es importante ver los planteles que han alcanzado mayor progreso relativo en estos cuatro años. El número de colegios en la categoría Muy Superior aumentó de 96 a 134 entre 2001 y 2003, mientras que el número de colegios en categoría Superior aumentó de 353 a 507 en estos años, y en alto de 705 a 898.

Entre 2000 y 2003, los mayores progresos en puestos los tienen los colegios privados, destacándose el Aspaen Gimnasio Saucara, de Floridablanca, y el Angloamericano de Bogotá. En el caso de los oficiales, se destaca el colegio departamental Santo Ángel, de Cúcuta, y el Eduardo Carranza, de Bogotá. En 2003, se destacan el Rosario de Santo Domingo, el Gimnasio Femenino y el Nuevo Gimnasio, de Bogotá, que entran por primera vez a la categoría Muy superior. También vale la pena resaltar al Colegio Mayor de Nuestra Señora, de Manizales y el Gimnasio La Colina, de Cali.

Los colegios públicos tienen el mayor potencial de mejoría para el país, pues tienen la mayor población de estudiantes y jalonan los resultados globales. Si las Secretarías de Educación en cada uno de los municipios, departamentos y en el distrito se ponen como meta elevar el desempeño de las pruebas de Estado, la calidad general de la educación en Colombia se elevaría rápidamente.

Hasta ahora, sin embargo, el ritmo de mejoría en los colegios privados ha sido ligeramente mayor que el de los oficiales, lo cual ha mantenido la brecha entre unos y otros. Esto es particularmente cierto en ciudades como Cartagena, Ibagué y Manizales, donde los oficiales han venido empeorando. No obstante, hay ciudades donde los colegios públicos han tenido un mejor desempeño, como Bogotá, Medellín, Barranquilla y Valledupar, de acuerdo con cálculos de Alejandro Gaviria, investigador del Cede.

El caso de Bogotá sobresale particularmente, ya que los colegios oficiales de esta ciudad están por encima del promedio nacional. De hecho, Bogotá presenta un desempeño que la convierte en el líder regional, por encima de Medellín, Cali y Barranquilla, además de ser la líder del ranking por departamentos (ver gráficos).

Si bien en los últimos cuatro años Bogotá solo obtuvo un progreso en el promedio ponderado del total de pruebas de 43,34 a 43,39, logró un desempeño sobresaliente en áreas como matemáticas, lenguaje y física frente al resto del país (ver gráfico). En el primer caso, amplió la distancia frente al resto del país de 0,39 a 1,12, mientras que en lenguaje el cambio en la brecha fue de 3,03 a 4,01 y en física de 1,18 a 1,63. Estas diferencias en los puntajes promedio por área pueden parecer pequeñas, pero es realmente notable que se logren en una ciudad de 7 millones de habitantes, y que se observe una tendencia consistente de mejoría.

Comparada con las principales capitales, Bogotá es la que tiene mejor puntaje general (45,4), seguida muy de cerca por Bucaramanga (45,1). Cali y Medellín están muy parejas y Barranquilla tiene el puntaje más bajo de las principales ciudades (ver gráfico).

Por materias, Bogotá y Bucaramanga se disputan los primeros puestos en la mayoría de las categorías. La primera es líder en las pruebas de lenguaje, física e historia, seguida muy de cerca por Bucaramanga, mientras que la capital santandereana ocupa el primer lugar en biología, matemáticas y química, seguida por Bogotá.

En el progreso mostrado por Bogotá en las pruebas del Icfes se notan los efectos de una política educativa consistente y que ha tenido su punta de lanza en la medición de resultados con la evaluación de competencias básicas y habilidades para resolver problemas. Bogotá ha aplicado durante 5 años las pruebas Saber, primero de forma aleatoria y después en forma censal, a estudiantes de los grados 3°, 5°, 7° y 9°. Estas pruebas tienen una filosofía básica muy similar a las pruebas del Icfes.

La aplicación de las pruebas Saber ha generado una cultura de retroalimentación y búsqueda del mejoramiento continuo en los colegios oficiales. Gracias al liderazgo de la Secretaría de Educación, las instituciones educativas se han hecho conscientes de la importancia de estas pruebas y han emprendido la tarea de corregir sus debilidades y apuntalar fortalezas. De hecho, Bogotá es la ciudad donde los colegios oficiales han tenido un mayor progreso y donde se ha ido cerrando la brecha entre la educación pública y la privada.

Es un largo camino para andar. Como afirma Alejandro Gaviria, investigador del Cede, la mejora de la calidad es un trabajo de largo plazo y los progresos logrados hasta ahora son pequeños en comparación con lo que se necesita para cambiar el perfil de la educación en el país. La cobertura básica bruta en Bogotá es del 98%, mientras que la neta, es decir, la que no tiene en cuenta a los alumnos que están en una edad superior a la exigida para estos cursos, es del 92%. Sin embargo, lo importante es que la ruta escogida ya muestra resultados consistentes. Si hay perseverancia, la ciudad podría esperar un cambio sustancial en su competitividad y su calidad de vida a partir de la educación a la vuelta de unos años.

Este es un ejemplo y una lección para el país. La política impartida desde el Ministerio de Educación -en cuanto a estándares, universalización de las evaluaciones, planes de mejoramiento basados en los resultados de las evaluaciones y evaluación del desempeño de docentes y directivos docentes- muestra la dirección que debe seguir la educación en Colombia. Si las pruebas son tomadas como un instrumento de cambio, es posible movilizar nuestro aparato educativo hacia el progreso. Por el contrario, si solo se hacen para cumplir un requisito, no habrá avances. Todo está en manos de las secretarías de educación de los municipios.
¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×