| 5/18/1998 12:00:00 AM

Los grupos destruyen valor

Por años, el crecimiento de los grupos económicos estuvo basado en la generación interna de fondos y en los aportes de los accionistas. Hasta cierto punto, esto llevó a la creencia de que el capital propio no tenía ningún costo y, por tanto, rara vez se le hace la cuenta. Al no tener en cuenta este costo, los "buenos" resultados de las empresas han generado una tranquilidad aparente y hasta cierto han llevado al adormecimiento de las gerencias.



Esto no era muy importante cuando la economía era cerrada, ya que el mercado soportaba y aceptaba todas las ineficiencias de las empresas. Pero cuando la economía se abrió, todo cambió. Las condiciones favorables se acabaron y las empresas tuvieron que pasar de ser jugadoras monopólicas a jugadoras mundiales.



En el nuevo entorno, para crecer ya no es suficiente la generación interna de fondos. Es necesario acudir a otras fuentes de capital, ya sea vía alianzas estratégicas o mediante la emisión de acciones en el mercado público de valores. La eficiencia y la productividad se vuelven las palabras claves.



De acuerdo con Orlando Alvarez, vicepresidente financiero del Grupo Neme, "una economía abierta el mercado no permite mantener inversiones románticas, las cuales pueden generar satisfacciones sicológicas, pero bajas rentabilidades. El mercado es un verdugo implacable que premia al eficiente y castiga a quien no lo es".



Hasta cierto punto, éste ha sido el despertar de los grupos económicos en Colombia a raíz de la competencia que vino con la apertura. Ya no basta con mirar a la competencia interna, sino que hay que compararse con empresas similares para establecer los estándares, ya que éstos son los que cuentan en un mundo globalizado y sin fronteras. Si no se hace esto, se corre el riesgo de desaparecer.



En el ejercicio que hizo Dinero, de las 260 empresas de la muestra se sacaron las empresas de los grupos económicos para establecer si éstos están creando o destruyendo valor. Aquí los resultados también son sorprendentes.



En los dos últimos años, sólo dos grupos generaron valor: el Bolívar y el Haime. El resto están destruyendo la riqueza de sus accionistas. De nuevo, en estos resultados mucho tienen que ver las condiciones poco favorables de la economía, así como también el momento de fusiones, adquisiciones y escisiones que se están adelantando dentro de los grupos.



En parte esto explica por qué los grupos que más destruyeron valor en estos dos años fueron en primer lugar el Grupo Empresarial Bavaria, seguido por el Sindicato Antioqueño y el grupo de Ardila Lülle. En este último caso, los sectores en los que tienen sus inversiones, como el del azúcar y los textiles, han sido de los más golpeados en estos años.



En términos relativos al comparar la destrucción de valor con el patrimonio, los grupos que se encuentran en la peor situación son Mayagüez y Lloreda. Mientras tanto encabezan la lista los grupos Bolívar, Haime, Sarmiento y Social.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?