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LOS EMPLEADOS QUE MAS GANAN

| 11/1/1993 12:00:00 AM

LOS EMPLEADOS QUE MAS GANAN

¿Cuánto ganan los ejecutivos de primero y segundo nivel? Tendencias de un mercado en plena apertura.

Si usted está desempleado no busque empleo.

Primero empléese y luego busque empleo. En el exigente mercados de los ejecutivos de alto nivel, como todo en la vida, las apariencias cuentan.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que el ejecutivo exitoso no es un producto en oferta, sino que esta en permanente demanda. El buen ejecutivo ya esta colocado.

Lo otro que hay que tener en cuenta es que el mercado se esta moviendo. La ley 50 que introdujo el salario integral, ha producido profundos cambios. Ahora el mercado es más flexible y dinámico. La retroactividad de la cesantía constituía una atadura, pues inducía a la gente a permanecer en la empresa para disfrutar los beneficios de unas prestaciones geométricamente crecientes. La retroactividad hacia que muchos ejecutivos con más de siete años de antigüedad en una empresa quedaran prácticamente fuera de las posibilidades de mercado. Era muy difícil compensarles con remuneración directa en un nuevo empleo lo que dejaban de ganar con la retroactividad de las cesantías.

Ahora el mercado es más transparente. El sueldo básico es clave. Además, las empresas están insistiendo en pagar todo por encima de la mesa; es decir, en no esconder ingresos para eludir impuestos. Ello no significa que no haya pagos en especie. Las grandes empresas, por lo general, le pagan a sus altos ejecutivos carros, clubes y seguros de toda clase. Algunas incluso ofrecen acciones o préstamos en condiciones favorables. También las hay que pagan parte del salario por fuera del país. Últimamente se han puesto de moda las bonificaciones extraordinarias según resultados. Pero, en general, las empresas están prefiriendo, cada vez más, las cuentas claras.

Y usted también debe hacer cuentas claras. Se trata de un mercado donde están desapareciendo las diferencias en remuneración que antes se presentaban entre regiones y por sectores económicos. El caso de Medellín es interesante a este respecto. Siempre se ha dicho que en Medellín los sueldos son más bajos. Los paisas irónicamente sostienen que uno tiene que pagar por vivir en una ciudad tan linda y tan bien administrada. Pero hay otras razones.

A diferencia de Bogotá y Cali, a Medellín no llegaron multinacionales que jalonaran hacia arriba los sueldos de los ejecutivos altos. Por otro lado, Medellín siempre ha sido muy generosa en la producción de mano de obra calificada, a un ritmo que ha sido superior a la demanda de sus propias empresas. Por último, las empresas paisas siempre se han manejado con criterios de estabilidad, lealtad y mística de grupo, lo cual ha frenado la movilidad laboral en los niveles altos, obligando a muchos ejecutivos a buscar otros horizontes ante la imposibilidad de seguir ascendiendo en posición y remuneración.

Tradicionalmente también se han presentado diferencias salariales entre sectores económicos, las que subsisten hoy en día pero en menor proporción. Hay consenso en el mercado en el sentido que los altos ejecutivos mejor pagados trabajan en los sectores petrolero y de telecomunicaciones. Después está posicionado el sector industrial, seguido del sector financiero y otros servicios especializados, del comercio, de los gremios y del sector público.

Naturalmente los niveles salariales también dependen del tamaño de las empresas. Tradicionalmente se ha sostenido que el primer nivel de una empresa pequeña (ventas anuales de $5.000 millones) gana lo mismo que el segundo nivel de una empresa mediana (ventas de $15.000 millones) y que el tercer nivel de una empresa grande (ventas de $50.000 millones). Pero hay varios factores que dificultan la comparación, siendo el principal la naturaleza de la empresa, la complejidad del trabajo a desarrollar y el grado de especialización que se demanda.



Si al impacto de la ley 50 se agrega el efecto de la apertura, se puede concluir que el mercado de los altos ejecutivos está en ebullición. Hay unas áreas más calientes que otras. Por ejemplo, actualmente está muy cotizada el área de mercadeo o comercial. Los ejecutivos exitosos en este campo están siendo objeto de una gran persecución. Pero esto no quiere decir que otras áreas no se volverán calientes. Por ejemplo, con la internacionalización de la economía, con la libertad cambiaría actualmente vigente, con el surgimiento en el mercado de capitales de una amplia gama de instrumentos de ahorro e inversión, el área financiera puede recobrar el lustre que alguna vez tuvo.

Otro ejemplo de cómo evoluciona este mercado es lo que está sucediendo en las economías desarrolladas. Durante los prósperos años ochenta, los preferidos del mercado fueron los directores de mercadeo o de diseño. Ahora, en plena recesión, los directivos de moda son los especialistas en recortar costos. Los llaman los cirujanos de hierro o los carniceros sin piedad. En el caso colombiano la demanda por este tipo de. ejecutivos se podría dar en algunas empresas que requieren reestructurarse para sobrevivir a la apertura.

Sin embargo, por ahora lo que se observa en el mercado colombiano es una gran actividad en la comercialización de productos nacionales y extranjeros. El dinamismo de las importaciones refleja el ingreso al país de las mejores marcas del mundo, en artículos de consumo masivo y en servicios.

Las firmas colombianas, por su parte, se están defendiendo distribuyendo ellas mismas estos productos y adoptando técnicas más agresivas de comercialización

La guerra del mercadeo, estimulada por la apertura, apenas está empezando.



En general, cuando se trata de altos ejecutivos la trayectoria profesional es lo que más cuenta. El grado universitario puede ser importante al inicio de la carrera, pero de ahí en adelante su desempeño en distintas posiciones es su pasaporte al ascenso hasta las anheladas cumbres. ¿Y cuáles son esas cumbres? La encuesta que hizo DINERO sobre presidentes de las empresas más grandes indica que el promedio se encuentra entre $13 y 14 millones mensuales de salario integral, sin incluir prebendas. En dólares esto equivale al año a cerca de US$ 200.000.

Naturalmente detrás de este promedio se esconden grandes diferencias. Los más altos ejecutivos de un grupo económico pueden devengar US$ 400.000 al año. Además, aparte de las prebendas normales, pueden recibir apartamento o finca o una porción importante de acciones. No se incluyen en este análisis presidentes extranjeros de grandes multinacionales cuyo tratamiento es de acuerdo con las políticas generales de la matriz, y teniendo en cuenta la condición de Colombia como uno de los países más inseguros del mundo.

Pero estos niveles de remuneración son bajos si se comparan con otros países. El promedio colombiano de US$ 200.000 al año es inferior al promedio venezolano de US$ 300.000 y al promedio mexicano de US$ 400.000. Por otro lado, es cinco veces inferior al promedio que devengan los presidentes de las grandes compañías en España. La única compensación para los colombianos es el menor costo de vida.

Ahora bien, de las cumbres para abajo cualquier cosa. Como aproximación se puede decir que un vicepresidente de un grupo corporativo puede ganar lo mismo que un presidente de empresa mediana: alrededor de $10 millones mensuales

de salario integral, o sea US$ 100.000 anuales. En cuanto hace al segundo nivel, las remuneraciones varían por área. Actualmente el vicepresidente comercial o de operaciones es el que más gana, seguido del financiero, el administrativo y, por último, el de sistemas. Hay que tener en cuenta que en algunos grupos corporativos el vicepresidente de operaciones maneja la parte comercial y financiera, mientras que en otros las áreas administrativa y financiera se funden en una sola.

Lo mismo sucede a nivel de gerentes. Según Price Waterhouse, el gerente de una empresa mediana o de una empresa o sucursal importante dentro de un grupo corporativo devenga actualmente en promedio $5.5 millones mensuales de salario integral. A su vez, el gerente comercial gana en promedio $4 millones, el gerente administrativo y financiero $3.8 millones, y el gerente de producción $3.2 millones. Pero, de nuevo, estos son apenas puntos de referencia, ya que el tamaño y la situación específica que ocupa cada empresa dentro de su sector, así como su más reciente desempeño financiero y sus planes de expansión, determinan importantes desviaciones hacia arriba o hacia abajo.



Uno de los aspectos más interesantes de las escalas salariales de los ejecutivos altos son las grandes diferencias entre el primer y el segundo nivel. Generalmente el segundo nivel tiene un salario equivalente al 60% o 70% del presidente de la empresa. Esto es similar a lo que acontece en todos los países. Pero no hay reglas únicas a este respecto. Todas las empresas importantes se reservan un buen grado de libertad cuando se trata del primer nivel. Después de todo son ejecutivos muy especiales y muy escasos dentro del mercado. Ejecutivos, además, que usualmente ya están empleados en condiciones muy favorables.

Del segundo nivel para abajo a la empresas no son tan flexibles, flexibles, esto que se trata de escalas relativamente rígidas, en las cuales cualquier cambio en uno de los salarios implica movimientos en el resto de la escala. Tampoco existe la misma flexibilidad en las prebendas, puesto que debe haber equivalencia con posiciones similares de la escala.

Como regla general se puede decir que el poder de negociación con respecto a la remuneración del ejecutivo de segundo o tercer nivel es mínimo. O toma el puesto o lo deja.

Hay varias razones por las cuales los altos ejecutivos cambian de puesto. Las posibilidades de ascender en posición y remuneración es la más importante. Pero consideraciones relacionadas con el status (y poder) del nuevo puesto o con el grado de satisfacción con el trabajo actual, pueden inclinar la balanza hacia el cambio. Sin embargo, en el mercado laboral actual cada vez pesan menos los intangibles. Dado que la remuneración se ha vuelto transparente, ella tiende a reflejar con mayor exactitud que antes las ventajas y desventajas del puesto. 0 sea que si usted está ponderando cambiar de puesto no se deje meter gato por liebre.

El status y poder son importantes solamente cuando se trata de pasar del sector privado al sector público, ya que la diferencia en remuneraciones es abismal. Los ministros y congresistas ganan $2.3 millones mensuales, algo parecido a lo que devenga un ejecutivo de segundo nivel en una empresa mediana. Eso no obsta para que sea infinita la lista de lagartos aspirantes a ministros y congresistas.

Sea como fuere, la tendencia de los salarios de los altos ejecutivos es a aumentar en términos reales (descontando costo de vida ). Un estudio de Consulgei Ltda. muestra que desde 1987 los ingresos de los primeros directivos ha registrado un crecimiento del 36 en términos reales y los ejecutivos de área uno del 23%(,. Y debido al actual proceso de reevaluación del peso, dichos ingresos se están incrementando en dólares.

En otros países, en épocas prósperas, el diferencial entre los sueldos altos y bajos se ha acrecentado. Lo mismo debería suceder en Colombia durante los felices años noventa. Venezuela ejercerá, asimismo, una presión al alza. Se acortarán, entonces, las distancias con el resto del mundo. Pinta bien el futuro si usted ha tenido la capacidad y la virtud de posicionarse como un ejecutivo exitoso en el trabajo que está realizando.

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