| 11/14/2003 12:00:00 AM

Logística: La última frontera

El sector logístico en Colombia enfrenta problemas estructurales. Gran parte del éxito que tenga el país de cara a un TLC con Estados Unidos depende de que los supere.

Cada vez más, en el entorno global de los negocios, la competitividad se define en términos de la percepción que tengan los consumidores de los productos y servicios. La gran diferencia ya no está en la manufactura, sino en la gestión de marca y en el servicio posventa. Llegar de manera oportuna y en las mejores condiciones a los clientes se ha convertido en el arma de batalla en los mercados internacionales, un terreno que pertenece a la logística.

En efecto, un tema transversal que en gran medida determinará el éxito o el fracaso en los distintos sectores de la economía nacional cuando enfrenten un tratado de libre comercio con Estados Unidos será su habilidad logística. En la década pasada, la apertura económica hizo esencial para las empresas un adecuado manejo de inventarios. Entonces, una parte de ellas entendió que podía delegar funciones y concentrarse en sus labores principales. De esa forma, la logística empezó a salir del patio trasero de las empresas.

Sin embargo, los empresarios en Colombia todavía son muy reacios a entregar a un tercero el manejo de sus inventarios. Un reciente estudio sobre outsourcing logístico, coordinado por Cap Gemini-Ernst & Young, Georgia Tech y FedEx, encontró que en Estados Unidos el 78% de las empresas contrata esta clase de servicios, en Europa el 79% y 58% en el sudeste asiático, mientras que no más del 10% lo hace en nuestro país.



Su estado hoy

El objetivo de la logística es lograr una cadena de abastecimiento que integre a productores y consumidores, pero esta labor en Colombia está llena de dificultades. La geografía nacional es muy accidentada y presenta una gran complejidad en su red logística, porque su mayor infraestructura aeroportuaria y sus centros de producción y extracción en una buena proporción están en el centro del país.

Los componentes de la cadena logística están muy fragmentados. Hay unas 928 transportadoras en el país, de las cuales más del 80% pertenece a pequeños empresarios, cuando en otros países esta actividad la manejan pocas empresas. A pesar de que parte de la malla vial no tiene buenas especificaciones, el 69% de la carga se transporta por este medio; por su parte, el transporte fluvial y el férreo, tan desarrollados en otros países, aún tienen camino por recorrer. Además, los seguros son muy costosos, y solo cubren el tránsito de día, lo cual provoca que el sector marche a medias, solo de '6 a 6'.

Pero, además de la inseguridad y la poca explotación de otros sistemas de transporte, la distribución también tiene deficiencias. Faltan centrales en las costas y aeropuertos de carga en las ciudades intermedias y, en ocasiones, las mercancías viajan hasta Bogotá sin necesidad. Los trámites de nacionalización, por ejemplo, toman en algunas oportunidades más de una semana. La nomenclatura urbanística dificulta la entrega de correo, las empresas no planean sus despachos y no estandarizan sus cargas, para mencionar algunas dificultades del día a día. Según Gabriel Hernández, director de DHL Express en el país, "el costo logístico en Colombia es alrededor de 15%, mientras en Europa representa solo 5%".

Frente a esta realidad, Víctor Manuel Pérez, director general de logística de Servientrega, argumenta que "las empresas del sector están obligadas a generar cambios dramáticos en su interior y en el entorno que las rodea. Un operador logístico es un concepto robusto, se requiere cumplir exigentes estándares de calidad y dar solución global a las necesidades de los clientes". Por su parte, para Nelson Mariño, socio consultor de Decisiones Logísticas, "poco a poco, el sector se está alineando, aunque falta profesionalización y, a veces, la categoría de operador logístico no está siendo bien usada".

A pesar de las condiciones adversas, la logística en Colombia avanzó en los últimos años y se adecuó a las necesidades. "Lo admirable es que no hay desabastecimiento, las dificultades han generado una capacidad empresarial muy grande y se ha desarrollado un buen ingenio logístico", señala Omar González, presidente de Almacenar y de la Asociación Colombiana de Logística, Acolog.

Esta tesis parece tener fundamento en la realidad. Por ejemplo, frente a los problemas constantes de inseguridad, Open Market escolta sus camiones y les realiza un constante seguimiento satelital.



Retos del sector

La logística colombiana debe solucionar temas pendientes en su agenda que están afectando su desempeño. El normativo, por ejemplo, genera ineficiencias de trámites. Aunque toda la cadena de abastecimiento debería estar regulada por un solo ente, en el país intervienen numerosas instituciones. Los transportadores de carretera son regulados por el Ministerio de Transporte, los de carga aérea por Aerocivil, las empresas de courier por el Ministerio de Comunicaciones, las sociedades portuarias por la Superintendencia de Puertos y Transporte, los agentes de aduana por la DIAN y las almacenadoras por la Superintendencia Bancaria. Fuera de eso, otras instituciones expiden licencias de funcionamiento como el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, y el de Defensa.

A diferencia de lo que sucede en otras partes del mundo, la regulación colombiana impide abarcar toda la cadena logística, como lo hacen FedEx, UPS o DHL, los más importantes del sector. Esto atomiza horizontalmente a los operadores; quien tiene la zona aduanera, no puede ser agente de aduanas, y este a su vez no puede ser agente de carga. Cada servicio adicional requiere licencias especiales. Esto hace que las empresas creen compañías separadas, con estructuras, contabilidades y procesos distintos. Al final, el consumidor termina pagando estos costos ocultos. "Esta es una voz de alerta, pues por está vía se está destruyendo valor en un negocio que prácticamente se ocupa de generarlo", sostiene Omar González.



El negocio del futuro

El país no se ha percatado de las posibilidades que tiene gracias a su posición geográfica. En el escenario de un continente totalmente integrado, Colombia tendría una posición privilegiada como flujo de carga, un paso obligado de desarrollo, y podría distribuir productos hacia el norte con la misma distancia que hacia el sur. Colombia tiene las tarifas de carga aérea más competitivas del continente y la actividad portuaria está mejorando.

Un eventual tratado de libre comercio con Estados Unidos obligatoriamente sentará a los sectores privado y público a tratar estos temas. Hace tiempo, las multinacionales emblemáticas de la logística se dieron cuenta de nuestro potencial y han entrado estableciendo alianzas. Los pronósticos para el sector son los mejores, pues este se alimenta del comercio. "Hoy la logística es la columna vertebral para nuestro desarrollo productivo y el arma para enfrentar la globalización; en Colombia, debemos tomar conciencia de esta realidad", concluye Víctor Manuel Pérez.



Ventajas de los competidores internacionales

-Experiencia, conocimiento e investigación.

-Tecnología y plataformas estandarizadas.

-Cultura de mejoramiento continuo y certificaciones.

-Planeación estratégica.

-Respaldo económico.

-Baja integración de las empresas en la región.

-Conocimiento logístico no consolidado en el país.éxito demostrado.

Y las barreras que enfrentan

-Las complicaciones de infraestructura.

-Problemas de seguridad.

-El costo de los seguros.

-Inadecuada regulación.

-Lentitud en los trámites de licencias.

-La regulación no permite abarcar toda la cadena.

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