| 10/1/1993 12:00:00 AM

Libre al fin

Después de 26 años de rígido control cambiario, por fin los colombianos pueden tener cuentas en el exterior, endeudarse en dólares y hacer con sus dólares lo que_ quieran, sin restricciones.

A pesar de que la junta Directiva del Banco de la República (JDBR) sostenía con vehemencia que en el país había libertad cambiaría, lo cierto es que la Resolución 57, que rigió hasta el primero de octubre el control de cambios en el país, era restrictiva y confusa. Más de 30 resoluciones posteriores habían modificado la 57, convirtiendo al régimen cambiario en una maraña de normas que sólo descifraban los miembros de la JDBR Según afirmaba Roberto Steiner en un reciente artículo de DINERO, la legislación cambiaría en., Colombia parecía hecha por italianos: todo estaba permitido, especialmente aquello que la ley había prohibido.

La expedición de la Resolución 21 de 1993 í por parte de , la JDBR significa que ahora la legislación parece hecha por franceses: todo está permitido, excepto lo que la ley expresa mente prohíbe. La Resolución 21 no sólo simplifica el régimen cambiarlo hasta extremos nunca imaginados por Abdón Espinosa, sino que acaba con tabúes atávicos en la legislación cambiaría colombiana. Lo más destacable en esta resolución en filosofía es que se permite a los colombianos poseer cuentas e invertir en el exterior sin ninguna restricción, y se elimina en la ) práctica la obligatoriedad de reintegro de las exportaciones de bienes y servicios. Innovaciones importantísimas son el permiso de endeudamiento en el exterior a cualquier plazo y con cualquier fin, la autorización para realizar operaciones de futuros, la ampliación de los intermediarios del mercado cambiario, las conexiones que se crearon entre los mercados cambiario y libre y la eliminación de controles a las operaciones cambiarias. Vamos por partes.



MERCADOS LIBRE Y CAMBIARLO



Sigue habiendo dos mercados de divisas: el cambiario y el libre, aunque el límite entre ambos es difuso.

El mercado cambiario está constituido por las divisas provenientes de: exportaciones de bienes, créditos externos, inversiones de capital del exterior en el país, rendimiento de inversiones registradas en el exterior, avales y garantías en moneda extranjera recibidos, operaciones de futuros y fletes y seguros asociados a las exportaciones Las divisas del mercado cambiario deben utilizarse en el pago de: importaciones, amortización de créditos externos, pago de intereses, giro de utilidades de inversiones extranjeras, inversiones de capital en el exterior, inversiones en activos radicados en el exterior con excepción de inversiones que se hayan realizado con divisas del mercado libre, avales y garantías en moneda extranjera, operaciones de futuros y fletes y seguros asociados a las importaciones.

El mercado libre está constituido por todas las divisas de origen diferente a las anteriores. Los dólares originados por ejemplo en pagos de servicios personales, divisas que traen los turistas, repatriación de capitales, rendimiento de inversiones no registradas y transferencias, son divisas del mercado libre. Sobre estas divisas no existe la obligación de reintegro. El que las recibe puede Í dejarlas en el exterior, venderlas, traerlas, lo que quiera.

¿En qué se diferencian los dos mercados, cambiario y libre? Además de que a través de cada mercado se canalizan diferentes tipos de operaciones, la tasa de cambio del mercado libre está sujeta a una retención en la fuente del 10%, o sea que la tasa efectiva es un 10% inferior a la vigente para él mercado cambiario. Las personas que reciben pagos del exterior por servicios prestados pueden descontar esta retención en la .fuente de su impuesto de renta. Los que no pueden descontar son los que no presentan declaración de renta. Esa medida está encaminada a hacer menos rentable el negocio de las exportaciones ilegales, narcotráfico específicamente.

Las divisas del mercado libre se pueden vender en el mercado cambiario, a la tasa fijada, con el 10% de retención. De esta manera se borran los estrictos límites que existían anteriormente entre los dos mercados. Ahora, a través de este mecanismo se pueden filtrar divisas del mercado libre al cambiario, aunque no en la dirección contraria.



INTERMEDIARIOS DEL MERCADO CAMBIARIO



Las divisas del mercado cambiario deben canalizarse a través de los bancos comerciales, corporaciones financieras, FEN, Bancoldex y compañías de financiamiento comercial y corporaciones de ahorro y vivienda que cumplan con el requisito de tener un capital mínimo igual al de una corporación financiera. Si las dos últimas no cumplen con este requisito sólo pueden operar en el mercado libre. Sólo los intermediarios autorizados en los mercados libre y cambiario pueden comprar y vender divisas en forma profesional.

En la práctica hay otros intermediarios del mercado cambiario, que son los tenedores de cuentas d compensación (ver mecanismo d compensación más adelante), ya que los tenedores de este tipo de cuentas pueden vender y comprar divisas entre sí. Es decir, si Ecopetrol que es un exportador neto quiere venderle divisas a Bavaria, que es un importador neto, puede hacerlo directamente a través de sendas cuentas en el exterior, sin necesidad de pasar por el país. En estos momentos hay 350 empresas colombianas que tienen cuentas de compensación.

Los intermediarios del mercado cambiario deben presentar periódicamente información al Banco de la República y a la Superintendencia Bancaria. Pueden comprar y vender divisas no sólo del mercado cambiario, sino también del libre a la tasa correspondiente. Está expresamente prohibido cobrar comisiones por las operaciones de cambio. La utilidad está dada por la diferencia entre las tasas de compra y venta. Los intermediarios podrán hacer operaciones por ventanilla y en cualquier divisa, no sólo en dólares.

La tasa de cambio del mercado cambiario continúa siendo la tasa representativa de mercado, acordada libremente entre las partes y no inferior en 12.5% a la tasa de redención de los certificados de cambio. La tasa de cambio representativa de mercado es el promedio aritmético simple de las tasas ponderadas de las operaciones de compra y venta de divisas y certificados de cambio con menos de 10 días de emitidos, efectuadas por bancos y corporaciones financieras en las cuatro principales ciudades. La obligación de que los usuarios del mercado cambiario de utilizar en la compra venta de divisas siempre al mismo intermediario (intermediario asignado), se eliminó con la Resolución 21.



INTERMEDIARIOS DEL MERCADO LIBRE



Las corporaciones de ahorro y vivienda y las compañías de financiamiento comercial que no alcancen el capital mínimo de las corporaciones financieras, así como los organismos cooperativos de grado superior y las casas de cambio, podrán comprar y vender divisas del mercado libre, comprar y vender a los intermediarios del mercado cambiario, manejar sistemas de tarjetas de crédito (no las casas de cambio ni los OCGS) y enviar y recibir giros del exterior. Las compañías de financiamiento comercial podrán adquirir divisas del mercado cambiario para descontar facturas por comercio exterior.

En las operaciones del mercado libre la tasa se fijará entre las partes, hay una retención en la fuente del 10% y no se puede cobrar comisión. Las casas de cambio merecen un capítulo en la Resolución 21, donde se regula al máximo su actividad. Son vigiladas por la Superintendencia Bancaria en forma tan estricta como los establecimientos financieros. Los requisitos exigidos son, entre otros, ser sociedades anónimas, tener un capital mínimo de $300 millones y tener revisor fiscal. La Superbancaria tiene atribuciones para negar la posesión de directivos de las casas de cambio, negar permisos de funcionamiento, cancelarlos y sancionar a los establecimientos. Los directivos, administradores y revisores fiscales deben ser posesionados en la Superbancaria.

En la frontera quedan autorizadas a funcionar casas de cambio especiales para recibir monedas que no son de reserva (divisas) o sea sucres y bolívares. Como en las ciudades fronterizas se comercia en forma corriente con bolívares y sucres, se autoriza el funcionamiento de casas de cambio dedicadas al intercambio de estas monedas, o sea que se legaliza a los intermediarios pequeños, previa autorización de la Superbancaria. Los hoteles y agencias de viajes pueden comprar y vender divisas a los turistas, para después venderlos a los intermediarios autorizados.



REINTEGRO DE DIVISAS



El reintegro de las divisas originadas en exportaciones de bienes continúa siendo obligatorio en teoría, o sea que todo dólar exportado obligatoriamente debe convertirse en pesos, en un término máximo de seis meses. Como ya se mencionó, no es obligatorio reintegrar los dólares de servicios y transferencias. No obstante, en la práctica ya no hay que traer físicamente los dólares originados en exportaciones para que se consideren reintegrados. Con el solo hecho de consignar los dólares en una cuenta de compensación se considera que han sido reintegrados, y una vez consignados se pueden utilizar libremente.



IMPORTACIONES



Las importaciones de bienes se canalizan a través del mercado cambiario. Los proveedores, los intermediarios del mercado cambiario (cartas de crédito) y entidades financieras del exterior pueden financiar a los importadores. Si el plazo para el pago de las importaciones es superior a seis meses, y la importación es por un monto superior, a US$ 5.000, se considera que la operación es un crédito externo. Hay que proceder entonces a constituir el depósito de los créditos externos y registrarlo en el Banco de la República. Antes este plazo era de un año. Si el plazo para el pago de la importación es superior a 18 meses, no hay que constituir el depósito. Las importaciones temporales sólo podrán financiarse con leasing cuando éste tenga un plazo superior a 12 meses. El leasing internacional se considera endeudamiento externo, por lo que hay que cumplir con el depósito exigido en estos casos.



EXPORTACIONES



Las divisas provenientes de exportaciones de bienes deben canalizarse a través del mercado cambiario. Si el plazo de cancelación de la exportación por parte del comprador es superior a seis meses, se considera que la operación es de financiación externa y como tal debe registrarse. Estas financiaciones no están sujetas al depósito de los créditos externos recibidos por nacionales, pues aquí la financiación se da en la dirección opuesta. Si se recibe un pago anticipado, y después de tres meses no se ha efectuado la importación, la operación se considera de endeudamiento externo y hay que constituir el depósito y registrar el crédito. Si se trata de bienes de capital, previa aprobación del Banco de la República, no hay que constituir el depósito.

Los exportadores pueden pagar directamente en el exterior fletes, seguros y gastos relacionados con las exportaciones, antes de reintegrar las divisas al país. Los poseedores de cuentas compensación pueden pagar directamente a sus proveedores en el exterior.

Los exportadores pueden vender sus facturas (factoring) a intermediarios financieros del exterior, a intermediarios del mercado cambiario o a compañías de financiamiento comercial, que entregarán pesos al exportador y canalizarán las divisas a través del mercado cambiario.



ENDEUDAMIENTO EXTERNO



Por primera vez se permite en el país el endeudamiento externo a cualquier plazo, a quien quiera tomarlo y para los fines que sea, con excepción de la financiación de construcción. Los constructores sólo pueden contratar financiación externa a un plazo superior a 24 meses. Igualmente, los colombianos pueden otorgar créditos libremente en el exterior. Los intermediarios financieros pueden otorgar préstamos en el exterior, ya sea con recursos propios o de las entidades públicas de redescuento como Bancoldex. Los créditos externos deben registrarse en el Banco de la República.

Tal vez el punto que ha despertado más resistencias es el depósito que hay que constituir por los préstamos externos recibidos (ojo, sólo los recibidos, no los otorgados). El polémico artículo 30 de la Resolución dice que para poder registrar un crédito externo de plazo inferior a 18 meses, previamente debe constituirse un depósito en el Banco de la República equivalente al 47% del préstamo. Los depósitos los constituyen quienes toman los préstamos, a través de los intermediarios del mercado cambiario. El Banco de la República expide un título en dólares llamado "Título en divisas por financiaciones" no negociable y con un vencimiento de 12 meses. A su vencimiento el Banco redime el título a la tasa representativa de mercado vigente a la fecha de redención. El título se puede vender antes al Banco de la República con un descuento del 13% a la tasa de cambio vigente el día de su emisión. Las entidades del sector público que reciban financiación externa también están obligadas a constituir el depósito.

Este depósito no se exigirá si el crédito es para financiar inversiones de colombianos en el exterior, si es para atender gastos personales a través de tarjetas de crédito, si los créditos tienen un plazo superior a 18 meses, o si se trata de créditos de Bancoldex. La idea de este depósito es igualar las condiciones de tasas de interés entre los intermediarios internos y externos.

Está permitido hacer prepagos de las obligaciones. Sigue existiendo ; una tasa de interés máxima para los empréstitos externos: 2.5 puntos por encima del prime o libor o la tasa de interés preferencial del país que otorga el préstamo. La tasa de mora no puede exceder en más de dos puntos a la anterior. Se permite colocar títulos en el exterior para conseguir financiación, previo el depósito y registro en el Banco de la República.



INVERSIONES Y CUEN TAS EN EL EXTERIOR



Las inversiones de capital colombiano en el exterior, o sea las inversiones en 5 empresas o activos muebles o inmuebles del exterior, deben en teoría canalizarse a través del mercado cambiario y registrarse en el Banco de la República. Las inversiones financieras, cuentas corrientes o la posesión de activos en el exterior pueden pagarse con divisas del mercado libre o del cambiario. Las inversiones en el exterior hay que registrarlas en el Banco de la República cuando superan los US$ 500.000. Ya no se requiere la autorización del Departamento Nacional de Planeación. El resultado es que la inversión de colombianos en el exterior libera completamente. Se puede hacer con divisas del mercado libre o cambiario pues en la práctica ¿cómo se puede medir la diferencia entre una inversión de portafolio en acciones y de una inversión accionaría en una compañía? Otra cosa es que haya que declarar estas inversiones para efectos de impuestos, pero eso es un problema de la Administración de Hacienda.

Las cuentas corrientes pueden ser utilizadas para cualquier cosa, menos para las operaciones que tienen que pasar por el mercado cambiario. Para estas operaciones está el mecanismo compensación. Los rendimientos de las cuentas libres pueden usarse con la misma libertad.



MECANISMO O CUENTA COMPENSACIÓN



El mecanismo compensación es la cuenta corriente en el exterior de los exportadores o de los importadores. Estas cuentas deben registrarse en el Banco de la República y mensualmente deben presentarse informes de sus movimientos. En ellas se pueden consignar divisas del mercado libre, mas no del mercado negro. Con esas divisas se pueden pagar importaciones, de manera que esta es una manera de pasar divisas del mercado libre (más baratas) para pagar importaciones. Los propietarios de estas cuentas pueden negociar divisas con otros propietarios de las mismas cuentas. Con estas cuentas se pueden hacer todo tipo de pagos, sean o no del mercado cambiario.

Con la sola consignación de las divisas de exportaciones en una cuenta compensación se considera efectuado el reintegro obligatorio de las exportaciones. El mecanismo compensación, tal como está concebido, marca un hito en legislación cambiaría. Con esta variante, los particulares tienen parte de las reservas internacionales, aminorando la presión monetaria. A través de estas cuentas, los límites entre los dos mercados se acaban. No es necesario traer físicamente los saldos al país. Estos pueden invertirse como a bien tenga el cuentahabiente, aunque debe informar sus movimientos al Banco de la República.



DERIVADOS Y OPERACIONES PESO DIVISAS



La Resolución 21 amplía las operaciones de cobertura y peso divisas que estaban permitidas con anterioridad. Dada la complejidad de este tipo de operaciones, en el próximo número de DINERO se publicará un artículo sobre el tema. Cabe anotar por el momento que se permiten operaciones de futuros para quienes en razón de sus negocios requieren cobertura. Los agentes autorizados para intermediar en estas operaciones son los intermediarios del mercado cambiario, los corredores de las bolsas de futuros del exterior y entidades financieras del exterior. Los instrumentos autorizados son contratos de futuros, contratos de entrega futura (forwards), permutas (swaps), contratos de opciones y caps (techos), floors (pisos) y collars (bandas). Los intermediarios del mercado cambiario sólo podrán hacer labores de intermediación.

Todos los colombianos podrán realizar contratos a futuro peso dólar con los intermediarios del mercado cambiario y las bolsas de valores del país. También los extranjeros no especuladores y las entidades públicas pueden realizar este tipo de operaciones. Se debe informar al Banco de la República sobre la realización de este tipo de contratos.



HIDROCARBUROS Y MINERÍA



Las empresas dedicadas a la explotación de hidrocarburos y minería continúan teniendo un régimen especial, aunque es cierto que cada vez el régimen común y el de minería se parecen más. El reintegro de divisas proveniente de ventas de petróleo hechas por empresas extranjeras no es obligatorio. Los ingresos de Ecopetrol sí deben ser traídos al país. Las empresas dedicadas a la explotación de gas natural, ferroníquel, carbón y uranio y las dedicadas exclusivamente a prestar servicios técnicos para la exploración y explotación de petróleo, tienen el mismo régimen que las petroleras. Esas empresas deben pagar directamente sus gastos en el exterior y no pueden adquirir divisas en el mercado cambiario. Las divisas que traigan al país para atender gastos en pesos deben canalizarse a través de este mercado.



ZONAS FRANCAS



Los industriales que estén instalados en zonas francas no están obligados a reintegrar las divisas recibidas en sus operaciones. Pueden adquirir o vender las divisas que requieran en el mercado cambiario. Las compras y ventas que realicen con residentes en el país podrán pagarse en pesos o divisas.



CERTICAMBIOS



El Banco de la República continúa emitiendo certificados de cambio con vencimiento de un año, aunque se espera que se marchiten en el curso de este año. En efecto, los certificados de cambio que se emiten en este momento están siendo utilizados en forma inmediata para pagar importaciones. El saldo de certificados que hay circulando ha disminuido drásticamente. En este momento no llegan a US$ 470 millones. Este saldo se va a ir redimiendo, y los nuevos certificados se están utilizando en forma inmediata, de manera que la predicción es que de aquí a fin de año los certicambios mueren de muerte natural y la JDBR lo único que haría sería enterrarlos. Mientras tanto, los exportadores que lleguen con sus dólares al Banco de la República seguirán recibiendo certicambios, que se venden en el mercado con un descuento máximo del 12.5% sobre la tasa de redención. El Banco de la República continuará publicando esta tasa mientras esté vigente el mecanismo.



CONTROL



El control de las operaciones de cambio es ex post, o sea posterior a las mismas. Con cada operación cambiaría hay que presentar una Declaración de Cambio, que es un formulario donde se consigna el monto, condiciones y características de las operaciones. El documento se debe conservar por dos años, y presentarlo a las autoridades cuando así lo requieran. El documento tiene las características suficientes para permitir iniciar investigaciones tributarias con base en el mismo.



Hay otras disposiciones que le facilitan la vida a los colombianos como el permiso de pagar tiquetes aéreos, tarjetas de crédito, fletes y primas de seguros directamente en dólares. La legislación respecto al comercio del oro no varía. Sigue libre la compra, venta, tenencia, importación y exportación de oro. Tampoco cambia la reglamentación respecto a la posición propia de los intermediarios del mercado cambiario. Por primera vez se permite la salida de pesos colombianos del territorio nacional a través de los intermediarios del mercado. Los colombianos pueden sacar hasta $1 millón del país.

La Resolución 21 tiene una gran trascendencia en la vida económica del país. Es la reafirmación de la apertura y la consagración de la libertad cambiaba en el país. La perspectiva de una bonanza externa por Cusiana fue el factor más importante en la determinación de liberar definitivamente el control de cambios y facilitar la salida de divisas. Gracias a Cusiana los colombianos por fin pueden tener cuentas en el exterior.
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