| 6/8/2006 12:00:00 AM

Lácteos

Mientras el mercado doméstico evoluciona, se consolida el poder de los grandes jugadores. Lo que ocurra con el TLC y las negociaciones con Venezuela y México definirán las exportaciones.

El sector lácteo maduró durante 2005 y así continuó en 2006. Se caracteriza por la competencia fuerte y de alto nivel. La carrera es por la calidad, la tecnificación y la concentración de poder de mercado. Las estrategias predominantes se basan en la explotación de nichos específicos, la diversificación de productos finales y el aprovechamiento máximo de los canales de comercialización nacionales y extranjeros.

Entre 2005 y 2006, el crecimiento en ventas de las 44 compañías más grandes fue del 17%. Es un sector con un alto grado de internacionalización. Multinacionales como Nestlé y Parmalat participan en él. Algarra, ahora del peruano Grupo Gloria, creció 37% en ventas. Dairy Partners Americas (DPA), una empresa con capital de Nestlé y Fonterra, que opera en Argentina, Brasil, Venezuela, Ecuador y ocupa la cuarta posición en Colombia. A su vez, Alpina, Alquería, Alival y Andina crecieron por encima del 10% y Freskaleche sorprendió con 28%.

"Este mercado es atractivo en términos de consumo doméstico", afirma Germán Serrano, secretario técnico del Consejo Nacional Lácteo (CNL). El anzuelo es que la leche siga siendo un bien básico de la canasta familiar. Es un sector oligopólico, puesto que entre 4 y 6 jugadores participan en más de la mitad de la producción de leche. En promedio, el resto de jugadores son pequeños y medianos. Catalina Vega, directora ejecutiva de Asoleche, sostiene que hoy se pueden identificar tres tipos de empresas. Primero, "hay un grupo de industrias que están ceñidas a la vanguardia de consumo y tienen tecnología mundial". Acá, las compañías nacionales generan productos con mayor valor agregado y tienen potencial exportador. Pueden apuntarles también a estratos socioeconómicos que buscan calidad. Después viene una industria mediana, con gran posicionamiento regional. Estas empresas se encuentran en procesos de reconversión tecnológica e implementación de normas de calidad. Sirve de ilustración el caso de Freskaleche, con un crecimiento en ventas del 28%, por su ingreso a la Costa Atlántica. Finalmente están las pequeñas, dedicadas al producto básico de la canasta familiar. Son aquellas que apuntan a los estratos más bajos y tienen que competir agresivamente vía precios. Pero son las que dominan dos tercios del mercado nacional de la leche líquida pasteurizada.

2005, para Colanta, no fue un buen año por la caída en los precios internacionales, las acusaciones pendientes sobre su administración y una nueva crisis en Venezuela, su principal destino exportador, abrieron interrogantes sobre su fortaleza financiera. Alpina continúa con la diversificación de productos, adquisición de nuevos canales de distribución y fortaleciendo su operación en Venezuela y Ecuador. Alquería acaba de salir de la Ley 550, compró Productos Lácteos Andina y este año le apostó a la emisión de bonos ordinarios por $50.000 millones. Con 6 plantas en el territorio nacional, todavía no es clara la estrategia de Parmalat, por lo que puede dar grandes sorpresas a lo largo del año. Nestlé seguirá yendo a todos los estratos manejando el concepto de productos saludables y nutritivos. Por su parte, se espera que el Grupo Gloria avance, después de la compra de Algarra, y que amplíe su portafolio más allá de los lácteos.

Las mayores barreras para entrar a mercados foráneos son de carácter no arancelario. El cumplimiento de normas sanitarias y fitosanitarias y el aseguramiento de la calidad son requerimientos definitivos. En febrero de 2006 se expidió el decreto 616, que incluye el reglamento técnico que debe cumplir la leche en el país. Se trata de una primera aproximación para alcanzar el acceso real a mercados internacionales.

Los destinos clave son Venezuela y México. El primero es un mercado natural, al que Bolivia y Argentina ya vienen penetrando con la leche en polvo, y no se debe descuidar. El segundo tiene una condición de estacionalidad, pero dada su demanda, podría ser incluso más interesante que Estados Unidos para Colombia.

En el TLC, la barrera más importante de Estados Unidos es la PMO, una ordenanza dirigida a cualquier país que le exporte una serie de productos lácteos. Esto no le representa mayor problema a Colombia en cuanto a quesos, avenas y ciertos dulces, como arequipe. Pero para cumplir estas disposiciones, Colombia tendría que revisar el esquema de rotulado. Una vez superados estos obstáculos, la estrategia sería explotar el "consumo nostálgico" del inmigrante latino a Estados Unidos, con quesos típicamente latinos, ciertas bebidas lácteas, avenas, mezclas de yogur con jugos de frutas, y suero lácteo, entre otros.

La competencia en la región proviene de Perú, Argentina, Costa Rica y Uruguay. "Si tuvieran una ventaja arancelaria, los países del sur del continente serían fuertes competidores", afirma Orlando Jiménez, gerente general de Alquería.
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