| 6/10/2005 12:00:00 AM

Lácteos

Colombia es un productor cada vez más importante de lácteos. Las empresas están enfocadas en consolidarse en nuevos nichos del mercado interno y aprovechar el mercado internacional.

La producción lechera en Colombia, que venía creciendo a altas tasas los últimos años, se estancó en 2004. Mientras entre 1990 y 2003 había pasado de 3,9 millones de litros de leche a 5,9, con tasas de crecimiento en algunos años superiores a 5% anual, en 2004 solo creció 0,7%. Aunque parte de este frenazo en la producción se debió a dificultades climáticas, el mercado interno está acercándose a un punto temporal de saturación. Por eso, las empresas se están enfocando en el desarrollo de nuevos nichos de mercado, y en aprovechar las oportunidades en el exterior.



Mercados nuevos

El aumento de la ganadería en Colombia se debe, en gran medida, a que el sector absorbió la inversión que anteriormente se dedicaba a otras actividades agropecuarias. En su informe sobre cadenas productivas, el Departamento Nacional de Planeación (DNP) señala que "la falta de rentabilidad de algunos sectores de la agricultura generó incrementos en el número de productores de leche".

El consecuente aumento en la producción tuvo como destino el mercado local. "En la década pasada, el mercado local jaló la producción, pero llegó un momento en que se saturó", explica Gustavo Castro, asesor internacional de Colanta. Ya en 2003, el nivel de autoabastecimiento en el sector era de 98%, según cálculos del DNP. Por eso, la búsqueda de nuevos mercados es el tema central del sector. El consumo per cápita de leche en Colombia está lejos de los 170 litros anuales recomendados por la Organización de la Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO. Mientras el ingreso de los colombianos no aumente, sería iluso pensar que se llegue a este nivel. Sin embargo, hay segmentos del mercado en crecimiento y las empresas se los disputan con estrategias cada vez más innovadoras. Dos de estos segmentos son el de los productos funcionales y el de los consumidores de menores ingresos.

Los productos funcionales son los que, además de ofrecer un alto valor nutricional, mejoran una o varias funciones del organismo. Este segmento está en pleno crecimiento. Alpina planea que en 2010 el 50% de su portafolio sea de este tipo de productos, lo cual requiere esfuerzos en mercadeo, investigación y desarrollo con el fin de innovar en productos para estos nichos.

Otro segmento que crece es el de la leche deslactosada. Según Roberto Guzmao, gerente de mercadeo de Parmalat, el 25% de la población no tolera la lactosa. El segmento de leche de larga vida también está creciendo. Alquería está en el grupo de las 10 primeras empresas del sector en el ranking de Dinero, en gran medida gracias a su trabajo en este segmento, enfocado especialmente al mercado de Bogotá.

Entre los consumidores de menores ingresos, también hay una importante ofensiva de las empresas. Alpina, que tradicionalmente estaba dedicada a segmentos de ingresos altos, incursionó en el mercado de la leche en bolsa, un producto de menor precio.

Por último, un asunto en la agenda de los lecheros para mejorar las condiciones del mercado interno es la lucha contra la informalidad. Para los empresarios del sector, el volumen de leche que no cumple los estándares de calidad es demasiado alto; "en Colombia hay unas 300 marcas de leche pasteurizada, de estas solo el 20% son aptas para el consumo humano, el 73% no lo es", explica Jenaro Pérez, presidente de Colanta. Este aspecto es importante también para acceder a otros países.



Las exportaciones

Colombia es cada vez más competitiva en lácteos. En algunas regiones, como la de San Pedro, Antioquia, la productividad alcanza niveles tan altos como en los países más avanzados en estos productos. Además, la variedad que se está desarrollando en Colombia puede representar una ventaja en el mercado internacional. Por eso, el sector mira cada vez más hacia afuera. Hay grandes oportunidades en México y, con el TLC, se espera que las haya en el estadounidense; Venezuela también es un destino importante.

México es altamente deficitario en lácteos. Recientemente, un grupo de empresas colombianas fue inspeccionado para ingresar sus productos a ese país. "Ya logramos la apertura del mercado mexicano en el tema sanitario, pues fueron aprobadas 13 empresas con 17 plantas. Estamos revisando el tema arancelario, pero ya tenemos posibilidades en bebidas acidificadas -yogures y kumis-, sorbetes, avenas y algunos quesos. Si nos quitan el arancel, podríamos llegar con leche en polvo, quesos frescos y quesos maduros", explica Germán Serrano, secretario técnico del Consejo Nacional Lácteo.

Por otra parte, frente al TLC con Estados Unidos, a Colombia se le pueden abrir posibilidades interesantes en productos de alto valor agregado, como quesos maduros y frescos, bebidas lácteas con frutas tropicales, y avena, pero también hay amenazas en los quesos análogos (como el de soya), que puede ser sustituto del queso tradicional en muchos procesos industriales, en leche en polvo -que baja de precio cuando está próxima a vencerse-, y en lactosueros, que pueden desplazar la leche líquida. Estas dos últimas amenazas pueden reducirse con buenas prácticas aduaneras y de control de calidad.

Incluso sin TLC, Colanta ha introducido quesos frescos en el mercado estadounidense. En la medida en que estas oportunidades se vuelvan más importantes con el tratado, sería necesario reconvertir el sector lácteo colombiano, para lograr mayores economías de escala, y focalizar la producción en los renglones en los que cada empresa es más competitiva. Como explica Germán Serrano, "debe haber mayor especialización y focalización; las regiones altas con un clima más fresco son aptas para productos como quesos maduros, mientras que las regiones de clima más cálido, como la Costa Caribe, se prestan más para otros procesos como la pulverización de leche".

Por otra parte, un mercado natural para los lecheros colombianos es Venezuela. La cercanía geográfica y la necesidad de ese país por importar leche ha significado oportunidades para los lecheros colombianos.



Las movidas del año

Dos eventos modificaron el panorama empresarial del sector: la compra de Algarra por parte del grupo peruano Gloria, que es un jugador cada vez más importante del mercado latinoamericano, y la compra de Cicolac, planta que procesa leche en polvo, por parte del Dairy Product Association.

Parmalat también está llevando a cabo una campaña agresiva, con el fin de capitalizar su nombre y refrescar la marca entre los colombianos. La inversión es de cerca de $2.000 millones. Los resultados financieros de 2004 se vieron afectados por el castigo de su cartera por exportaciones a filiales que están en delicadas condiciones financieras.

En conclusión, el dinamismo empresarial del sector lácteo y su impacto en el bienestar de los colombianos lo hacen cada vez más estratégico para el país.
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