La revolución educativa en marcha

| 6/23/2000 12:00:00 AM

La revolución educativa en marcha

Los buenos resultados de la Escuela Nueva en las zonas rurales, de la educación básica en Bogotá y de muchísimos buenos maestros en todo el país están transformando la enseñanza en Colombia. ¡Y pueden ser la mejor apuesta de futuro!

Jackeline Cruz, Cecilia María Vélez y Vicky Colbert tienen una pasión en común. Revolucionar la educación. Jackeline, la Gran Maestra del Premio Compartir, transformó su método de enseñanza de matemáticas y logró que sus estudiantes se apropiaran de la materia y tuvieran un desempeño extraordinario. Cecilia María impulsó la Secretaría de Educación de Bogotá hacia resultados, con los mayores logros en cobertura y calidad de la educación en 50 años. Vicky ha sido la gestora y principal abanderada de la Escuela Nueva, un modelo educativo desarrollado en Colombia que hoy, para sorpresa de muchos, no solo tiene el apoyo de todos los organismos internacionales (Unesco, Unicef, BID, Banco Mundial, OEA y AID) sino que está siendo buscado por todos los países latinoamericanos y muchos asiáticos para adoptarlo.

Pero Jackeline, Cecilia María y Vicky no son las únicas que están promoviendo una revolución silenciosa para mejorar la educación en el país. Junto a ellas hay una explosión de iniciativas en Colombia sin par en América Latina. Entre los 2.720 educadores que se presentaron al premio Compartir al Maestro hay muchas experiencias de talla mundial. Sobresalen las redes de educadores que se han formado en el país para intercambiar experiencias y capacitación. Y hay grandes logros en las iniciativas locales de muchos municipios que han asumido la responsabilidad de la educación; y en las de muchas fundaciones empresariales que ponen todo su empeño en el tema.



Estas iniciativas buscan superar las fallas en el sistema educativo y dar alternativas de progreso a maestros y alumnos. Estos educadores, líderes o empresarios no bajaron la cabeza cuando, hace unos años, los muchachos obtuvieron el penúltimo puesto en el Estudio Internacional de Matemáticas y Ciencias. Por el contrario, ese duro golpe los motivó para revertir la tendencia en sus comunidades y asegurar un mejor proceso de enseñanza-aprendizaje, que les brinde posibilidades de progreso a la gente y a todo el país.



La Escuela Nueva



Vicky Colbert de Arboleda puso en marcha hace 25 años un proyecto experimental que transformó el aprendizaje, la formación de docentes, la democracia local y la relación con la comunidad: la Escuela Nueva. Esta revolución empezó como un proyecto local que se expandió por todo el país y que hoy es un modelo de exportación. Unesco y Unicef la han considerado como una de las tres principales innovaciones educativas del siglo en América Latina y la han recomendado como el modelo para la educación rural en el resto del mundo en el siglo XXI.



De hecho, Colombia obtuvo los mejores resultados en la escuela rural en América Latina (después de Cuba), de acuerdo con el primer Estudio Internacional Comparativo del Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación que la Unesco acaba de publicar (http:ns.unesco.cl/lab/).



La opinión de los expertos es contundente. Los logros de Colombia en este campo se deben a la Escuela Nueva, una innovación pedagógica basada en el aprendizaje activo, personalizado y cooperativo de los alumnos, que se implantó en la zona cafetera en los 70 y hoy llega a 14.000 de las 18.000 escuelas rurales del país.



El estudio de la Unesco se concentró en medir qué aprenden los alumnos y cómo afecta sus competencias en los campos de lenguaje (comprensión lectora, práctica metalingüística y producción de textos) y matemáticas (aritmética, geometría, interpretación de gráficas, reconocimiento de patrones, manejo de probabilidades y establecimiento de relaciones entre datos) para niños de 3º y 4º de primaria.



Los resultados sobre Colombia, que ilustran las gráficas, son sorprendentes. La calidad de la educación para los niños es similar al promedio de América Latina. Sin embargo, si se miran con cuidado estos datos, se encuentra que en Colombia la calidad de la escuela rural supera a la urbana. Y los resultados de la primera son los que suben el promedio de la educación en nuestro país.



Es más, aparte de Cuba, Colombia tiene los mejores resultados de escuela rural en América Latina. Lo destacado de la calidad de la educación rural colombiana son las matemáticas: aunque Argentina y Brasil tienen mejor puntaje en el lenguaje, Colombia supera a todos los países (excepto Cuba) en los logros en matemáticas.



Inspirada en el movimiento planteado por María Montessori y John Dewey que rompió la educación tradicional, pasiva, memorística y autoritaria y propuso conceptos pedagógicos progresistas, la Escuela Nueva ha logrado transformar la educación rural. Rompe los esquemas de la educación tradicional, pues utiliza metodologías activas enfocadas en "aprender haciendo" y en aprender a partir de la solución de problemas del entorno cotidiano. Se centra en el estudiante; un estudiante que se relaciona con su comunidad y su entorno. Se hace especial énfasis en la creación de valores y en la formación de ciudadanos. Así se tiene un gobierno escolar que ha generado un notable incremento de la participación estudiantil.



El diseño curricular en Escuela Nueva incluye el aprendizaje mediante guías que hacen énfasis en el trabajo en grupo, la activa participación de los padres, los profesores y la comunidad. Un eje importantísimo es la relación entre el alumno y el maestro. Este último actúa como facilitador y orientador del proceso de aprendizaje de cada niño.



Vicky coordinó este programa durante 8 años y hoy, desde su trabajo en Unicef y en la Fundación Volvamos a la Gente, ha logrado difundirlo por todo el mundo. La Escuela Nueva ha recibido delegaciones de todos los países de América Latina y de China, Egipto, Eritrea, Filipinas, India e Irán. Ya se han iniciado experiencias piloto en 10 países de América Latina, sus materiales docentes han sido traducidos al Inglés, al Portugués y al Arabe y han inspirado reformas educativas en Paraguay, Panamá, Chile...



Una vez se conoce esta apasionante historia educativa desde abajo --que no se menciona por ejemplo en los dos últimos planes de Desarrollo-- los resultados de calidad dejan de sorprender.



Bogotá y su revolución educativa



Mientras la Escuela Nueva representa un cambio en el modelo pedagógico en las zonas rurales, Cecilia María Vélez decidió enfrentar las falencias del sistema escolar bogotano con un sistema de gestión administrativo y financiero en la Secretaría de Educación y en las escuelas basado en información, recursos y resultados, que ha producido un aumento sin precedentes en los niveles de cobertura y de calidad de las escuelas distritales.



Las cifras lo dicen todo. En tres años, Bogotá logró ampliar en 140.000 los cupos de educación distrital y para el 2001 se podrán crear 45.000 cupos nuevos. También se puso en marcha un proceso de mejoramiento de calidad, basado en la reconstrucción de 686 colegios, en la mejor dotación de textos y materiales, en la creación de una red de bibliotecas públicas, en la dotación de computadores y puesta en red de todas las instituciones educativas; y, por primera vez, en la evaluación de las competencias básicas de todos los estudiantes de la ciudad.



¿Cómo fue posible alcanzar estos logros? Gracias a la decisión política del alcalde Enrique Peñalosa y a una gestión orientada a resultados, en la cual la cobertura y la calidad son prioritarios. Y, en forma paralela, a la utilización intensiva de la información para guiar las acciones y la asignación de recursos. Al tener un inventario exacto de profesores, salarios, niños matriculados, estado de la infraestructura física y requerimientos de material didáctico, se lograron decisiones más eficaces y relevantes.



De los 140.000 nuevos cupos, 80.000 se crearon simplemente racionalizando recursos. La utilización masiva del transporte de los niños permitió, transitoriamente, utilizar al máximo la capacidad instalada de los colegios, mientras que la capacitación de maestros mejoró su impacto. Una de las innovaciones organizacionales que mayor efecto tendrá es el sistema de concesiones para colegios en los estratos más pobres. Tras construir colegios con las mejores dotaciones posibles, se otorga su administración a colegios privados que obtienen niveles de superior y muy superior en el Icfes. Al concesionario se le paga una beca anual de $1 millón por niño atendido, que cubre una canasta educativa técnicamente diseñada. De los 51 colegios proyectados, ya se han entregado 16 y otros 30 se entregarán antes de diciembre, para lograr 45.000 nuevos cupos el año entrante.



La transformación del sistema educativo se complementó con un programa de bibliotecas públicas. En los principales parques se construirán cuatro megabibliotecas con 150.000 volúmenes y cinco bibliotecas locales de menor tamaño en otras zonas. Las bibliotecas, que estarán conectadas en red y con la Luis Angel Arango, serán administradas por una fundación privada promovida por la Cámara de Comercio.



Pero tal vez una de las mejores obras de la Secretaría es la puesta en marcha de un sistema de evaluación de resultados de la educación. Diseñado científicamente por la Universidad Nacional, se realizaron pruebas en lenguaje, ciencias y matemáticas a todos los colegios de Bogotá. Los resultados permitieron comparar la enseñanza de las competencias básicas entre las escuelas de la ciudad. Al tiempo que se ha establecido un benchmark para el progreso futuro, las pruebas sirvieron para poner en marcha un programa de atención especial a los 100 colegios con resultados menos buenos. Así se creó un sistema de "padrinos", en el que las universidades los acompañan y los ayudan a superar sus puntos más débiles.



Los impresionantes logros numéricos de la Secretaría de Educación prueban que, sin duda, la buena gerencia aplicada a la educación paga con creces. Con 32.000 funcionarios, la Secretaría de Educación puede ser la empresa más grande del país. Cecilia María Vélez, la mejor secretaria de muchas décadas, ha demostrado con hechos que el cambio es posible.



Arriba las matemáticas



Al igual que Vicky, Jackeline ha puesto en marcha la transformación del sistema educativo. Al igual que Cecilia María, introdujo cambios en la gestión. Y al igual que muchos colombianos, piensa que la calidad de la educación es uno de los principales problemas del país urbano y que las matemáticas cumplen un papel importante en la sociedad. Lo especial de Jackeline Cruz es que no se quedó en disertaciones sobre el tema, sino que, desde su condición de maestra de matemáticas de 10 y 11 grado en un colegio distrital, ha hecho mucho por cambiar las cosas.



Es un hecho que una de las asignaturas que mayor intimidación genera es matemáticas. Y eso se ve en los resultados de las pruebas. La evaluación de competencias básicas del Distrito corroboró los resultados internacionales sobre la debilidad de la escuela urbana en Colombia y encontró que la nota en matemáticas es de 2,1 sobre 5.



Y no precisamente porque los estudiantes no conozcan las operaciones básicas, sino porque no saben resolver problemas.



Jackeline está poniendo su granito de arena para hacer de las matemáticas algo útil y comprensible. Luego de su participación los cursos del programa Una Empresa Docente de la Universidad de los Andes, los resultados de su gestión se empezaron a ver gracias a "Durmiendo con el fantasma", una iniciativa para transformar la enseñanza de las matemáticas y para lograr que los estudiantes se apropien de esta materia y le den en su sociedad la importancia que se merece. Jackeline ha logrado que sus alumnos del Centro Educativo Distrital Miguel Antonio Caro en Bogotá, lean, escriban y se comuniquen en lenguaje matemático, que se sientan seguros con la materia y que sepan expresar las dificultades que tienen con ella. El impacto en el aprendizaje de matemáticas en este colegio ha sido total. Su profesionalismo la hizo acreedora al primer puesto del premio Compartir al Maestro, y junto con los otros ganadores se convirtió en la imagen del tipo de docentes que necesita el país: creativos, proactivos, investigadores, buenos estudiantes, y que se preocupen por llegarles a sus alumnos.



¿Y entonces?



Las innovaciones pedagógicas de la Escuela Nueva, la modernización gerencial de la Secretaría de Educación y la ganadora del Premio Compartir tienen todos tras de sí una explosión de iniciativas locales que se han venido gestando en la educación colombiana en los últimos años.



Los maestros ganadores del Premio Compartir, escogidos tras una ardua selección entre 2.720 candidatos indican una enorme capacidad de innovación y liderazgo en los educadores colombianos, que luchan a su manera por hacerle contrapeso a la pésima opinión sobre la educación pública en Colombia. En todos los departamentos del país se encontraron ejemplos para destacar, en la educación preescolar, en la enseñanza de las matemáticas y el lenguaje, en la educación de ciencias, en la recuperación de la cultura y el folclor. Los síntomas que hemos encontrado en el sistema educativo colombiano pueden ser la señal de que algo grande está comenzando a pasar. En las encuestas internacionales, la familia colombiana ha identificado a la educación de calidad, con más fuerza que cualquier otra en el continente, como el principal instrumento para construir su futuro. Y se muestra más ansiosa que ninguna otra por recibirla. Colombia hizo en las dos últimas décadas uno de los mayores esfuerzos financieros entre todos los países del mundo por movilizar recursos hacia la educación. Y en medio de ese esfuerzo se ha ido gestando una apreciación de la necesidad de gerenciar mejor esos recursos y aplicarlos con mayores modelos pedagógicos. La innovación de la Escuela Nueva y la gerencia de la Secretaría de Bogotá pueden estar ya entre las mejores prácticas del mundo. Así como, según José Bernardo Toro, un colombiano recién repatriado y una autoridad mundial en educación, los mejores profesores colombianos ya están entre los mejores del mundo.



Las empresas colombianas necesitan también trabajadores con mayores habilidades básicas y más capacitados para enfrentar la globalización. La sociedad colombiana necesita colombianos más educados, más capaces de resolver problemas, de cooperar y de vivir en comunidad. La educación juega un papel clave en el futuro del país. Hay sentido de urgencia sobre la necesidad de transformar la educación colombiana. Pero las transformaciones no se hacen de la noche a la mañana. En la educación colombiana hay ya un fermento para el gran salto adelante. La iniciativa está creciendo desde abajo. Los maestros están innovando cada vez más y compartiendo sus experiencias e investigaciones. Las fundaciones empresariales están encontrando en la educación el mejor norte de acción. Las autoridades locales están descubriendo en la buena educación uno de sus logros más apreciados. Si el sistema político se atreviera a nombrar a los mejores en los cargos directivos y los dejara estables hasta que logren sus metas, ¿no será que el salto a la calidad se adelantaría?





La mejor enseñanza

La escuela rural colombiana no solo es mejor que la urbana, sino que Colombia tiene los mejores resultados de escuela rural en América Latina después de Cuba, según el más reciente informe de la Unesco. Matemáticas, el área fuerte.

Este sorprendente resultado se atribuye a la Escuela Nueva, método pedagógico basado en el aprendizaje activo, personalizado y cooperativo de los alumnos, que se implantó en la zona cafetera en los 70 y hoy llega a 14.000 de las 18.000 escuelas rurales del país.

Modelo para replicar



Gracias a un modelo de gestión orientado a los resultados, la Secretaría de Educación de Bogotá logró en tres años ampliar en 140.000 los cupos de educación distrital, de los cuales 80.000 se crearon simplemente al racionalizar recursos.

La concesión de colegios, la descentralización de la biblioteca pública y la posibilidad de hacer un benchmark gracias a una evaluación de competencias básicas en los colegios, así como tener un inventario claro de recursos físicos y humanos en el Distrito, son herramientas fundamentales en la estrategia de la Secretaría.
Publicidad

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.