| 10/1/1995 12:00:00 AM

La marrana

El IFI se ha convertido en la caja menor del gobierno para comprar apoyo político.

Un día a Sabas Pretelt, presidente de Fenalco, le dio un berrinche.

Quería renegociar con los sistemas de tarjetas de crédito las comisiones que cobraban a los establecimientos comerciales por las transacciones. Sus intentos no dieron ningún resultado. Entonces Sabas decidió comprar un banco.

En ese momento Víctor Perlrnan y su socios estaban buscando cliente para el Banco Caldas, una entidad con accidentado pasado e incierto futuro. Tenía vencida el 16.8% de la cartera. Sus indicadores de desempeño eran los peores del sistema. Consistentemente el Banco de Caldas se colocaba en los últimos lugares del ranking de desempeño financiero de DINERO.

A junio de 1994 arrojaba pérdidas por $2.716 millones, la cartera era la más deteriorada del sistema y el patrimonio era de $18.973 millones. Normalmente, un banco se vende por (los veces su valor patrimonial, cuando tiene grandes ventajas comparativas como sistemas muy avanzados o excelente clientela. Este no era el caso del Banco Caldas.

No obstante, Sabas negoció el banco en $52.000 millones (US$55 millones) o sea por 2.7 veces el valor patrimonial. Bancos excelentes como Bancoquia, Bogotá y BIC valen en bolsa 0.72, 1.86 y 2.3 veces su valor patrimonial, respectivamente. Es evidente que el banco se vendió por mucho más cíe lo que valía. Se rumora que Byron López se craneó la operación.

La financiación y compra del banco se hizo con la asesoría, intermediación y financiación del grupo

Ganadero. Corfigan hizo la labor de banca de inversión, Corregan intermedió en la compra de las acciones, el Banco Ganadero Panamá otorgó un préstamo por US$55 millones a cinco años, garantizado con una fiducia del 94.5% de las acciones del Banco Nacional del Cornercio, -como pasó a llarnarse el banco--, manejada por Fidugan. Aquí se presenta la primera duda. Un crédito (le US$55 millones está garantizado por acciones que realmente valen US$21 millones, (le acuerdo con el valor patrimonial del banco. Corfigan, a pesar de que era el banquero de inversión, no hizo una valoración del banco ni un cuaderno (le ventas, porque según ellos "era una oferta de compra, no de venta". Se deduce que Sabas Pretelt negoció directamente con los dueños del banco, independientemente de la asesoría que se prestó.

pesar de que el nuevo presidente del banco, René Cavanzo, está implementando reformas que van en el sentido correcto, el hueco es demasiado grande. A diciembre de 1994 las pérdidas fueron de $7.054 millones y a junio de este año ya llegaban a $5.779 millones, frente a las cuales las utilidades aparentemente registradas en agosto de $166 millones son una migaja. La crítica situación del banco ha obligado a hacer sucesivas capitalizaciones por $8.500 millones.

Pero el problema no es sólo este. Fenalco consiguió el préstamo

con el Banco Ganadero Panamá para comprar el banco y vendérselo a su vez a los comerciantes. Estos adquieren acciones del banco pagando 30% de contado y con 70% de financiación, a través de la subrogación del crédito del Ganadero Panamá. Las acciones, que pertenecen a la fiducia Fenalco-BNC, se traspasan a los comerciantes en la medida que éstos las van comprando.

El problema es que las acciones no se han podido colocar entre los comerciantes, que lógicamente quieren saber qué están comprando, pero por ningún lado aparece la valoración del banco hecha por un profesional. Diferentes fuentes afirman que se ha colocado entre el 30% y el 47% de las acciones entre los comerciantes. Ello ha ocasionado problemas para Fenalco en el cumplimiento del servicio de la deu-

da con el Ganadero Panamá, que es lo que pasa siempre cuando se compra algo con plata prestada. s aquí donde hace su aparición el IFI. Fenalco obtuvo un crédito por $20.000 millones del IFI para refinanciar su deuda, bajo una curiosa figura que combina el underwriting y una venta con pacto de recompra (repo). El IFI compra el 28% del BNC, que vale en libros $6.213 millones, por $20.000 millones. A junio de este año el patrimonio total del BNC era de $22.191 millones.

La compra se hace por dos años, durante los cuales el IFI hace el mejor esfuerzo por colocar las acciones entre los comerciantes (underwriting). Si las vende con utilidad sobre el precio de compra, se queda con la diferencia. Las acciones que no logre vender las revende a los dos años a la fiducia y cobra una tasa de interés de DTF+3. Aquí ya hay más dudas:

1. ¿Qué hace el IFI rescatando bancos? ¿Es que después de la captura de Juan Manuel Avella se convirtió en el nuevo Fogafin?

2. El IFI quiere decir Instituto de Foinento Industrial. Tan es así, que el IFI sólo puede prestarle a los comerciantes que han sido damnificados por ataques terroristas. En esta operación está refinanciando a los comerciantes en general. Es entendible que en el gobierno Gaviria no hubiera crédito dirigido. Pero, ¿en el tiempo de la gente? Como dice Abdón Espinosa, el IFI es para los industriales.

3. Se están comprando acciones a un precio superior a su verdadero valor. A junio de este año el valor patrimonial de la acción era de $4.30, cuando el valor en bolsa y el que le cobran a los comerciantes es de $20. La sobrevaloración es del 465%. El IFI está comprando acciones por 4.6 veces su precio. ¿Fidugan y el Banco Ganadero Panamá no se han

hecho esta reflexión?

4. Ello lleva a que los préstamos y el repo estén subgarantizados. Con $6.000 millones de desembolso inicial se capitalizará al banco, emitiendo nuevas acciones. Los $14.000 millones restantes compran acciones que están en la fiducia. Ello significa que se liberarán acciones, desmejorando la garantía del prestamo inicial del Ganadero Panamá, garantía que de por sí ya está sobrevalorada. Además las acciones dadas en garantía están sobrevaloradas, como ya se dijo.

La conclusión de este episodio es que el papel del IFI se ha convertido en comprador de apoyo político para el gobierno. Desde que a Fenalco le aprobaron el crédito, Sabas Pretelt se convirtió en uno de los irrestrictos del presidente Samper, lideranclo las reuniones en Palacio y oponiéndose demasiado pasito al aumento del IVA.

i el crédito a Fenalco-BNC tiene tal vez sentido político, hay otra operación del IFI que no tiene sentido ni económico ni político. Con bombos y platillos el instituto anunció la contratación de un crédito sindicado por US$75 millones con el Banco Santander de España. El crédito se contrató a labor+2.20, a cinco años, sin garantía de la nación, por lo que no tuvo que pasar por Conpes ni por Comisión Interparlamentaria. Contó con la aprobación de la Dirección de Crédito Público del Ministerio de Hacienda.

Pero lo que no publicó Carlos Wolff en su aviso de una página de El Tiempo anunciando la sindicación, es que de esos US$75 millones, US$50 millones son un crédito para Bancol, la sociedad de la familia Gilinski que compró el Banco de Colombia. El crédito es a cinco años, a una tasa de labor+6, con garantía de acciones del Banco de Colombia.

Bancol utilizará el crédito para pagarle US$50 millones al banco holandés ING, que era un crédito puente para adquirir el banco en el

momento de su privatización. Daclo que ha habido clificultades en los mercados internacionales para colocar los ADR's que reemplazarían la financiación puente del ING, el IFI entra a reemplazarlo. ¿Qué hace el gobierno colombiano cubriendo el riesgo que asumió un banco extranjero como el ING? El Banco de Colombia se privatizó, pero los compradores se están financiando con recursos del gobierno. Es una reoficialización por la puerta de atrás.

Cuando una entidad pública hace un préstamo al sector real que comprometa más del 10% de su patrimonio, éste debe pasar por Conpes. Evidentemente este préstamo

sobrepasa el límite, -el patrimonio del IFI a junio era de $316.649 millones-. No obstante, el crédito no pasó por Conpes porque se otorgó a una entidad financiera, entonces "no es necesario este trámite" manifestó un funcionario del gobierno. Este crédito representa además el 8'% de la cartera total del IFI. Es tal vez el crédito más alto otorgado dentro del sector financiero colombiano. ¿Qué favor está pagando el IFI?

Ante tanta largueza, Acerías Paz del Río está reconsiderando aumentar su solicitud de un crédito por $15.000 millones, de los cuales le aprobaron sólo la mitad con la condición de que los accionistas capitalizaran la otra mitad. ¿Tendrá un tinte político esta discriminación?

E l hecho cierto es que, ante la debilidad del gobierno, se está utilizando a una entidad que se logró sanear en los años anteriores, para comprar apoyo político. El punto no es si las operaciones son o no legales, porque lo son, aunque que(la la duda de la valoración de las garantías. Pero el país ya había dejado atrás la idea de que el gobierno debe rescatar a todo empresario en problemas, con el cito riesgo de que sean los contribuyentes quienes, en un futuro no muy lejano, terminen pagando los errores. Amigo empresario, banquero, comerciante, aproveche, antes que a la marrana se le acabe la plata.
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