| 2/16/2006 12:00:00 AM

La jugada Olímpica

Sin mucho ruido, Olímpica ha consolidado su plan de expansión, mientras sus bonos aumentan a calificación a AAA. ¿Para dónde va el mayor minorista con capital 100% colombiano?

Cachacal, en Barranquilla, es una zona de camiones y empresas de transporte, donde el tránsito es difícil y las calles son un hervidero de carros de propiedad de pequeños empresarios que esperan su siguiente encargo. Nadie se imaginaría que allí están las oficinas centrales de una de las empresas más grandes de Colombia. Pero así es. En un edificio de esquina, que no tiene pretensiones frente a los demás de la calle, funcionan los cuarteles centrales de Supertiendas y Droguerías Olímpica. Antes que un centro corporativo, parece, desde el exterior, una bodega. El mensaje de austeridad y orden es evidente para cualquier visitante y revela la cultura que domina todas las actividades de la compañía. Hay comodidad, pero no lujos, como en sus almacenes. Las oficinas están ahí desde que empezó a crecer el negocio y no hay planes para cambiarlas.

El mantenimiento de un bajo perfil es parte esencial de esa manera de hacer las cosas. Antonio Char, hijo de uno de los fundadores, es presidente de la empresa desde hace poco más de 6 años. Su resistencia a figurar en medios de comunicación o a dar declaraciones a los periodistas es famosa en Barranquilla. Sin embargo, en tiempos recientes ha tenido que asumir esta obligación, porque Olímpica está en el centro de las miradas.

Entre las grandes cadenas de comercio minorista en Colombia, Olímpica se destaca por sus buenos resultados financieros, su foco en estratos medios y su cubrimiento geográfico. La calificadora de riesgo BRC Investor Services acaba de elevar a AAA la calificación sobre los bonos ordinarios de la compañía. Por su parte, la noticia que se reveló hace un par de semanas, acerca de las conversaciones informales que algunos accionistas de Olímpica han sostenido con Carulla para la realización de una alianza, desató un torbellino de rumores en torno a la empresa. La revelación antes de tiempo probablemente puso fin a este proceso, pero despertó nuevas expectativas sobre el papel que jugará esta compañía en la competencia entre las cadenas de comercio.

Char preferiría no tener que hablar de muchos de estos temas, e incluso puso como condición para hacer una entrevista con Dinero que no se tocara el asunto de la posible relación con Carulla. Sin embargo, él sabe que está en el centro de las miradas. Char reconoce que la competencia es cada día más dura y da un mensaje de continuidad, pues Olímpica se mantendrá en un constante esfuerzo por mejorar su operación. "Olímpica ha venido fortaleciendo su participación en el mercado. En los últimos cinco años, sus ventas han crecido muy por encima de la inflación. Eso le da una posición estable", señala.

Olímpica es un jugador sorprendente. Es el único de los cuatro principales minoristas del país que se mantiene con capital totalmente nacional. De acuerdo con las predicciones que se hacían en la década pasada, cualquier cadena que no contara con un aliado extranjero que aportara músculo financiero y know how para afrontar una competencia feroz y unos márgenes cada vez más bajos, en este momento ya debería estar derrotada. Sin embargo, Olímpica se mantiene. La pregunta es si esa estabilidad durará un tiempo más, o si el crecimiento de las demás cadenas la obligará a cambiar de estrategia para no convertirse en un jugador marginal.

El modelo El bajo perfil de Olímpica hace que su expansión no haya tenido el despliegue de sus competidores, entre otras razones porque se ha hecho con crecimiento orgánico y compra de pequeñas cadenas. Antes de que se produjeran los grandes movimientos en el comercio, Olímpica era la tercera cadena del país. Con la fusión de Éxito y Cadenalco, y su alianza con la francesa Casino, la diferencia en ventas se convirtió en una gran brecha. Luego, cuando ocurrió la fusión entre Carulla y Vivero (con el inversionista de capital NewBridge Andean Partners), Olímpica mantuvo el tercer lugar en el ranking, aunque con ventas muy cercanas al segundo puesto.

En 2005, Carrefour vendió en Colombia $1,69 billones, lo que la eleva, por poco, al tercer lugar en ventas. Está después de Éxito, que vendió 1.197 millones de euros, unos $3,45 billones, según el reporte mundial de Casino, y de Carulla Vivero, que estima terminar el año con $2 billones. Olímpica, con $1,63 billones en ventas, queda en el cuarto lugar.

En principio, lograr un tamaño cada vez mayor decidirá la suerte de los grandes supermercados. Con el tamaño vienen un reconocimiento de marca y unas economías de escala que permiten competir con grandes volúmenes y menores márgenes, lo que a su vez refuerza el proceso. Con el tiempo, un jugador que se queda pequeño podría verse derrotado, pues es incapaz de alcanzar las economías de escala de los mayores.

Sin embargo, el caso de Olímpica ha sobrepasado los pronósticos hasta ahora. Cuando no se comparan los cinco grandes del retail, sino que se amplía el panorama para ver las ventas totales de los supermercados, que según ACNielsen llegaron a $13,8 billones en junio de 2005, se ve que Olímpica ha mantenido su participación de mercado en alrededor del 11,2%.

El modelo de Olímpica es diferente al de otras grandes cadenas. Por una parte, tiene una mayor actividad en provincia y en zonas donde los otros no actúan, o apenas han comenzado a moverse. Tiene 151 puntos de venta y 24 dispensarios destinados al suministro de medicamentos a usuarios de algunas EPS, en 38 municipios del país, un número superior al de cualquiera de las otras cadenas. Esto incluye tiendas no solamente en la Costa, donde son muy fuertes, con actividad en ciudades como Barranquilla, Cartagena, Santa Marta, Sincelejo, Montería y Valledupar, sino también en el centro del país (Pereira, Manizales, Armenia, Dosquebradas); el occidente (Cali, Popayán, Neiva); y el centro-oriente (Bogotá, Girardot, Tunja, Sogamoso). El grupo maneja 4 formatos: almacén por departamentos (Superalmacén Olímpica SAO), supermercado (Supertiendas Olímpica), tienda de conveniencia (Superdroguerías Olímpica) y droguerías (Droguerías Olímpica).

Olímpica se concentra en los estratos 3 y 4 de la población, con un posicionamiento asociado a los precios bajos y las buenas ofertas, el cual es reconocido en las encuestas. El diseño de las tiendas es resultado del aprendizaje realizado por la empresa en estos estratos. "Comparado con los métodos que impusieron las cadenas internacionales, los formatos de Olímpica pueden parecer un poco desordenados", afirma uno de los proveedores de la empresa. "Sin embargo, funcionan, porque ellos conocen muy bien a su consumidor objetivo".

El manejo del formato es una de las fuentes de ventaja. El supermercado es un formato más flexible que el hipermercado, se puede instalar con mayor facilidad y rapidez, requiere inversiones menos cuantiosas y puede ser más versátil.

Olímpica se destaca también por su actividad en las marcas propias, donde ha mantenido un liderazgo importante y ha encontrado un generador clave de rentabilidad. Olímpica tiene una marca propia tradicional y ahora ha sacado otra, llamada la Económica, con el objetivo de posicionarla como la marca de menor precio.

Las finanzas El manejo financiero conservador es un pilar de la estrategia. Hoy, Olímpica es el minorista con uno de los menores niveles de endeudamiento financiero con respecto a ingresos operacionales, el cual se ubica en 4,5%, mientras que Carulla Vivero, Éxito y Carrefour representan alrededor de 15,7%, 16,2% y 11,0%, en su orden.

Ha acudido con éxito a la emisión de bonos en el mercado de capitales. Ante las nuevas condiciones del negocio, la empresa hizo un giro en su estrategia en 2002, para entrar al mercado público de valores con la emisión de bonos ordinarios por $40.000 millones para complementar la financiación de su expansión. Esto la llevó, previamente, a hacer un cambio en su cultura organizacional, que era cerrada y estaba acostumbrada a no tener visibilidad. Ahora, como obliga la ley, debe ser monitoreada por una calificadora de riesgo y enviar periódicamente información a la Superintendencia Financiera.

El pasado 10 de febrero se conoció la revisión anual de la calificación de los bonos, que estaba en AA+. La firma BRC Investor Services, después de analizar los resultados de los últimos períodos, la subió a AAA, el nivel más alto en la calificación en grado de inversión, que indica que la capacidad de repagar oportunamente capital e intereses es muy alta. Olímpica se convierte en la primera empresa del sector privado, de capital totalmente colombiano, en obtener esta calificación sin otorgar garantías adicionales a la capacidad de pago de la empresa. Como explica BRC, en los resultados financieros obtenidos durante los últimos 5 años, "se destaca un nivel de endeudamiento moderado frente al de sus competidores y márgenes operacionales crecientes, consecuencia de una robusta eficiencia operacional".

"Hemos crecido con nuestros propios recursos, gracias a una importante generación de efectivo, acompañada de una sólida capacidad financiera", afirma Char. "Poseemos una estructura financiera equilibrada y sana, que nos ha permitido financiar sin contratiempos el programa de expansión", explica José Manuel Carbonell, vicepresidente financiero de Olímpica y gerente de Portales Urbanos, la constructora del grupo.

Los niveles de rentabilidad bruta de Olímpica son inferiores a los de la competencia, como resultado de la implementación de una estrategia de precios bajos. Sin embargo, el margen se recupera con la mayor eficiencia operacional. Como lo afirma BRC, "la compañía muestra niveles de rentabilidad operacional comparables a los de otros participantes e inclusive superiores, como consecuencia de una gestión exitosa en la operación, mediante estrategias específicas encaminadas a optimizar la operación".

Para lograr gastar menos por cada venta, la compañía ha adoptado acciones tendientes a eliminar actividades y procesos innecesarios, racionalización de la planta de personal, optimización de consumos de energía eléctrica, mediante la adquisición de equipos más eficientes, y mejoras en logística. Hoy la eficiencia operacional de Olímpica, medida como la relación entre gastos operacionales e ingresos operacionales es de 14,20%, mientras la de Carulla Vivero y Éxito están alrededor de 20,5% y 21,5%, respectivamente.

Sin embargo, el Ebitda, el indicador de generación potencial de caja por excelencia, muestra un nivel poco destacado. Mientras lo ideal es que esté entre 8 y 10%, en Colombia se mueve entre 6 y 7%, mientras que el de Olímpica está alrededor del 4,4%. Hay que hacer otras consideraciones al mirar el indicador, sin embargo. BRC afirma que esta calificación se ve afectada por las políticas contables conservadoras, que no difieren las inversiones en ampliación y remodelación de los almacenes a lo largo de varios años, sino que las aplican en el período en que se hacen. Carbonell afirma, además, que "si bien el Ebitda de Olímpica no parece muy alto, no es menos cierto que registra un bajo endeudamiento financiero y un volumen apreciable de recursos líquidos, lo cual denota una buena capacidad de generación de fondos necesaria para llevar a cabo las cuantiosas inversiones que realiza continuamente en aperturas".

El grupo tiene inversiones en dos sectores que aportan sinergias importantes a los buenos resultados financieros y son críticos para la expansión de la cadena. Uno de ellos es el de la construcción. Olímpica ha estado vinculada al sector inmobiliario desde sus orígenes, con empresas como Inmobiliaria Char; pero ahora esta operación hace una contribución adicional, pues le ha permitido construir locales propios y modernos a precios más accesibles y establecer vínculos con otros comerciantes para el desarrollo de centros comerciales. Portales Urbanos, la constructora, es una de las mayores empresas del país en su sector, con ingresos operacionales de $84.865 millones en 2004. Es una de las pocas que asume la totalidad de los riesgos de promoción, venta y construcción en lotes propios.

El otro negocio que aporta sinergias es el financiero. Serfinansa, una compañía de financiamiento comercial que fue adquirida a finales de los 80 al Grupo Santo Domingo, tiene un papel vital en la fidelización de los clientes. La firma da financiamiento a los clientes de sus almacenes, primero con Credisao, y ahora con la recién lanzada Tarjeta Olímpica. Esta última, además de facilitar crédito, es un instrumento para la fidelización, pues permite acceder a descuentos y acumular puntos para llevar premios. Cabe anotar que Carulla Vivero va a seguir un camino similar, pues a principios de 2006 firmó una alianza con Ripley, uno de los principales minoristas de Chile, para montar una compañía de financiamiento comercial y lanzar una tarjeta de crédito propia. Además, hizo una alianza con la firma constructora AS, de Barranquilla, para construir el centro comercial Panorama, en el municipio de Soledad.

La capacidad financiera se ve complementada por el excelente manejo logístico y el desarrollo de relaciones con los proveedores. De acuerdo con Iván López, gerente de Alpina en Colombia, "Olímpica colabora mucho con los proveedores para hacer actividades juntos y se caracteriza por buscar que los proveedores crezcan con ella". El manejo logístico es un área en la cual se han hecho inversiones significativas en esta década. "La eficiencia de Olímpica, al igual que la de las otras cadenas, no solo se da hacia adentro. Requiere trabajar con sus miles de proveedores y desarrollar eficiencias que los unen a ellos, y con los proveedores de ellos", explica Rafael Flórez, director de GS1 Colombia (antes IAC). El sistema de logística, diseñado bajo la filosofía de "Respuesta Eficiente al Consumidor", contempla reabastecimiento eficiente, surtido (gerencia de categorías), promociones y la introducción de nuevos productos. Es uno de los secretos de la eficiencia operacional de la empresa.

El futuro Competidores y proveedores reconocen que Olímpica lo ha venido haciendo muy bien, pero hay también un consenso respecto a la necesidad de que busque una alternativa de venta, fusión o participación con un socio estratégico, ojalá internacional. "Este es un negocio de pantalones largos. Hasta Carulla piensa que necesita un socio estratégico para crecer", afirma un consultor. "Olímpica ha sabido defenderse espectacularmente de la competencia. La falta de un jugador extranjero no se le ha notado, pero se le va a notar en el futuro, cada vez que los competidores se vuelvan más eficientes", señala otro observador.

En principio, una alianza con Carulla habría sido una buena jugada, coinciden algunos banqueros de inversión, ya que les habría permitido tener mayor capacidad de compra, participación de mercado, reducir la duplicidad en actividades administrativas, comerciales y de distribución, y mejorar su indicador de Ebitda sobre ventas. Además, los dos tienen fortalezas en el tema de supermercados, lo que les habría dado una gran diferenciación para competir. Por otra parte, un acuerdo de este tipo también genera muchas dudas respecto a los mecanismos de gobierno necesarios para que la alianza funcione bien, quiénes mandarían sobre qué y cómo se repartiría el poder entre los accionistas de la alianza.

Por otra parte, si Olímpica lograra un socio estratégico internacional, esto le daría mayor fortalecimiento patrimonial, para acelerar programas de expansión y ampliar participación de mercado. El problema sería encontrar a ese socio estratégico, dueño de capital, know how y tecnologías, que además estuviera dispuesto a venir a Colombia a invertir en un formato como el de Olímpica. No hay candidatos obvios para esta posición.

Otra opción para fortalecerse patrimonialmente sería crecer a partir de una democratización de capital, al estilo de ISA o ETB. Esto les daría el músculo financiero necesario. Si bien no aportaría el conocimiento internacional del negocio, permitiría avanzar rápidamente para consolidar el modelo, neutralizando el avance de los demás años.

Olímpica se mantiene en un dilema. Su modelo propio le ha permitido avanzar y lograr buenos resultados, en contra de las predicciones. Esto lo ha conseguido con una operación en regiones y estratos donde las otras cadenas no habían puesto la atención. Sin embargo, a medida que avanza la competencia, las otras cadenas ampliarán su actividad allí, incluyendo las ciudades intermedias y los formatos pequeños. En esa nueva etapa, Olímpica tendrá la ventaja del conocimiento del terreno y la desventaja de contar con menores recursos. La solución que Olímpica encuentre para este dilema podría cambiar el delicado equilibrio en la contienda entre las cadenas minoristas en el país.
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