| 12/16/2005 12:00:00 AM

Interbolsa

La gestión humana se soporta en el reconocimiento y la capacitación técnica. Por eso, trabajar en la sociedad comisionista más grande del país permite un crecimiento eficaz.

Hace 15 años, en una oficina de 40 m2 y con un patrimonio de $30 millones, cinco accionistas, entre ellos Rodrigo Jaramillo Correa, su actual presidente, fundaron en Medellín la sociedad comisionista de bolsa Interbolsa S.A.

Posteriormente, en 1995, la firma antioqueña decidió incursionar en la capital del país con el propósito de buscar nuevos espacios en un mercado concentrado por servicios financieros. Su equipo de trabajo estaba integrado por 15 empleados y en su P&G su patrimonio ascendía a $900 millones y sus utilidades a $70 millones.

Diez años más tarde, Interbolsa se consolida como la más grande del sector con 360 empleados, un patrimonio que llega a los $130.000 millones y utilidades que al final del 2005 estarán cercanas a los $40.000 millones, resultado de sus diferentes líneas de negocios.

"A lo largo de estos 15 años de actividad profesional no hemos dudado un solo minuto en que con el talento humano las compañías hacen bien lo que saben y deben hacer. Eso sin olvidar que nuestra mayor rentabilidad es lograr la confianza de nuestros clientes y grupos de interés", reconoce Jaramillo.

Si se tiene en cuenta que uno de los pilares de la organización es el reconocimiento, que se traduce en programas de incentivos, y que la mitad de los trabajadores está en la parte comercial, laborar en Interbolsa se constituye en una gran oportunidad para crecer eficazmente.

Sin embargo, exige grandes responsabilidades. Por ser una compañía inscrita en bolsa, sus empleados tienen que someterse a estrictos controles y regulaciones. "Nuestros empleados progresan dentro de la compañía, pues nuestros procesos de gestión humana se soportan en el reconocimiento, además de la capacitación técnica y los programas de bienestar. Pero todos están conscientes de su responsabilidad al ser parte de una sociedad comisionista de bolsa, cuyas prácticas de gobierno corporativo, ética y conducta rigen su ejercicio profesional", dice Jaramillo.

El directivo sostiene que la gestión empresarial es clara en términos de actividades, metas y objetivos, que se traducen en compromisos individuales y periódicamente evaluados y divulgados en el programa 'Club de la Excelencia'.

Desarrollo e imparcialidad: Interbolsa cuenta con sistemas de convocatorias abiertas, es decir, procesos de reclutamiento interno al que pueden postularse todos los empleados para las vacantes que se presenten. En 2005 se cubrieron seis cargos y se realizaron 55 traslados internos que aportaron al crecimiento profesional de los empleados. En todos los casos se trató de selecciones abiertas y con base en evaluaciones de méritos y desempeño. equilibrio Vida personal/laboral: La firma cuenta con programas de bienestar y recreación, con los cuales se diseñan actividades para los empleados y su grupo familiar. En 2005 la compañía invirtió $85 millones en actividades de bienestar, dirigidas a los empleados y su familia.

Reconocimiento: Con el sistema de incentivos 'Club de la Excelencia', se reconocen y comparten los logros con quienes participan en proyectos que generan resultados. Este año hicieron parte de estos reconocimientos e incentivos 83 empleados.
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