| 10/27/2006 12:00:00 AM

Innovación: la savia de una sociedad libre

El éxito de la entrada de Colombia al mercado mundial como una fuerza económica consolidada, dependerá de las decisiones de los próximos tres años.

Hace poco, me preguntaron sobre el papel de la innovación en la conservación de una sociedad libre. Esta no es una pregunta trivial y no le di una respuesta apresurada. A partir de esta reflexión, surgieron tres cosas en mi mente y después pensé cómo se relacionarían con la situación de Colombia, un país que he tenido la oportunidad de visitar frecuentemente en los últimos tres años, como profesor visitante en el MBA Ejecutivo de la Facultad de Administración de la Universidad de los Andes.

Primero, la innovación saludable provee a los individuos oportunidades financieras. El propósito de la innovación es proponer cosas nuevas (tecnologías, servicios, modelos de negocio…) que generen valor. Cuando este valor es desarrollado en una sociedad libre, se distribuye entre dueños, accionistas, trabajadores, compañías asociadas y comunidades.

Segundo, un flujo saludable de innovación proporciona opciones laborales a los individuos. La circulación de nuevas ideas genera diversidad de trabajos que necesitan mayor variedad de educación, mayor facilidad de reubicación y elevado conocimiento de mercado. Escoger se convierte en un norte que atrae a una población innovadora a retar el statu quo y explorar nuevos campos de oportunidad.

Tercero, la innovación saludable satisface una necesidad humana fundamental: la de crear. Donde estemos, en nuestro trabajo, nuestro hobby o en casa, todos encontramos un espacio para la creatividad que reside en cada uno. Cuando estos espacios creativos se ven restringidos en el mundo de los negocios, la burocracia se toma el poder y los ciudadanos se vuelven cínicos. Con el tiempo, el cinismo es cada vez más difícil de cambiar.

Mi relación con compañías y personas en Colombia ha sido fascinante. Mis charlas con compañías maduras me mostraron que entienden claramente que deben desarrollar nuevas ideas para crecer y mantener su independencia corporativa. Entre los empresarios colombianos, percibí una enorme emoción por "las posibilidades" y la inmensa energía que surge al comenzar a trabajarlas. Entre los estudiantes colombianos encontré un gran orgullo por su país y una comprensión clara sobre el potencial de Colombia en el mercado global. Hay cimientos importantes para desarrollar grandes innovaciones en el país.

Las destrezas y capacidades de los estudiantes y empresarios colombianos igualan las de cualquier otro país. Muchos de mis estudiantes colombianos han tenido experiencias de estudio y trabajo en Europa, Asia y Norteamérica. Tienen un profundo conocimiento de otras culturas, incluyendo sus necesidades y sus oportunidades de mercado. La perspectiva ganada por estos estudiantes en sus experiencias extranjeras debe ser consideraba por el gobierno cuando determine dónde quiere invertir para apoyar el crecimiento, pues estos estudiantes saben que las oportunidades globales existen.

Por otro lado, estas discusiones me preocupan. Hay compañías que entienden la necesidad de las nuevas ideas, pero están restringidas por la burocracia que, como el concreto, se endurece con el tiempo. Hay empresarios con grandes ideas, pero con poco apoyo para desarrollarlas. Veo estudiantes que sienten un gran orgullo por Colombia y una poderosa necesidad de crear y sobresalir, pero entienden que el mercado laboral mundial les ofrece oportunidades de trabajo, que aprovecharán si Colombia no lo hace.

Construir conexiones fuertes entre las empresas colombianas, los empresarios y los estudiantes debe ser un objetivo primordial para el gobierno nacional. Se deben probar modelos alternativos de negocio que cuestionen los actuales modelos burocráticos. Pero ante todo, las empresas deben estar comprometidas con este cambio, el cual será más fácil si las empresas ven nuevas oportunidades de mercado. Estas oportunidades están fuera de los mercados que ellas atienden normalmente, así que el gobierno debe proveer apoyo para que estas empresas puedan "observar y sentir" estos nuevos mercados alrededor del mundo.

Cuando se identifican las nuevas oportunidades, debe haber recursos disponibles para crear nuevas ofertas. Combinar la escala de los negocios existentes con la energía de los diseñadores y los empresarios y la visión de los estudiantes, será una base fuerte para la creación de nuevas tecnologías, productos, servicios y modelos de negocio. Sin embargo, en este punto debo hacer una advertencia. Los acuerdos de libre comercio abrirán nuevos mercados. Con frecuencia, sin embargo, las oportunidades en estos acuerdos son para bienes de bajo valor, que se pueden elaborar y despachar solo si se restringe la capacidad de innovación en la fuerza de trabajo. Colombia tiene que invertir la nueva riqueza generada por acuerdos de libre comercio en proyectos de innovación.

Las empresas colombianas deben comprometerse con la realización de iniciativas de innovación dentro de sus organizaciones. Las compañías globales reconocidas por sus mejores prácticas han convertido a la innovación en uno de los procesos centrales del negocio (core processes). Un gran ejemplo es el Global Innovation Process en BMW, que cuenta con unas instalaciones y una organización en Munich, y al mismo tiempo mantiene exploradores de tendencias y oficinas satélites de innovación alrededor del mundo, que identifican necesidades únicas de los consumidores y respuestas tecnológicas únicas a esas necesidades, a partir de las cuales desarrollan propuestas de alta diferenciación para la marca.

Mi reflexión, que sale de una experiencia tanto en países desarrollados como en países en desarrollo, indica que este momento es crítico para Colombia. Es un momento en que el país debe seleccionar, comprometerse y actuar. La primera decisión debe referirse al grado de la ambición colombiana: ¿será un jugador nacional, regional o global? (lo último implicaría un cambio significativo). La segunda decisión debe referirse a cuáles son las industrias y las habilidades que quiere posicionar y en cuáles mercados. Estas decisiones serán tomadas por Colombia a lo largo del tiempo, bien por los caprichos y la dinámica del mercado, o influenciadas por el análisis profundo que realicen las agencias de desarrollo colombianas.

Con la decisión tomada, se debe establecer el compromiso de apoyar a las empresas y a los empresarios. Este compromiso debe incluir inversión para desarrollar relaciones internacionales de negocios (la Agencia del Desarrollo Irlandés es un ejemplo de esto), apoyo al avance científico y tecnológico, y al establecimiento de incubadoras de innovación, como centros de innovación, parques de desarrollo tecnológico y de negocios, etc. Todo esto requerirá financiamiento, pero el mayor compromiso es cambiar, y esto no será fácil sin ejemplos de nuevos modelos de incubación y emprendimiento.

Finalmente, hay que actuar. Con las incubadoras de innovación, se deben desarrollar y comercializar nuevas ideas. Estas ideas recibirían una proyección importante si fueran reconocidas con premios nacionales (un muy buen ejemplo son los Premios Nacionales de Innovación de Singapur) y ser llevadas a eventos internacionales,, para mostrar el papel de Colombia en el mercado global. Todas las acciones deben estar alineadas con una visión compartida del futuro del país, que conceda a los individuos oportunidades financieras, opciones laborales y posibilidades de crear.

El éxito de la entrada de Colombia al mercado mundial como una fuerza económica consolidada, dependerá de acciones como las señaladas y ejecutadas en los próximos tres años. La economía global continúa avanzando agresivamente y Colombia tiene que escoger las acciones que va a tomar.



* David Sutherland, PhD, fundador y director del Launch Institute, profesor del Georgia Institute of Technology y de la Universidad de los Andes.
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