| 9/16/2005 12:00:00 AM

Infraestructura eléctrica

El valor agregado de Siemens Colombia es su recurso humano. Esto ha permitido que la empresa tenga una exportación constante de servicios, gracias a la buena preparación de sus ingenieros.

"Transferencia de tecnología". Así resume Hans Kohlsdorf, ex presidente de Siemens Colombia, el mayor impacto de la multinacional alemana tras cerca de 52 años en el país. La respuesta encuentra eco en sus directivos, que aseguran que el verdadero valor agregado de esta empresa, que factura más de $400.000 millones al año, está en los ingenieros a quienes se les ha transferido esa tecnología y que prestan los servicios de ingeniería y diseño que acompañan sus soluciones industriales.

En Colombia, Siemens emplea 1.200 personas, genera el 50% de su facturación regional y ha construido cuatro de las seis fábricas que tiene en la Comunidad Andina. En ellas produce equipos de transmisión eléctrica, motores, tableros de automatización y ayudas auditivas. Cosas sofisticadas sin duda, pero cuyo valor agregado es cada vez más bajo. Por eso, dice Heinz Consul, presidente de Siemens Colombia, "tenemos que reemplazar ese valor con servicios". Lo cual han hecho. Desde Colombia siempre se han exportado servicios de ingeniería de manera constante y no esporádica como en otros países, agrega Kohlsdorf.

Para transferir el conocimiento, la multinacional recurre a su cultura de capacitación interna. Hay una agresiva política de intercambio cultural y de know how, gracias a la cual sistemáticamente hay unos 50 colombianos formándose en otros países. En 2004, de los $13.000 millones que la empresa entregó a sus empleados para servicios como salud y vivienda, unos $2.200 millones se destinaron a capacitación. Por otra parte, los convenios que ha establecido con 20 universidades le entregan cerca de 150 estudiantes, de los cuales engancha al 60% después. Y, como agregan sus directivos, "hace unos años, los colaboradores alemanes en Siemens Colombia eran varias veces más y ellos nos transfirieron su conocimiento. Ahora, nuestra tarea es transferir ese conocimiento".

"¿Somos una empresa alemana?", se pregunta Consul. "No creo". Hoy el 95% de la planta de Siemens Colombia es colombiana, que a su vez representa el 66% de su fuerza laboral en la región andina. Bajo la figura de empresa multinacional andina, Siemens alcanzó a tener hasta 30% de accionistas nacionales a quienes luego les recompró sus acciones, salvo al fondo de empleados que se quedó con el 6% de la empresa. "Siempre fue parte de la solución", dice Kohlsdorf.

La transferencia de conocimiento también ha tenido que darse fuera de las paredes de la multinacional; 1.200 proveedores colombianos suministran la mitad de los insumos que utiliza. Al igual que muchas empresas ancla, Siemens desarrolla a sus proveedores estratégicos para que asuman una parte cada vez mayor del producto. "Son de la casa", dice Consul, "nos ayudan a diseñar las soluciones y hasta se dan cuenta de cosas antes que nosotros".

No obstante, la globalización obliga a buscar los mejores proveedores en cualquier parte del mundo. Siemens Colombia hoy importa más que antes, pero también exporta más. Alrededor del 60% de su producción se exporta a los mercados andinos y recientemente al de Estados Unidos. Y para ello han sido particularmente útiles los servicios de ingeniería que acompañan sus soluciones; los beneficios de la transferencia de tecnología.
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