| 6/6/2008 12:00:00 AM

Hierro y acero

Acesco está montando dos plantas con inversiones por US$35 millones, mientras que Gerdau invertirá unos US$860 millones en América Latina, fuera de Brasil.

Con la llegada de las multinacionales siderúrgicas brasileñas Gerdau y Votorantim a Colombia, al convertirse en los principales accionistas de Diaco y Acerías Paz del Río, respectivamente, el mercado adquirió una nueva dinámica, enmarcada ahora en las fusiones.

Ante los altos precios del acero, los productores quieren mantener sus márgenes, que son amenazados, principalmente, por los costos de la materia prima -mineral de hierro y chatarra-. Con las adquisiciones, las compañías buscan economías de escala y sinergias, pero no solo a nivel de producción, sino también en la distribución, para maximizar el margen en la cadena de valor. Por ejemplo, Votorantim está detrás de GyJ, una de las principales compañías ferreteras del país. Los locales no se han quedado quietos y buscan una integración hacia atrás, como la comercializadora Ferrasa que compró a Acerías de Caldas, y se esperan nuevos movimientos, como el interés de Mittal de llegar a Colombia y adquirir empresas locales. De otro lado, el gran interrogante es cuál va a ser la movida de la venezolana Sidor, luego del proceso de expropiación por parte del gobierno venezolano.

Mientras tanto, las empresas en todos los eslabones de la cadena buscan afinar su transformación productiva, apalancadas en nuevas inversiones, que van desde el desarrollo de procesos más eficientes hasta la búsqueda de suministro de materias primas, pasando por estrategias de distribución más focalizadas. Por ejemplo, Acesco está montando dos plantas con inversiones superiores a US$35 millones, mientras que Sidoc está realizando procesos de distribución directos.

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