| 6/8/2006 12:00:00 AM

Hierro y acero

Las consolidaciones son la prioridad en la agenda del sector siderúrgico mundial y esa tendencia impactará a Colombia. Pero algunas locales prefieren mantener su independencia y aprovechar este buen momento.

En la industria global de metales, 2005 fue muy dinámico en lo que se refiere a fusiones y adquisiciones. Según un análisis de PricewaterhouseCoopers, se registraron 250 contratos, superando los 166 de 2004. Aunque el año pasado hubo más contratos, su valor fue menor al de 2004, pues pasó de US$37.000 millones a US$35.000 millones.

El sector de acero lideró este tipo de movimientos con 165 contratos, que en conjunto sumaron US$27.400 millones. Estos procesos se dieron, en su mayoría, en mercados locales y el 51% del valor se generó en mercados emergentes, como Europa Central y Oriental, Asia Pacífico y América Latina. Se espera que esta tendencia continúe con la pugna entre la empresa angloindia Mittal Steel, la mayor productora del mundo, y la europea Arcelor, segundo productor. Mittal lanzó una oferta de compra de adquisición por más de US$22.300 millones por Arcelor. La resistencia a esta movida condujo a Arcelor a firmar un acuerdo con la rusa SeverStal, según el cual los accionistas de esta compañía recibirían el 32% de la empresa consolidada. Mientras la negociación se aclara, estos movimientos señalan el camino de las siderúrgicas: volver al modelo de integración vertical con la compra de los proveedores para asegurar las materias primas y contrarrestar la demanda china, cuyo consumo se ha cuadriplicado desde 1998.

Latinoamérica no ha estado ajena a estos movimientos amparados en la recuperación de los precios, que para el período enero-mayo de este año han crecido 18% en dólares para la región, según Metal Bulletin. "Se espera que los precios actuales sean sostenibles en los próximos meses, pues los inventarios en poder de los clientes y distribuidores ya fueron absorbidos y para abastecer la mayor demanda pronosticada, se debe hacer con nueva producción de acero", advierte Manuel Mora, vicepresidente comercial de Acerías Paz del Río.

En este proceso de consolidación en Latinoamérica se destacan movidas como la adquisición de le empresa mexicana Hylsamex, por parte del conglomerado argentino Techint, la duplicación de la producción de la empresa Gerdau Aza de Chile, la asociación entre Usiminas y la compañía Vale do Rio Doce (CVRD) para la instalación de una nueva planta en Brasil y la ampliación de las plantas de Arcelor también en Brasil.

Y la tendencia también ha tocado a Colombia, con la compra por parte del grupo Gerdau de la siderúrgica Diaco y en otro subsector, como el de tubos, la firma estadounidense Maverick adquirió Tubocaribe y el Consorcio Metalúrgico Colmena. Con esta movida fortaleció su presencia en el continente, compró una de las últimas joyas que quedaban sueltas en el mercado —como Tubocaribe— y de paso golpeó a su principal rival, Lone Star Steel, al que Tubocaribe le suministraba en exclusiva producto colombiano.

La próxima gran movida será lo que pueda suceder con Acerías Paz del Río. A principios de este año, los trabajadores y el gobierno nacional —que tienen el 43% de las acciones— convinieron iniciar un proceso para vender su participación en esta siderúrgica, que estuvo al borde de la desaparición, pero que ya registra importantes indicadores. 2005 fue el segundo mejor año —después de 2004— en las últimas dos décadas, con ingresos por encima de los $400.000 millones. "El ebitda fue superior a los US$150 por tonelada, lo cual es un muy buen indicador para una siderúrgica integrada de bajo volumen de producción y ventas, 303.000 toneladas de acero al año. El endeudamiento total (pasivo total / activo total) continúa descendiendo y en 2005 se ubicó en el 37%, frente a 41% y 47% de los años anteriores", explica Mora.

La venta no es la única opción, también está la búsqueda de un socio estratégico que capitalice la empresa, traiga know how, pero no necesariamente que los trabajadores queden fuera del negocio.

Si bien la tendencia es la consolidación de la industria, muchos jugadores no quieren perder la oportunidad de capitalizar el buen momento de la industria. Siderúrgica de Occidente, Sidoc, que con base en los datos de 2004, fue la empresa que más valor generó, no está en venta. "La empresa no está en venta. ¿Para qué vender si es un negocio bueno y rentable? La meta es pasar de producir 90.000 toneladas al año a 110.000 en 2007; y 130.000 en el mediano plazo", asegura Maurice Armitage, presidente de la compañía.

La gran pregunta está nuevamente en el tema de la chatarra, cuyo precio viene subiendo y se ha generado una controversia entre Fedemetal, para que se restringa su exportación, y Analdex, que considera que la situación es reflejo de la coyuntura internacional, al igual que los precios del petróleo o el carbón.
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