Alejandro Martínez Presidente Asociación Colombiana del Petróleo, ACP "Un cambio en las reglas de juego sería una muy mala señal de Colombia a los inversionistas internacionales".

| 6/14/2002 12:00:00 AM

Hidrocarburos Cruda realidad

Para consolidar el leve repunte en la actividad exploratoria, se requiere estabilidad en las reglas de juego.

Las movidas

Por primera vez desde 1993, Ecopetrol declaró la comercialidad de un nuevo campo petrolero. La decisión, que se tomó a finales de mayo, implica que el campo de Guandó no solo tiene reservas petroleras, sino que es rentable explotarlas.



Guandó, en el Tolima, es el mayor descubrimiento en Colombia desde Cusiana-Cupiagua. Tiene unas reservas de entre 80 y 100 millones de barriles y alcanzará su máxima producción en el 2005-2006 con 20.000 barriles por día, que le significarían al país unos US$250 millones al año.



Esta buena noticia se une a la mayor actividad que se ha presentado en la exploración de los campos. No solo la sísmica se ha duplicado frente al 2000, sino que también aumentó el número de pozos perforados. Dentro de los nuevos pozos se destacan 14 que son considerados grandes prospectos, como el campo de Niscota, de la BP, que empezaría a perforarse en julio. La intensificación de la actividad exploratoria, que obedece a un cambio en la política petrolera que le ha dado mayor juego al sector privado, es la esperanza del país para no convertirse en importador de crudo a partir del 2008.



Sin embargo, la nueva política, que incluyó el concepto de regalías flexibles para estimular a las petroleras a explotar todo tipo de campos y no solo los de mayores reservas, lleva tres años a punto de caerse, porque se cometieron vicios de forma en el trámite de la respectiva ley. La Corte Constitucional fijó el 20 de junio como plazo para que el Congreso apruebe una nueva ley de regalías.



El problema es que el proyecto de ley que se ha debatido en el Congreso busca eliminar el régimen de regalías flexibles, y mantener el esquema anterior en el que las regalías eran del 20%, sin importar el tamaño del campo. Al cierre de esta edición, la Cámara de Representantes había postergado el debate al nombrar una subcomisión para estudiar este proyecto.



De prosperar las propuestas de modificación, cerca de la tercera parte de los contratos firmados (más de 68 contratos en los últimos dos años y medio, incluyendo el efectuado con Lukoil, la mayor petrolera rusa) sería inviable.



Además, se daría en momentos en que la producción completa más de dos años de continua reducción, debido a la declinación natural de Cusiana y Cupiagua y a los repetidos atentados al oleoducto de Caño Limón, situación que no ha sido tan notoria debido a los altos precios internacionales.



En gas, el mercado parece seguir esperando modificaciones regulatorias que mejoren la competitividad del sector. Muestra de esto es que de los 7 bloques off-shore para exploración en el Mar Caribe que ofreció Ecopetrol, tan solo se adjudicó uno. Las reservas probadas de gas de 6,8 terapies cúbicos le permiten al país atender la demanda actual y esperada de mediano plazo. Esto, unido a la estructura contractual existente y a la normatividad vigente que restringe las exportaciones y regula los precios, no ha estimulado una mayor actividad exploratoria.



Por otra parte, lo más importante en el sector es que ya culminó el estudio de factibilidad que le da vía libre a la construcción de un gasoducto entre Colombia y Venezuela por parte de PDVSA, Ecopetrol y Chevron-Texaco. Los ingresos de Colombia por concepto de impuestos y regalías gracias a este proyecto podrían alcanzar los US$700 millones.



A favor

* El país mejoró su prospectividad, es decir, el monto estimado de reservas petroleras. El potencial del país pasó de 37.000 millones de barriles a 47.000 millones de barriles.



* De mantenerse el actual nivel de precios de US$25 por barril de petróleo, US$5 por encima del proyectado al comienzo del año, el país obtendría ingresos adicionales por más de US$500 millones en exportaciones.



* El gran número de contratos firmados y el paquete de prospectos de alto impacto, el mayor en la historia del país, aumentan las probabilidades de realizar un descubrimiento.



En contra

* Las propuestas para la modificación de la tarifa de regalías que está vigente desde 1999.



* Los atentados contra Caño Limón les representaron a los colombianos pérdidas del orden de US$450 millones durante el 2001.



* Por ser un sector altamente regulado, la inestabilidad jurídica y normativa juegan un papel fundamental.



* La demora en la expedición de las licencias ambientales.



Los hechos

A pesar de un deterioro en las ventas y en la utilidad operacional, el sector todavía goza de buenos indicadores de capacidad de deuda. En particular, hay una mejora en el indicador Gastos Financieros/Ebitda y de otra parte las Obligaciones Financieras/Ebitda son aún muy bajas.
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