¿Hay alguna inversión sin riesgo?

| 9/6/2002 12:00:00 AM

¿Hay alguna inversión sin riesgo?

La respuesta es no. Quien piense en invertir debe saberlo: el riesgo está presente en todas las alternativas de inversión. La consecuencia práctica es que todo inversionista debe seguir de cerca lo que está pasando con el instrumento que ha escogido para su dinero, incluso si se trata de papeles de tasa fija del emisor mejor calificado. Los bonos del Tesoro de Estados Unidos, por ejemplo, que mundialmente son considerados como el papel de cero riesgo que sirve como medida para los demás, también tiene un riesgo de la capacidad de pago del emisor, por pequeño que sea. Este riesgo, además, varía en el tiempo, dependiendo del estado de las finanzas del país.



En Colombia, los acontecimientos de los dos últimos meses con los papeles del gobierno muestran claramente que siempre hay un riesgo. Una inversión de $10 millones, por ejemplo, en un caso extremo, pudo haber tenido pérdidas de más de $2 millones, luego de la caída en los precios de los TES producto del aumento de las tasas de interés. En ese sentido, puede ser conveniente invertir en bonos del Tesoro de Estados Unidos dado que su volatilidad es definitivamente mucho menor.



¿Dónde poner el efectivo?



En la actualidad, la tendencia de las tasas de interés en Colombia es al alza pues llegaron a mínimos históricos y se están acumulando fuerzas en la economía que las impulsarán hacia arriba. En un entorno así, es mejor tener inversiones líquidas, para no quedar atrapado en instrumentos de largo plazo, perdiendo oportunidades. Lo indicado es comprometer la plata a corto plazo e ir renovando las inversiones a medida que suban las tasas.



Las tasas de interés en los instrumentos más líquidos son bajas. Las cuentas de ahorros actualmente están rentando alrededor de 5% efectivo anual en Colombia, pero si se tiene en cuenta la inflación, el rendimiento real es negativo. Sin embargo, pueden ser útiles dentro de la estrategia, pues permiten tener disponibilidad inmediata del dinero y, a la vez, producen algo de interés.



Los CDT pueden ser una alternativa interesante, siempre y cuando se pacten a un plazo corto, para renovar en mejores términos cuando las tasas empiecen a subir. Los CDT son indicados también para un inversionista con perfil conservador que desee obtener una rentabilidad superior a la que puede ofrecer una cuenta de ahorros. Actualmente, estos papeles, dependiendo de los plazos, están ofreciendo una rentabilidad nominal del orden de 8% en Colombia.



¿Dólar o euro?



La tendencia básica de la tasa de cambio entre el peso y el dólar apunta a una mayor devaluación del peso. El ritmo de esa devaluación dependerá de lo que ocurra con la deuda pública interna y del desenlace de la crisis latinoamericana. La percepción general es que la deuda del gobierno colombiano ha llegado al límite de su sostenibilidad. Si el actual gobierno no logra convencer a los mercados en este semestre de que tiene la situación fiscal bajo control, las tasas que exigirán los inversionistas para tener TES aumentarán, la confianza en el peso se reducirá y se produciría un desplazamiento generalizado hacia el dólar, con lo cual la devaluación se aceleraría hacia el final de este año y el primer semestre del próximo. Todo depende de los resultados de corto plazo del manejo fiscal y del éxito de las medidas que tomó el Banco de la República para apaciguar los mercados. Es crítico que las entidades financieras vuelvan a confiar en los papeles del gobierno.



Los analistas consultados por Dinero coinciden en que el dólar se mantendrá estable en lo que resta del año. Si se quiere invertir en cuentas de ahorros en dólares, por ahora la rentabilidad es mediocre, pues las tasas están muy bajas (1,3% en promedio). Esta inversión, antes que rentabilidad, otorga cobertura ante la devaluación.



Las inversiones en euros, entre tanto, pueden ser atractivas siempre y cuando el dólar siga debilitándose frente a esta moneda en los mercados internacionales. En la medida en que el futuro de la economía estadounidense siga siendo incierto, el flujo de capitales tendrá que trasladarse a otras regiones como Europa, con lo cual se fortalecerá el euro. No obstante, algunos observadores creen que la dependencia de esta región en la economía estadounidense, el desajuste fiscal y los costos de las recientes tragedias naturales en Alemania y Europa Oriental actuarán en contra de un repunte del euro. Las inversiones en euros, entonces, deben hacerse con cautela. Sin embargo, es una buena opción para diversificar.



¿Cuáles son los mejores bonos ahora?



La elección del bono depende del perfil de riesgo del inversionista. En momentos como el actual, es recomendable escoger bonos que contemplen el mínimo riesgo y sacrificar un poco de rentabilidad para poder garantizar el capital. Es necesario recordar siempre que la rentabilidad de estos papeles no solo está ligada a su tasa de interés sino, también, a su precio en el mercado secundario. Cuando se compran en el secundario, la rentabilidad depende del diferencial entre la tasa implícita en el papel y la tasa de mercado. El movimiento de las tasas va en sentido contrario al precio de los papeles. Por ejemplo, si el rendimiento original de un papel es de 13%, y la tasa en el mercado es de 15%, quien compre el papel estará dispuesto a pagar menos por el mismo, por lo cual su precio cae.



Las inversiones en TES, luego de la turbulencia de los últimos días, podrían volver a ser atractivas en la medida en que se tranquilicen los mercados y se empiece a confiar en la capacidad de pago del gobierno. Los bonos corporativos, entre tanto, son una buena alternativa en la medida en que se elijan empresas sólidas con buenas proyecciones de crecimiento.



¿Valen la pena las inversiones en bonos en el exterior?



La rentabilidad de las inversiones en bonos en el exterior depende de su precio en el momento de la compra y del diferencial cambiario. Los precios, a su vez, están relacionados con la percepción de riesgo que se tenga sobre la empresa en el mercado de los bonos corporativos, o la percepción sobre los países en el caso de la deuda externa. La demanda de yankees (bonos de deuda soberana emitidos en el exterior), por ejemplo, ha caído en los últimos meses como consecuencia de los problemas latinoamericanos y la aversión al riesgo de los inversionistas en este momento. Como resultado, su precio se ha reducido considerablemente. Sin embargo, si el gobierno de Alvaro Uribe logra restaurar la confianza, con el apoyo del Fondo Monetario Internacional al programa económico del gobierno y si se mantiene una calma relativa en Brasil, esta volvería a repuntar.



Los bonos corporativos en Estados Unidos están rentando más que las acciones. Esto sería extraño en un mercado en el que hay confianza, pero es normal en uno como el actual, caracterizado por la incertidumbre. Sin embargo, la rentabilidad de estos papeles puede verse afectada cuando las tasas de interés vuelvan a aumentar. Lo mejor, entonces, es invertir en bonos AAA con vencimientos de relativo corto plazo, que no se afecten tanto por un aumento en las tasas, para luego reinvertir las ganancias a tasas mayores en papeles a largo plazo.



Los bonos de otras regiones, como Asia, son ampliamente apetecidos hoy por los inversionistas, que tienen pocos sitios para poner su capital, por lo cual son una opción interesante. Los papeles europeos, entre tanto, no serían la mejor opción, si se tiene en cuenta que la alta inflación y las consecuentes tasas de interés al alza afectan los precios de estos papeles. La turbulencia en Latinoamérica hace que sea mejor esperar a una mayor calma en estos mercados.



¿Están baratas las acciones afuera?



Las inversiones en acciones se han reducido drásticamente en los últimos años, producto de la caída de las bolsas y la crisis de confianza de la economía estadounidense. Este no es el momento más adecuado para invertir en acciones en ese país. La relación precio/utilidad está en niveles muy altos comparada con su trayectoria histórica. Esta evidencia lleva a pensar que las acciones no están baratas, a pesar de la caída que han acumulado en los últimos dos años. Sin embargo, no todo el mundo está de acuerdo con esta interpretación. Analistas como Merrill Lynch, por ejemplo, estiman que las utilidades futuras de las empresas serán elevadas y, por ello, las acciones están subvaloradas en un 10%; desde esta óptica, si se tienen perspectivas positivas sobre la economía estadounidense, invertir en acciones sería una buena opción.



En cuanto a las acciones en Europa, las bolsas de estos países han tendido a caer en los últimos años, pues su comportamiento está correlacionado con el movimiento de la bolsa estadounidense. Si hay recuperación de la bolsa de Estados Unidos, las acciones en Europa repuntarían. La alta correlación entre los dos mercados accionarios indicaría, sin embargo, que por ahora lo mejor sería mantenerse alejado de ambos.



¿Cómo se protege el accionista minoritario?



El problema más grave de la renta variable es la falta de confianza de los inversionistas en estos papeles. En la medida en que no se sabe a ciencia cierta si la información que revelan las empresas es veraz, los inversionistas prefieren abstenerse de invertir.



En Colombia, aunque hay iniciativas de buen gobierno como la Resolución 275 de la Supervalores, que exige a los emisores tener códigos de buen gobierno, y la reciente introducción de los principios de buen gobierno (iniciativa en la que participan, entre otros, Dinero, Confecámaras, KPMG y Spencer Stewart), la realidad es que la utilización de estos estándares por las empresas del país aún es incipiente.



Solo en la medida en que tanto los inversionistas personas naturales, como los inversionistas institucionales exijan mecanismos que garanticen la confiabilidad de sus inversiones en las empresas, estas reconocerán la importancia de tener normas de buen gobierno transparentes, si quieren acceder a nuevos recursos del sector privado.



Por el momento, si lo que se busca es confiabilidad, lo más importante al invertir en acciones es evaluar detenidamente las perspectivas, proyectos, solidez y posibilidades de crecimiento de las empresas.



¿Qué otras alternativas de inversión pueden ser interesantes?



Los títulos de la Bolsa Nacional Agropecuaria (BNA) ofrecen una rentabilidad bastante superior a la de otros títulos de renta fija, sin incurrir en grandes riesgos. En lo que va corrido del año 2002, por ejemplo, los repos sobre certificados de depósito de mercancías han ofrecido una rentabilidad de 16,5%. Las perspectivas para estos títulos son positivas, si se tiene en cuenta que a partir de este mes la BNA entrará a formar parte del régimen de la Supervalores, por lo cual no solo se podrán crear fondos de estos títulos, sino que además se autorizará a los comisionistas de la Bolsa de Valores de Colombia (BVC) a invertir en ellos. La garantía de tener una cámara de compensación que se convierte en contraparte de la operación, también hace atractiva la inversión en estos papeles.



Las compras de acuerdos de vida también se han convertido en una buena alternativa. Allí la inversión se hace al comprar pólizas de seguros de vida de personas con enfermedades terminales o de avanzada edad, descontadas de acuerdo con su expectativa de vida. La rentabilidad que ofrecen estos papeles depende del tiempo de vida del asegurado en relación con la expectativa de vida que le han diagnosticado y puede oscilar entre 12 y 88%, según las empresas que ofrecen estos instrumentos.
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