" Para que las multilaterales nos presten recursos, tiene que haber un acuerdo firmado con el Fondo Monetario. "

| 10/18/2002 12:00:00 AM

Entrevista: "Es un programa integral"

El ministro de Hacienda es el encargado de convencer al Congreso, a Wall Street y a los contribuyentes de que este ajuste es urgente. Dinero habló con él sobre el proceso en marcha.

Roberto Junguito, el ministro de Hacienda, dialogó con Dinero sobre sus acciones y propuestas para enfrentar la difícil situación fiscal del país. A pesar del estrecho margen de maniobra, Junguito está convencido de que el programa económico y el ajuste fiscal van por buen camino.



En síntesis, ¿cuáles son los logros del Ministerio de Hacienda en lo que ha transcurrido de este gobierno?



Colombia tiene problemas estructurales en sus finanzas públicas y no hay soluciones fáciles a un problema que se ha dejado profundizar por casi una década. El reto de recuperar la seguridad en el país y la confianza de los agentes también es considerable. Ante este diagnóstico, yo veo bien la gestión del Ministerio. Yo sabía que no había soluciones fáciles. Hemos trabajado durísimo y tenemos un programa integral para hacerle frente a la crisis fiscal. El financiamiento del gobierno en el 2003 ya está despejado, pues las entidades multilaterales y el gobierno de Estados Unidos han reconocido nuestra seriedad, sinceridad y compromiso. Tenemos armado un programa integral, que sienta las bases de estabilización de la economía en el mediano plazo. Estamos juiciosos haciendo la tarea.



¿No debería plantearse un ajuste más severo al gasto?



Estamos haciendo un ajuste fiscal que despeja el problema de la financiación por dos años, si se aprueban todos los proyectos fiscales que hemos sometido a consideración del Congreso. Más allá, la reforma pensional será fundamental. Me habría gustado ser más severo en el ajuste, pero la situación del país es delicada, y así lo reconoce el presidente Uribe.



Examinemos un poco el 2003 y el faltante de $6 billones del cual habló desde agosto. ¿Cómo va la estrategia para conseguir esta plata, ante el cierre de los mercados externos y las dificultades en torno a los TES?



La reforma tributaria para recaudar $2,2 billones ya está siendo discutida en el Congreso. Además, se aprobó incluir en el referendo el artículo sobre la congelación de gastos de funcionamiento, que se traducirá en un ahorro de $1,5 billones. Y las entidades multilaterales se comprometieron a darnos $2,2 billones.



¿Cuál fue la estrategia para lograr semejante apoyo de las instituciones multilaterales a Colombia?



El proceso de negociación fue muy complejo e interesante. Requirió contactos y un diálogo franco y sincero en todos los niveles. Surtió el efecto deseado, pues conseguimos luego de meses de intenso trabajo el pleno respaldo al programa económico y de ajuste del gobierno. Yo creo que el país todavía no capta el significado de las notas de apoyo de personajes como Paul O'Neill, secretario del Tesoro de Estados Unidos; Horst Koehler, director del FMI; Jim Wolfehnson, del Banco Mundial; y Enrique Iglesias, del BID. En estos momentos, ¿cuál de nuestros vecinos ha recibido semejante apoyo? Tenemos la fortuna de contar con excelentes aliados en estos momentos difíciles en los mercados.



¿Cómo le fue al presidente Uribe en las reuniones de Nueva York con banqueros y la comunidad interesada en Colombia?



El presidente Uribe se enfrentó con gran éxito a los mercados. Ellos son implacables, hicieron preguntas muy duras y quedaron convencidos de la sinceridad y el compromiso de nuestro programa. Entendieron las particularidades del caso colombiano y las dificultades que necesitamos sortear para salir adelante. Eso lo pudimos verificar con algunas de las personas más influyentes en los mercados financieros del mundo. Tuvimos una reunión especialmente interesante entre el presidente Uribe, el gerente del Banco de la República, Miguel Urrutia, y los presidentes del Citicorp, del Fed de Nueva York, Stanley Fischer del FMI, el presidente de Lehman Brothers, e incluso Henry Kissinger. Ellos quedaron impresionados con la visión del presidente Uribe y su compromiso con la búsqueda de una salida para la economía colombiana.



¿Qué tan importante fue la participación del Banco de la República en el proceso de venderles a Colombia a los banqueros y a las multilaterales?



Crucial. El Emisor es tan importante como el Ministerio de Hacienda. Miguel Urrutia nos acompañó a Washington y Nueva York y jugó un papel importantísimo. El banco central de Colombia goza de una excelente imagen en el exterior, lo cual es poco conocido y entendido por algunos en el país. Esto es fundamental, sobre todo cuando en el frente fiscal tenemos líos. La independencia del Emisor y su seriedad han permitido que el país tenga ahora menores tasas de interés y una inflación baja y contenida.



¿El acuerdo con el Fondo Monetario Internacional no es una condición necesaria para que las multilaterales puedan desembolsarle recursos al país?



De alguna manera, el acuerdo con el FMI es lo más importante, pues es cierto: para que las instituciones multilaterales presten recursos, tiene que haber un acuerdo con el Fondo. Así que el acuerdo firmado con el FMI tiene que ser muy pronto, porque Colombia no se puede demorar en este frente.



¿Por qué se está hablando de que el acuerdo será un stand by y no se extiende el de facilidades extendidas (EFF), vigente hasta diciembre de este año?



Puede decirse que el EFF es mejor que el stand by que estamos negociando. El EFF tiene más plazo y tasas de interés más bajas en el caso de que el Emisor usase esta línea de crédito de emergencia, que se mantiene abierta siempre y cuando se hagan reformas y se ajusten las finanzas públicas. Sin embargo, es imposible renegociar un EFF porque ahora están dirigidos a los países más pobres y endeudados. Colombia firmó uno de los últimos EFF que se entregaron antes de este cambio de orientación del Fondo.



¿Cómo es el acuerdo auxiliar stand by y qué condiciones se están discutiendo?



El acuerdo auxiliar o stand-by agreement (SBA) se estructura para tener una línea de emergencia si esto se pone terrible y tenemos problemas de corto plazo de balanza de pagos. El préstamo es por 12 a 18 meses y debe pagarse entre 2 y 4 años. Las tasas de interés son un poco más altas en comparación con el EFF. Los recursos a los que tendríamos derecho bajo este acuerdo equivalen a US$1.000 millones al año. Las condiciones serán la reforma tributaria, la reforma pensional y la reforma del Estado.



Todos estos proyectos deberán ser aprobados por el Congreso. ¿Cómo ve su tránsito por el Legislativo?



El Congreso ha demostrado que está a la altura de la responsabilidad que tiene con el país. Estamos trabajando de la mano con él, tal como hicimos la labor de convencimiento en el exterior, para que no quepa la menor duda de que el plan económico y de ajuste del gobierno es serio, sincero y, ante todo, necesario para el país. Estoy seguro de que dialogando y debatiendo todo saldrá adelante.



Los mercados en Colombia continúan volátiles, a pesar de todos los anuncios que usted ha hecho y de las reformas que ha presentado al Congreso. ¿Qué piensa hacer para vender ahora esta solución en Colombia? Por ejemplo, ¿qué hará con el mercado de TES?



Vamos a demostrar que todos los anuncios se convertirán en políticas y recursos efectivos. Estamos trabajando en una serie de medidas para darle confianza al mercado de TES. Con ellas se despejarán los problemas en este frente, para que se realicen nuevas colocaciones de estos papeles a más tardar a principios del 2003.



Hablemos del problema inmediato. La meta de déficit consolidado para este año era de 2,6% del PIB. Ahora sabemos que la cifra se acercará a 4,1%. ¿Cómo está manejando este problema que heredó de Pastrana?



Es interesante, casi todos están pendientes del 2003 y se pierde de vista el muy corto plazo. El déficit consolidado va a llegar a cerca de 4% del PIB porque, infortunadamente, los sectores que crecen este año no son los que más tributan. Así que la caída en el recaudo es brutal. Además, hay varios gastos obligatorios, que hay que adicionar al presupuesto, por $2,5 billones. Por tanto, estamos haciendo el proceso para pedir la adición correspondiente. A su vez, conseguimos US$625 millones de la banca multilateral, de los cuales el 65% es de libre destinación, para tapar el descubierto de este año. El resto depende de la aprobación de la ley de responsabilidad fiscal y de la reforma al estatuto del sector financiero, ambas en tránsito en el Congreso desde la anterior legislatura. También hemos hecho aplazamientos de gastos. Y estamos utilizando todos los excedentes de la Tesorería.



Ante esta crisis fiscal y las necesidades de un nuevo gobierno que viene cargado de ideas y proyectos, ¿cómo se vive esta situación entre ustedes?



La tensión es tremenda, porque me toca decir no a muchas solicitudes de recursos. Parece que ahora me llaman "el doctor No". Y no tengo otra posibilidad, porque la verdad es que ahora no hay plata. La situación es muy difícil. Pero vamos en la dirección correcta y la superaremos con éxito.
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