| 4/30/2010 12:00:00 AM

Entrevista al candidato presidencial por el Partido de la U

El desempleo es una de las mayores preocupaciones de los colombianos. ¿Qué va a hacer para generar empleo?

Una condición necesaria para generar empleo es que la economía crezca a tasas más altas. ¿Por qué no hemos crecido más? Porque había un freno que tenía que ver con la seguridad. Ese freno ya está corregido en su mayor parte, aunque no del todo, y este trabajo debe continuar en el siguiente gobierno. Sin embargo, las condiciones están presentes para dar el salto a un nivel más alto que el que hemos tenido tradicionalmente. Nosotros hemos llamado "las locomotoras" a las fuentes de ese crecimiento: agricultura, vivienda, infraestructura, innovación y minería. Las políticas necesarias en cuatro de estos temas empiezan por corregir rezagos que hemos venido acumulando a través de los años. El solo hecho de actualizarnos le dará un tremendo empuje a la economía.

La agricultura será prioridad. La productividad del campo colombiano es muy baja y la capacidad para aumentar la producción incrementando áreas cultivadas es muy alta.

D — ¿Cómo se aumenta la productividad en el campo?

¿Qué es lo que necesita el campo? Necesita crédito, asistencia técnica, mercados, infraestructura, estabilidad. El campo ha tenido cuellos de botella: la seguridad y la tenencia de la tierra son dos ejemplos. Hay que desaparecer la figura de las UAF (Unidades Agrícolas Familiares), que es un engendro burocrático, para incentivar la inversión en agroindustria, permitiendo a los agricultores y campesinos definir las extensiones necesarias para sus cultivos. Necesitamos aplicar buenas políticas para que el Estado le ayude al campesino a producir y arreglar la titularización de la tierra. Uno de los grandes problemas de hoy es la inseguridad jurídica en el campo. La gente no se siente dueña de la tierra. A través de la extinción de dominio, las familias campesinas tendrán acceso a tierras que en algún momento fueron adquiridas por la delincuencia. Tenemos como meta distribuir dos millones de hectáreas.

D — ¿Cuáles serán las acciones respecto a la vivienda?

El déficit cuantitativo de vivienda es de 1,3 millones y el cualitativo es de 3 millones. En mi gobierno vamos a construir 300.000 viviendas al año. Para hacerlo, hemos estudiado varios sistemas y el que más nos gusta es el de Panamá. En lugar de entregar el subsidio, se subsidia la tasa. Es una especie de tríada. Los constructores lideran el proceso, con los financiadores y las entidades territoriales. Todos actúan juntos para solucionar el cuello de botella del suelo. Para asegurar el acceso de los más pobres, garantizaremos a los bancos un flujo de recursos durante los primeros meses o años. Esto ya lo hicimos con éxito en 1999, cuando la economía estaba totalmente parada.

D — ¿Qué va a hacer en infraestructura?

La capacidad de financiación existe. Aquí vienen inversionistas extranjeros que quieren invertir y resulta que no hay proyectos, el cuello de botella es que no hemos aprendido a estructurar los proyectos. Los licitamos en la primera fase y por eso tenemos los problemas que tenemos, los proyectos se demoran y quedan mal hechos. Un ejemplo que queremos replicar aquí es la estructuradora público-privada que hay en Brasil.

D — ¿Y la innovación?

Una de las conclusiones de la Asamblea del BID es que parte del atraso en Latinoamérica es la falta de productividad e innovación. En Colombia el talento se da silvestre y ahí podemos tener otra fuente de crecimiento.

D — ¿Cómo va a manejar la bonanza minera y de hidrocarburos para garantizar la sostenibilidad ambiental?

En la minería hay unos códigos internacionales muy estrictos que haremos aplicar aquí en Colombia. Si una empresa no los cumple, cerraremos esa empresa.

D — ¿Va a hacer reforma laboral?

Yo no creo que el país esté maduro para una nueva reforma laboral. Lo que sí quiero hacer es sentarme con las centrales obreras y sindicatos a concertar un ambiente laboral que no vaya en contravía de la generación de empleo. Hay que concertar unos incentivos para generar empleo.

D — Otra gran preocupación de los empresarios es la revaluación del peso. ¿Cuál es su posición frente a este tema?

Una de las causas de la revaluación es el desequilibrio fiscal y ahí hay que hacer algo para no tener que acudir al crédito para financiar el déficit del gobierno.

Tenemos que crear unos fondos de estabilización para los ingresos de la minería. Las regalías son en buena medida una contraprestación por efectos negativos de largo plazo generados por la explotación de recursos naturales; por lo tanto, deben ser utilizadas en inversiones de largo plazo, con un enfoque regional. Además, vamos a utilizar el 10% de las regalías para inversión en ciencia y tecnología.

Por otra parte, para evitar que la inversión extranjera se vaya toda a la minería, tenemos que poner a andar las otras locomotoras.

Finalmente, hay que cambiar la manera como el Banco de la República maneja la tasa de cambio. Aquí hay muchos especuladores que aprovechan las reglas del juego para hacer utilidades extraordinarias y refuerzan la tendencia hacia la revaluación. No se le puede avisar a los especuladores la forma y el momento en el que el Banco va a intervenir.

D — ¿Está de acuerdo con la composición de la cobertura en salud en Colombia, en la que una tercera parte de la población aporta los recursos para subsidiar a las dos terceras partes restantes?

Tenemos que aumentar la cobertura, pero no con la composición que hoy tiene. Esto se relaciona con un problema de fondo que nosotros vamos a atacar, y es la formalización de la economía. Mientras tengamos un 60% de la economía en la informalidad, no solamente va a fracasar el esquema de salud, sino también el de pensiones.

D — ¿Cómo lo va a lograr?

A través de una serie de políticas, tanto generales como de tipo sectorial. Hay que identificar cómo cerrar la evasión y la informalidad en cada sector. Por ejemplo, en la construcción, usted coge a un constructor y le pregunta cuántos metros va a construir y cuántos empleados por metro cuadrado necesita, y le exige que cotice el equivalente a ese número de salarios en la seguridad social. Por otro lado, le dice al obrero que ahora está en el sistema de seguridad social y en la formalidad, y le paga con una tarjetica que lo obliga a bancarizarse. Así, usted va formalizando sectores.

D — ¿Cómo va a enfrentar el problema de la salud?

Tendremos un Plan Obligatorio de Salud único, incluyente, actualizado y amplio para todos. Vamos a apoyar una reforma que ataque la debilidad fiscal. Las cortes no pueden ser cuerpos ajenos y aislados de la realidad, pues eso hace que el sistema no funcione, o que vulnere más derechos de los que quiere proteger. Por eso es importante la armonía de los poderes públicos para que las cortes dejen de legislar. ¿Cómo lograrlo? A través de la concertación.

D — ¿Cuál es su posición frente a la educación?

Yo he sido un apasionado de la educación. Estoy convencido en que la educación comienza en la cuna y termina en la tumba, por eso hay que tener un proceso permanente de educación. Es lo más importante y es una política transversal. Educar, educar, educar. Es el mejor camino para la movilidad social y lograr la prosperidad democrática, que reduzca las desigualdades.

D — ¿Cómo ve la gobernalibilidad en un posible gobierno suyo?

A mí me nombraron Ministro de Hacienda para recuperar la gobernabilidad que se había perdido. ¿Cómo la recuperamos? Hablando con el Congreso y con las Cortes, pasamos las reformas más duras en 50 años: la reforma a las transferencias, la reforma a la ley 617, la reforma a la justicia. Eran las reformas que se requerían en un momento en el que el país estaba en una profunda recesión y ad portas de una cesación de pagos.

D — ¿Cómo se maneja el diálogo con las Cortes?

Yo pienso que es importantísimo recuperar la armonía de los poderes públicos. Roosevelt decía que las democracias son como un arado conformado por tres bueyes. Cada buey es un poder público. Los bueyes tienen que ser del mismo tamaño y caminar en la misma dirección, porque si no, la democracia no funciona. Eso se hace con argumentos, con capacidad de generar consensos y gobernabilidad.

D — ¿Está de acuerdo con Mockus, entonces?

En la teoría sí, pero no seamos ilusos. En la práctica, no tener Congreso es un problema. ¿Qué tuvo que hacer Clinton cuando perdió el Congreso? Tuvo que doblegarse. No creo que solo con argumentos se pueda gobernar. Un partido tiene capacidad de sancionar a los congresistas que no voten de acuerdo a sus directrices. Un gobierno soportado en un partido puede, además, hacer una coalición con otro partido y lograr más del 50% en el Congreso. Puede mover las reformas que se necesitan. La persona que no tenga el apoyo de los partidos no puede hacer eso.

D — Rudolf Hommes, en su columna del 9 de abril en El Tiempo, lo describe a usted como el candidato del establecimiento político y económico, que se preocupa por la seguridad, se interesa por los resultados económicos y es relativamente indiferente a problemas como la violación de los derechos humanos o la pobreza, que tolera el clientelismo y está conforme con que las cosas sigan más o menos como están. ¿Cuál es su reacción a esta opinión?

Yo no acepto la premisa de la pregunta. El hecho de pertenecer a lo que llaman el establecimiento no significa que vaya a cohonestar la corrupción. No lo voy a hacer y no lo he hecho en los 37 años de vida que le he dedicado al Servicio Público.

D — Sin embargo, no es tan sencillo. La corrupción sí existe y hay muchos casos en que es evidente. ¿Qué va a hacer para combatirla?

Vamos a atacar la corrupción en las fuentes. Vamos a crear unas fuerzas de tarea, como lo hicimos cuando estuve en el Ministerio de Defensa. Por ejemplo, a Don Diego lo cogimos porque pusimos un cuerpo élite para que persiguiera a las personas que estuvieran protegiéndolo. Era el narcotraficante más buscado del mundo, al lado de Bin Laden, pero lo agarramos en pocos días.

Al mismo tiempo, es necesario aplicar las políticas que he promovido desde hace mucho tiempo a través de la Fundación Buen Gobierno, que tienen que ver con la transparencia, la eficacia y la eficiencia. La transparencia es hacer que el foco de la opinión pública pueda vigilar todos los procesos. Así lo hicimos con la mayor inversión que se ha hecho en este país en materia de fuerzas militares.
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