En obra negra

| 11/9/2001 12:00:00 AM

En obra negra

La crisis sigue viva. Sin embargo, hay múltiples oportunidades para las empresas que han sobrevivido hasta hoy.

La oferta



Este sector se divide en 2 grandes segmentos: edificación y obras de ingeniería. La edificación, cuyo PIB ascendió a $3,3 billones en el 2000 (el 1,9% del PIB total), se relaciona con la construcción de vivienda y de instalaciones industriales y comerciales. Actualmente, la vivienda, el renglón más representativo de esta rama (75% del total), se concentra en vivienda de interés social (VIS), cuya oferta está a cargo de empresas patrimonialmente sólidas y altamente tecnificadas que han sobrevivido a la crisis que aqueja al sector desde hace 6 años.



Las obras de ingeniería, cuya participación en el PIB ascendió a $4,1 billones en el 2000 (2,4% del PIB total), se relacionan principalmente con la construcción de carreteras, conexiones de acueducto y alcantarillado, y obras de infraestructura eléctrica, minera y petrolera. Dadas su magnitud y costo, la realización de estas obras se limita a grandes empresas.



La Demanda



La demanda de vivienda, íntimamente relacionada con el crecimiento demográfico, está sujeta al ingreso de las familias, la tasa de interés de los créditos hipotecarios y la disponibilidad de subsidios para VIS. Por su parte, la demanda de edificaciones industriales y comerciales está muy ligada al desempeño general de la economía. Luego de la onda especulativa de principios de los 90, que llevó a un aumento de 27% real en los precios de la vivienda entre 1990 y 1994, la actividad edificadora cayó 45% real entre 1996 y 2000. No obstante, esta tendencia se revirtió durante el primer semestre del 2001 (crecimiento de 9,2%), debido al dinamismo del segmento VIS.



En cuanto a las obras de ingeniería, la demanda depende de las inversiones del gobierno, entes territoriales y grandes empresas mineras y petroleras en infraestructura. La actividad de esta rama cayó 9% entre 1998 y 2000 como consecuencia de los problemas presupuestales de la administración pública y del clima de incertidumbre para la inversión. El grueso de esta caída se concentra en los rubros de oleoductos, obras hidráulicas y obras eléctricas.



Las oportunidades que se vieron



Ante la caída en la demanda de vivienda de estratos altos, el segmento VIS, cuya demanda crece independientemente del ciclo económico, se convirtió en una clara oportunidad de negocio para firmas constructoras urgidas por aprovechar su capacidad ociosa y expandirse a nuevos mercados. Este enfoque en VIS indujo profundos cambios tecnológicos y organizacionales en las empresas edificadoras.



Dada la contracción del mercado interno, algunas empresas buscaron oportunidades en el exterior. Según Proexport, las exportaciones de materiales de construcción crecieron 47% durante los últimos 5 años. En el 2000, estas ascendieron a US$191 millones y se dirigieron principalmente a Estados Unidos, Venezuela y Ecuador.



La asignación de la primera y segunda generación de concesiones viales por parte del Invías fue determinante para el desempeño de las grandes firmas de ingeniería, que ante la magnitud de las obras tuvieron que aliarse en consorcios. Entre 1994 y 1999, se otorgaron 13 concesiones viales por valor de US$659 millones, que cubrieron más de 4.500 kilómetros de carreteras. Los procesos de privatización del sector energético y de algunas empresas de acueducto también impulsaron la construcción de infraestructura. En general, el ramo de obras de ingeniería creció 23% entre 1994 y 1998.



Las oportunidades que vendrán



La política de vivienda se basa en la promoción de la VIS. Las medidas que ha tomado el gobierno para promover su desarrollo hacen que el grueso de las oportunidades del ramo edificador se concentre en este segmento.



Medidas para el impulso de la VIS



Establecimiento de garantías para créditos otorgados a trabajadores informales.

Redistribución de los subsidios a favor de unidades VIS de menos de 100 salarios mínimos.

Devolución del IVA pagado por los constructores en la compra de materiales para proyectos VIS.

Autorización al Inurbe para asignar vigencias futuras por $100.000 millones para financiar proyectos VIS.



Mediante la reglamentación de las cuentas de ahorro para el fomento de la construcción (AFC), el gobierno otorgó a las personas de alto ingreso cuantiosos beneficios tributarios para la compra de vivienda. La acogida de estas cuentas determinará la resurrección del alicaído --y rentable-- mercado de vivienda de estratos altos.



La inversión en vías será la gran oportunidad para las empresas de ingeniería. Actualmente, el Invías se alista para adjudicar contratos por valor de $1,4 billones en obras como el Túnel de la Línea y la vía Villavicencio-Bogotá. Por otra parte, el instituto estudia las condiciones para adjudicar la tercera generación de concesiones viales, un conjunto de 9 proyectos por valor de $3,4 billones. Así mismo, el programa Vías para la Paz adjudicará contratos por $680.000 millones durante el 2002.
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