| 5/25/2011 12:00:00 AM

En las grandes ligas

Apalancada en la Bolsa de Valores, una pequeña empresa familiar se convirtió en solo seis años en la tercera distribuidora de combustibles del país. La estrategia de Biomax.

Con esto, lo que era una pequeña compañía familiar dedicada a vender ferretería petrolera (válvulas y tubería) hace apenas seis años, se convirtió en la tercera distribuidora de combustible en volumen de ventas después de Terpel y Exxon, y la segunda en tamaño de red después de Terpel. Esto es, en la mayorista colombiana más grande del mercado.

El año pasado, Biomax facturó alrededor de $641.000 millones, mientras Brío llegó a un nivel de ingresos superiores a $910.000 millones; es decir, 51,4% y 19,7% más que en 2009, respectivamente. Con esto, el nivel de ventas combinadas estuvo alrededor de $1,5 billones y más de 650 estaciones a nivel nacional. Sus competidores -Terpel y Exxon Mobil- facturaron, a su vez, $7 billones y $5 billones.

Este año, las ventas de Biomax y Brío consolidadas tras la fusión serán del orden de los $2 billones. Así lo afirma Ramiro Sánchez, fundador y presidente de la compañía. La integración le dará mayor presencia nacional y entrada a las principales ciudades del país. Por ahora, se mantendrán las dos marcas.

Cambio de mentalidad

El crecimiento de esta compañía familiar se debe a la gran visión de sus administradores. Su estrategia: pensamiento organizacional de alto nivel, política de expansión constante y conocimiento de las oportunidades que ofrece el mercado de valores. Por esto, sus expectativas de crecimiento siguen siendo bastante agresivas. Según Sánchez, "en los próximos cinco años queremos convertirnos en la mayorista más grande del país". Para ello contempla una segunda emisión de acciones y colocación de bonos. Incluso, piensa listar sus papeles en los mercados internacionales.

Sin embargo, por ahora se concentrará en consolidar la fusión. "Este año nos vamos a enfocar en capturar las sinergias de la integración de las dos compañías para poderle transferir a la red estas eficiencias. Además, vamos a complementar nuestra oferta de servicios con otros negocios como gas natural, lubricantes, tiendas de proximidad y alianzas estratégicas. Esto es, robustecer nuestra oferta de valor e ir hacia negocios con mayores márgenes", afirma Sánchez.

De acuerdo con cálculos de la empresa, aún sin haber capturado las sinergias de la integración, el Ebitda combinado alcanzó, durante el primer trimestre del año, $14.000 millones, frente a $44.000 millones de todo 2010. Este es un buen indicio del impacto que tendrá la compra. En el mismo periodo, las ventas de Biomax crecieron 53% y las utilidades 11%.

"En el mediano plazo, la compañía se está preparando para una posible liberación de precios en el sector de combustibles con la construcción de un puerto de gran calado muy cerca de la Refinería de Cartagena", agrega Sánchez, quien comenta que seguirán distinguiéndose por su enfoque eco-responsable.

Si bien estarán concentrados en consolidar una red de estaciones de servicio que podría alcanzar alrededor de 700 puntos a finales de 2011, Sánchez no descarta nuevas adquisiciones en el mediano plazo, "tenemos un área dedicada a analizar nuevos negocios". Por ahora, la compañía tendría un crecimiento orgánico abriendo estaciones de servicio en nuevos corredores viales como la Ruta del Sol.

En suma, Biomax es una gran muestra de las oportunidades de negocios que ofrece el mercado de valores para las empresas colombianas con potencial y crecimientos importantes.

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