| 12/17/1999 12:00:00 AM

EL SIGLO DEL CAFÉ

Desde el comienzo mismo del siglo XX, el café se reveló como la gran fuente de ingresos externos que podría transformar la economía de Colombia. Si bien el siglo empezó con bajos precios internacionales del grano, la bonanza de la primera mitad (le la década de 1890 había confirmado las inmensas posibilidades que tenía el producto. En medio (le las penurias, tras la Guerra de los Mil Días, el área sembrada creció vigorosamente. A comienzos del siglo XX, Colombia producía el 3,5% del café del mundo; para finales (le la década de 1920, esa proporción llegaba al 10% y durante la Segunda Guerra Mundial alcanzó el 20%. Las áreas productoras se fueron desplazando desde el oriente (Santander y Cundinamarca) hacia el centro (Antioquia, el antiguo Caldas, norte del Tolima, norte del Cauca).

El café fue mucho más que un producto exitoso: fue la llave que permitió un cambio cualitativo en el proceso de desarrollo de Colombia. La inestabilidad que había caracterizado las exportaciones dio paso a una fuente de ingresos más estable y competitiva. Además, el cultivo respondió esa pregunta esencial que debe ser resuelta para que exista un proceso de desarrollo basado en empresas: ¿cómo lograr que los propietarios y los trabajadores aumenten sus ingresos al mismo tiempo? Si los dueños no tienen ganancias, el negocio no sobrevive. Y si los empleados no ganan, la economía como un todo no puede crecer.

El café resolvió el dilema. La caficultora desarrolló un modelo de economía parcelaria, en el cual la ampliación de las siembras dependía de los campesinos y no de las inversiones de los capitalistas. Esto posibilitó que las siembras se multiplicaran con rapidez. El auge del café fue la fórmula feliz que permitió a la vez el aumento del ingreso de las familias y la acumulación de capital por parte (le los inversionistas. La creación de la Federación de Cafeteros institucionalizó

un modelo que permanece sin cambios esenciales hasta hoy. El resultado: una rápida expansión del mercado interno y una acumulación (le capital que generó nuevos negocios. La economía colombiana nunca volvería a ser la misma.

Pepe Sierra, el hombre de las rentas

Nació en en Girardota, en una familia campesina y solo recibió unos pocos años de educación formal. Hizo fortuna en la juventud con la crianza de ganado, la siembra de caña y la producción de panela; la consolidó en la madurez con el remate de rentas (prepagaba al gobierno un porcentaje sobre los impuestos de aguardiente,papel sellado, degüello de ganado, sal y hielo, y luego los recolectaba); y finalmente la invirtió en bienes raíces, adquiriendo grandes extensiones de tierra suburbana en el Valle de Aburrá, la Sabana de Bogotá y el Valle del Cauca. Fue precursor de una tradición de hombres de negocios que hicieron fortuna por su estrecha relación con el Estado. Participó en la creación del Banco Central en 1905. En su tiempo, su influencia no tuvo igual.

En un país atrasado y violento, el café fue mucho más que un producto exitoso: creó un mercado de consumo y trajo la modernidad.

Empuje azucarero

El azúcar fue una de las industrias más progresistas y visionarias en Colombia. En 1900, Manuelita introdujo máquinas de vapor para producir azocar centrifugado. En 1910 introdujo las primeras tractores con los que elevó la producción e inició las exportaciones hacia Estados Unidos.

El negocia siguió creciendo con la llegada del ferrocarril a Palmira (1917) y el cambio de ingenio térmico a ingenio eléctrico (1928). Aparte de convertirse en un poderoso conglomerado, Manuelita fue motor de desarrollo para toda una región.

PEDRO A. LÓPEZ

Comerciante, cafetero, banquero e industrial, hizo fortuna gracias a una agudísima visión para loa negocios- Acumuló capital en la década da 1880, en negocios da importación y exportación- En 1919 creó el Banco López- Fundó la Compañía de Navegación del Magdalena, que introdujo los barcos movidos por gasolina en lugar de vapor. Montó el ruido de energía eléctrica en Líbano y Honda; inició el acueducto da Ibagué y los ferrocarriles de leña tabacalera de Ambalema Ibagué y Tolima - Huila. Socio fundador del Banco Central Hipotecario, Calzado La Corona y le fábrica de paños la Magdalena.
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