| 1/21/2005 12:00:00 AM

El portafolio ideal

Sin importar cuáles sean las condiciones de los mercados, siempre hay buenas oportunidades para invertir. Hay que informarse bien y estar atentos a los cambios.

Siguiendo el sabio consejo de no poner todos los huevos en la misma canasta, un patrimonio equilibrado, es decir, que logre cubrir los distintos riesgos con una combinación específica de alternativas, debe incluir inversiones tanto en pesos como en otras monedas.

En Colombia, las apuestas están en el mercado accionario, pues los expertos creen que aún tiene espacio para crecer un poco más. Esto se refuerza en la medida en que la revaluación del peso continúe y las tasas de interés locales se mantengan bajas. Recomendamos, entonces, dedicar al menos un 15% del portafolio a las acciones colombianas, teniendo en cuenta, claro está, las empresas con mayor posibilidad de crecimiento. Las entidades financieras, por ejemplo, tienen todavía campo para valorizaciones importantes, dadas las fusiones y consolidaciones que se esperan en este sector.

Las empresas del sector industrial, en particular las de alimentos, tienen gran potencial, en la medida en que están creciendo internamente y ampliando sus operaciones en el exterior. Si no es muy experto en el tema, puede invertir en los fondos de acciones que operan en el mercado.

El portafolio debe incluir también papeles de renta fija, pues es la forma más adecuada para protegerse de la volatilidad y riesgo del mercado accionario. Puede invertir un 20% del portafolio en renta fija en pesos. No obstante, hay que tener en cuenta que aunque los intereses hoy están bajos, la tendencia a mediano plazo es al alza, con lo cual el precio de los bonos caería. Por eso, hay que tener mucho cuidado con el plazo al cual se está haciendo la inversión.

Aquí las opciones son múltiples y van desde los fondos de renta fija que administran las fiduciarias y comisionistas de bolsa, hasta las inversiones en TES, bonos corporativos y bonos de la Bolsa Nacional Agropecuaria. Todo depende del apetito que tenga por el riesgo y el plazo que esté buscando.

Si está pensando en un plazo más bien corto, puede considerar la inversión en TES, una alternativa de bajo riesgo en el corto plazo, aunque de ninguna manera se puede pensar que sea de riesgo cero. Los precios de los TES varían por factores como los temores ante el comportamiento futuro de la inflación o la desconfianza ante la sostenibilidad de la deuda pública; o por factores externos, como un aumento fuerte en las tasas de interés en Estados Unidos.

Por otro lado, siempre está la alternativa de invertir en un fondo a la vista, que puede ofrecer rendimientos alrededor de la tasa DTF, con la ventaja de que se puede liquidar en cualquier momento.

A más largo plazo están los bonos corporativos, que ofrecen buenos rendimientos y que, si son emitidos por empresas sólidas con buena calificación, pueden ser una excelente opción. Hay que estar pendientes de emisiones en el mercado local de entidades multilaterales como el Banco Mundial, pues rentan bien y están exentas de riesgo.

Como solución intermedia entre las acciones y la renta fija, están las notas estructuradas. No solo garantizan el capital, sino que le permiten al inversionista beneficiarse de las alzas del mercado. Se puede pensar en invertir el 5% del portafolio en este tipo de papeles (ver página 46).

La finca raíz es una buena opción de inversión, siempre y cuando no se sobreinvierta en el sector. No debe exceder el 10% del portafolio. No hay que olvidar que la finca raíz es bastante ilíquida. Sin embargo, una buena razón para invertir en ella es la posibilidad de beneficiarse de las ventajas tributarias que ofrecen las cuentas AFC, mediante las cuales el Estado termina pagando la mitad de la inversión (ver ejercicio en la página 41).

El 40% del portafolio debería estar en inversiones en el exterior que pasan por un momento excelente, dado el valor del peso frente al dólar. Aunque siempre existe la posibilidad de que el peso se revalúe más, lo más probable es que se estabilice e incluso que se devalúe 4% a 5% hacia finales del año. Lo cierto es que el dólar está a buen precio para comprar y para invertir en el exterior. Si desea protegerse del riesgo de una nueva caída del dólar, puede invertir en otras monedas y países diferentes a Estados Unidos.

Los expertos les apuestan a los mercados asiáticos, donde es muy probable una fuerte valorización de los activos por cuenta de la apreciación de sus monedas. La mejor opción para invertir en Asia es hacerlo con un fondo.

Por último, siempre debe dejar algo en efectivo, entre un 10% y 15%, para tener la liquidez que se requiere para aprovechar las oportunidades que se vayan presentando. Esto significa que cuando haga una inversión, así sea de largo plazo, debe estar atento para salir de ella cuando cambien las condiciones que en principio lo llevaron a hacerla. Los mercados no son estáticos y hay que aprender a moverse en ellos.
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