| 1/16/2006 12:00:00 AM

El portafolio ideal para 2006

Si un inversionista hubiera seguido las recomendaciones del asesor financiero Moisés Rubinstein publicadas en Dinero en el primero y segundo semestres del año pasado, habría obtenido una rentabilidad anualizada de 47,56%. ¿Cómo ve Rubinstein el año 2006?

"Nuestra recomendación básica apunta a mantener la misma distribución de 55% del total del portafolio en pesos y 45% en monedas diferentes", señala Rubinstein, gerente de la firma Desarrollo Empresarial Ltda. "En la parte local, nuestro portafolio requerirá que el inversionista dedique un mayor porcentaje a inversiones no bursátiles (private equity), en razón a los elevados precios generales que se observan en la bolsa, aunque todavía se pueden mantener las acciones de Terpel Sur y la inversión en finca raíz -oficinas, preferiblemente usadas-", continúa. "En la parte internacional, no se plantean variaciones sustanciales frente a nuestras recomendaciones previas", añade.

Los detalles El portafolio de 2006 en papeles locales debería conservar cerca de 5% en un fondo de valores, otro 5% en TES con vencimiento en julio de 2006, 25% en acciones de Terpel Sur y otras que no se transen en bolsa, y 15% en finca raíz.

La inversión en acciones de empresas no transadas en la Bolsa de Colombia es difícil. "Hay grupos de amigos que se reúnen para comprar una firma, pero son negocios cerrados. No es sencillo encontrarlos", señala.

La parte internacional debería tener un 7,5% en step-up notes atados a la tasa de interés Libor. Estos papeles pagan un interés que va en aumento, por ejemplo, pagan 4% el primer cupón, 5% el segundo y 6% el tercero, si se cumplen ciertas condiciones relacionadas con que la Libor se mantenga dentro de cierto rango. "Pagan interés siempre y cuando estén en ese rango; si se sale, no pagan", explica el asesor. Estos papeles se pueden comprar en cualquiera de los grandes bancos como UBS, BNP Paribas, o JP Morgan y son ideales para las personas que esperan que las tasas de interés aumenten durante el año.

Los reverse convertibles se llevan la porción más abultada del portafolio internacional (10%) recomendado. Estos papeles pagan una tasa de interés elevada, siempre y cuando el precio de la acción de la empresa que los respalda no caiga más allá de un porcentaje determinado. Si se reducen más allá de los límites, no entregan intereses sino acciones, que se tasan al precio del momento de la emisión del papel (antes de la baja). Por eso, si se tienen expectativas optimistas sobre el desempeño de una acción o de un sector, esta es una excelente opción. Un título a 180 días como el que emitió la brasileña Vale do Rio Doce, la mayor empresa minera diversificada de las Américas, ofrecía una tasa de 17% anual, si el precio de la acción no baja más de 25% frente al vigente el día de la emisión del convertible. Con la demanda mundial de bienes primarios, una caída de esa magnitud en tan corto plazo parece bien difícil. Por eso son tan interesantes. Se compran en montos desde los US$10.000 en bancos como UBS, o JP Morgan. Société Générale acaba de emitir una de estas notas con las acciones que se transan en el exterior (ADR) de Bancolombia. En otro frente, Rubinstein recomienda poner 7,5% en bonos en francos suizos, porque ve que es una de las monedas con la mayor oportunidad de fortalecerse.

Por último, está el grupo de las Index-Tracking shares (I-shares). Estos títulos tienen una rentabilidad que aumenta y disminuye exactamente en la misma proporción en la que fluctúan los índices de precios de canastas de acciones o de bienes primarios (ver Revista Dinero No. 237). Se puede invertir en una amplia variedad de índices. Desde los de la Bolsa de Nueva York y el Nasdaq, hasta metales, bonos corporativos, bonos emergentes, empresas de salud, entidades financieras, finca raíz, empresas europeas o de Asia, entre muchas opciones.

Los I-shares tienen muchas ventajas. La principal es la diversificación, porque no invierten en un solo título, sino en un grupo. Además, tienen comisiones de administración bajas -0,25% o menos en Estados Unidos, porque los fondos no les pagan a administradores profesionales para decidir dónde poner el dinero. Solo siguen la composición del índice.

El asesor recomienda invertir 5% del portafolio en Singapur. Y aunque podría ser otro de los asiáticos, este país ofrece un crecimiento estable. "Es la Suiza de Asia. Allá llegan los capitales del continente", asegura. También recomienda poner 5% en los de empresas medianas de Estados Unidos (midcaps) y otro 5% en empresas tecnológicas, "para tener algo en la economía estadounidense", señala.

Para profesionales Si alguien quiere aumentar la rentabilidad del portafolio de Desarrollo Empresarial, podría invertir en empresas relacionadas con metales o en I-shares de metales. Se podría hacer algún énfasis en bienes primarios, dice Rubinstein, pero eso requiere una mayor sofisticación. Comprar una compañía minera específica implica más riesgo, porque se debe conocer el país que se compra y entender la estructura de costos de la empresa minera. Una de las más baratas ahora es la mexicana Industrias Peñoles, que explota y comercializa metales no ferrosos como plata, oro y zinc. "México es estable y la empresa es una de las más grandes del mundo en la explotación de plata", afirma.
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