| 10/1/1995 12:00:00 AM

El que Peca Y reza

Cuando Félix Correa Maya llegó a la Cárcel Modelo de Bogotá no sabían qué hacer con él. En 1982 casi que podría decirse estrictamente que la justicia era sólo para los de ruana.' No había entonces en dónde ubicar a uno de cuello blanco. Por eso la única solución fue adaptarle un apartamento en la enfermería del reclusorio, en donde fue acomodado al lado de un notario.

El 24 de junio de 1982 el Banco Nacional de Félix Correa había cerrado sus puertas a cientos de aterrados cuentahabientes. Dos días más tarde las autoridades financieras habían decidido intervenir el banco (lo habían hecho una semana antes can su Financiera Furatena) para preservar la confianza del público que pretendía hacer lo mismo en otros grandes bancos del país.

Estalló entonces uno de los episodios más sonados en la historia económica del país, conocido como el de la "crisis financiera", quizás comparable al ocurrido en julio de 1923 con el Banco López que cerró sus puertas debido al colapso que habían sufrido los precios del café en Nueva York. Ahora, a partir de Furatena y el Banco Nacional al menos 30 entidades financieras fueron intervenidas en los meses siguientes.

orrea Maya, nieto de Félix A. Correa, en 1905 fundador del Banco de Sucre liquidado en 1922, había forjado el Grupo Colombia, compuesto por 45 empresas dedicadas desde las finanzas y los seguros, los textiles y hasta las calcomanías. Sus negocios los había iniciado en Caucasia, en donde había sido dueño de una bomba de gasolina y de una ferretería. En 1970 había tenido que viajar a Medellín tras un episodio pasional en hechos en los que perdió su ojo derecho que fue reemplazado definitivamente por uno de vidrio que disimulan sus permanentes gafas oscuras.

Con quinientos mil pesos creó Correa Acevedo Ltda, y Correa & Compañía, después de abandonar los negocios de comisionista y de vendedor de finca raíz. También adquirió de un socio la firma Furatena. Eran los primeros años de la década de los 70, y comenzó, a través de las tres sociedades, a prestar dinero a tasas de usura y a recibir ahorros de pensionados, viudas y especialmente de empleados de Fabricato.

Muy pronto fue conocido como "monseñor" porque le manejaba el dinero a los curas de Medellín. A mediados de la década, a Furatena, principalmente, llegaban los paisas que tenían urgencias monetarias o querían que les pagaran "bien" por sus ahorros. También llegaron algunos personajes que querían que les hicieran: rendir sus repentinas fortunas.

Con esos excesos de liquidez empezó a invertir en ganado, en fincas, en empresas de toda índole, compró el Banco Nacional en 1978 y comenzó a trabajar en su sueño de' quedarse con la propiedad de Fabricato. Se quedó con el control de Vicuña y después con el 30% de las acciones de la mayor textilera del país, con lo que pasó a dominarla.

No puede desconocerse entonces que hubo quienes le hicieron el feo por su repentino salto, y sobre todo por los rumores de que detrás suyo algo no olía bien. Sin embargo, en el fondo, los problemas estaban por Furatena y las captadoras Correa Acevedo, que no eran vigiladas y'', captaban desaforadamente a tasas de locura.

Para entonces Félix Correa tería avión privado, el Florida Interna- tional Bank, antes Bank of Perrine, " con sede en Miami, manejaba $35 mil millones en activos en sus empresas legales, y varios miles de millones de pesos más a través de captadoras ?

piratas que le hacían llevar el mote del "rey del mercado extrabancario". Sin embargo, lo cierto es que la toma de Fabricato fue la gran culpa- ble de la debacle del Grupo Colombia, especialmente porque la operación se hizo con dineros que salieron , del Banco Nacional y provocaron su desencaje. El Nacional fue intervenido y entró en una liquidación que aún hoy no ha terminado. Las demás financieras corrieron igual suerte.

F elix Correa Maya llegó a la Cárcel Modelo y allí estuvo recluido ocho años, hasta que en 1990 las autoridades judiciales lo dejaron libre porque llegaron a la conclusión de que cuando fuera condenado (por estafa, asociación para delinquir y autopréstamos) eso sería lo máximo que pagaría. Sin embargo, aun hoy no ha salido un fallo en tomo a su caso.

Para completar el 11 de agosto de 1995 volvió a ser detenido y enviado a la cárcel de Itagüí. Ahora se le investiga en un nuevo proceso por fraude procesal y tentativa de estafa al pretender que el producto de la venta del Florida Intemational Bank de Florida no entrara a engrosar los dineros necesarios para pagar a los ahorradores perjudicados por la quiebra de Correa Acevedo & Cía.

Antes de ser detenido nuevamente, Correa Maya estaba dedicado a la venta de calentadores de agua a gas para grandes obras en construcción, y en materia de inversiones, andaba en la compra venta de obras de arte.
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